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Padres de joven ultimado exigen disculpa pública
Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 4 de octubre de 2017, p. 34

Ciudad Juárez, Chih.

En una carta, una pareja de profesores exigió al gobernador Javier Corral Jurado que ofrezca una disculpa por haber afirmado que eran narcotraficantes los tres jóvenes asesinados en junio pasado en un bar, pues ninguno lo era. Entre ellos se encontraba el hijo de ambos.

Manuela Rivera Arámbula y Noel Antonio García Rodríguez, activistas del movimiento magisterial Resssiste, entregaron el 2 de octubre una carta a la secretaría particular de Corral Jurado, a quien piden que se retracte de las declaraciones que hizo a la prensa el pasado 28 de septiembre.

Cuestionado el gobernador por la alarma social que se ha desatado luego de los ataques armados en diversos bares de la ciudad, en particular el del martes en el centro de rehabilitación (de Ciudad Juárez), dijo usted a los periodistas, entre otras cosas, que en realidad no estamos ante un fenómeno de violencia contra la población en general, (que) también es importante decir eso y no caer en la magnificación, que produce zozobra y angustia en toda la sociedad, afirman.

Guardias con permisos oficiales

“Los jóvenes que prestaban servicios de seguridad privada en los bares en los que fueron víctimas de ataques armados tenían permisos oficiales –se supone que todos deben tenerlos– otorgados por el Departamento de Servicios de Seguridad Privada del Sistema Estatal de Seguridad Pública. ¿También se otorgan esos permisos a miembros de grupos criminales?

“Con la seguridad de conocer las actividades que realizaba nuestro hijo, hemos estado atentos a los avances de la carpeta de investigación y no encontramos el mínimo indicio de que a él y a sus compañeros los hayan privado de la vida porque alguno fuera delincuente solitario, miembro activo o desertor de algún grupo criminal.

Demandamos la rectificación de sus declaraciones y una disculpa pública a la memoria de las víctimas de la violencia, que no entran en la equívoca generalización que los criminaliza. También que gire instrucciones para que las investigaciones concluyan con prontitud y seriedad, prevenidas contra los prejuicios y la tentación de la verdad cómoda o la espera del olvido, concluyen.