Opinión
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México SA

Narco: futbol y farándula

De divos, divas y políticos

Lavandería espectacular

Carlos Fernández-Vega
E

l más reciente –que no el último– narcoescándalo del mundo mexicano del espectáculo (Rafita Márquez y Julión Álvarez) sólo se suma a los ya registrados de futbolistas, boxeadores, clubes deportivos, promotores, empresas artísticas y deportivas, cantantes, actrices, divas y divos y muchos más, y, salvo rápidas cuan eventuales visitas al Ministerio Público (en el peor de los casos), ninguno de ellos ha terminado en la cárcel.

Y es así porque de una u otra suerte las estrellas también aparecen ligadas a la promoción del otro crimen organizado, el de los candidatos a puestos de elección popular y sus boyantes empresas disfrazadas de partidos políticos, y a los funcionarios de primer nivel que promueven sus logros (con dinero ajeno, porque es de los mexicanos).

Evasión fiscal, jugosos pagos en efectivo, favores aquí y allá, empresas que coadyuvan a lavar dinero de negocios ilícitos y mucho más, pero el Servicio de Administración Tributaria, especialista en hostigar a los causantes de a pie, dice no estar enterado de estos enjuagues. Son muchos los casos destapados, pero oficialmente a los aparatos de procuración de justicia y al de inteligencia financiera siempre los agarran papando moscas.

Cómo olvidar, por ejemplo, la presencia de otra luminaria del futbol mexicano, Jared Borgetti, en la fiesta cumpleañera de uno de los Arellano Félix, del cártel de Tijuana, la misma en que tres sicarios disfrazados de payasitos le metieron cuatro balazos al capo Francisco Rafael, mientras se escuchaba la voz del vocalista de La Banda del Recodo. Obvio es que entre los invitados aparecían políticos y representantes de las fuerzas del orden.

También está la historia de varios boxeadores, la presencia de cantantes y actrices en las grandes celebraciones de los líderes de los cárteles, sin olvidar a políticos de todos los rangos que asisten a ellas para rendir tributo al festejado y sellar la amistad que los une. Y a la hora de la hora, destapada la comprometedora situación, todos argumentan que no sabían de quién se trataba, que no lo conocían y que, en fin, ellos fueron a hacer su chamba, amén de que son contratados por medio de una empresa de representación artística o deportiva sin conocer el historial del cliente, todo ello bajo el apotegma de que negocios son negocios.

Por cierto, años atrás (9/99) La Jornada publicó un detallado cuan recomendable reportaje (www.jornada.unam.mx/1999/09/15/
dep-futbol.html
) sobre cómo corre el dinero en el mundillo del balompié nacional entre jugadores, entrenadores, directivos, dueños, empresas y conexos, y todos juran que sólo participan en el juego del hombre por el bien del deporte, mientras por debajo del agua son beneficiarios de la permanente devolución y/o exención de impuestos. Allí está el caso de la Federación Mexicana de Futbol, libre de obligaciones fiscales, por tratarse, según dice, de una asociación civil sin fines de lucro. Entonces, tranquilos. Sólo hay que esperar el siguiente escándalo.

Recuérdese, también, la presencia de los cárteles de Medellín y de Cali en el futbol colombiano, aunque el alacrán René Higuita sí pisó la cárcel y otros pagaron con su vida. Y en materia de evasión fiscal aparecen muchos más, como los recientes casos de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo (acusados de evasión fiscal, pero liberados tras pagar una multa) y el escandaloso traspaso de Neymar –anteriormente ligado a los cochupos de los directivos del equipo Barcelona– por la módica suma de 220 millones de euros (equivalentes al presupuesto anual de varias secretarías del gobierno mexicano).

En su edición de ayer La Jornada publicó –nota de la agencia Dpa– que “en México el caso más sobresaliente de los años recientes tuvo que ver con Omar Gato Ortiz. El ex portero de Monterrey, Jaguares y Necaxa, entre otros, fue detenido en 2012 por ser parte de una banda secuestradora que tenía relación con el cártel del Golfo. En el ámbito empresarial, el ex dueño de León, Carlos Ahumada, que fue procesado en la Ciudad de México por diversos actos ilícitos, así como Guillermo Lara, representantes de jugadores, recibieron supuestamente dinero proveniente del narcotráfico en 2004”. Y los que faltan.

No son los únicos, pero más allá del dinero y el poder, si algo gusta a los narcos y demás integrantes del crimen organizado es el futbol y el roce con el mundo del espectáculo y de la política (que al final de cuentas es el mismo), siempre en el concepto de los negocios. Pero, cuando menos en el caso mexicano, parece que las autoridades responsables de evitar que el dinero sucio corra y recorra por aquí y allá, siempre están en la luna, lo que lleva a pensar –malamente, desde luego– que más que incapacidad se trata de connivencia.

El asunto es que cada que se destapa un escándalo relacionado con el narcotráfico, el lavado de dinero, la evasión fiscal, el deporte y la farándula, las autoridades mexicanas nunca se enteran de nada (versión oficial), hasta que del vecino del norte les llega la notificación (explicada con peras y manzanas).

Ello sucedió con Rafael Márquez y Julión Álvarez. Conocida la acusación del gobierno estadunidense, el gobierno mexicano anunció que procedería a congelar las cuentas bancarias de los implicados, cuando en realidad la investigación del Departamento del Tesoro comenzó dos años atrás.

Destapado el caso del futbolista y el cantante, los activos financieros en México del futbolista Rafael Márquez, capitán de la selección mexicana, y del cantante Julión Álvarez comenzaron a ser congelados por las autoridades financieras del país, en reciprocidad con los tratados internacionales que México tiene signados con Estados Unidos. Consultada al respecto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público confirmó que México y Estados Unidos cuentan con mecanismos de cooperación que les permiten trabajar de manera coordinada en diversos ámbitos de inteligencia financiera.

Mecanismos de cooperación, dicen en Hacienda, pero los gringos libremente destaparon el caño sin que previamente, y en reciprocidad, notificaran a la autoridad mexicana, O tal vez lo hicieron, pero aquí como quien oye llover.

Las rebanadas del pastel

¿Cuál será el siguiente escándalo? ¿Quiénes lo protagonizarán? No deje de ver el siguiente capítulo de la narcoserie mexicana, mientras la autoridad duerme a pierna suelta… Y el dólar en ventanilla bancaria cierra semana financiera en 18.40 bilimbiques.