Sociedad y Justicia
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Alarmante, que los grandes consorcios dicten la agenda internacional: José Sarukhán

Se agota tiempo para atacar cambio climático; la sociedad debe actuar ya

Todos los países, en especial los más industrializados, deben tomar medidas más radicales, advierte

Se requiere un movimiento intenso hacia formas de producción de energía renovable, verde, sugiere

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Quienes dicen que no creen en el cambio climático deben ser retrasados mentales, dice José Sarukhán, coordinador nacional de la Conabio, durante la entrevista con La Jornada en sus oficinasFoto Carlos Ramos Mamahua
Angélica Enciso L.
 
Periódico La Jornada
Lunes 9 de octubre de 2017, p. 36

José Sarukhán Kermez, uno de los pioneros en trabajar sobre el sector ambiental en México, advierte que es alarmante que en el cambio climático las grandes corporaciones tomen en sus manos la agenda internacional y dicten lo que debe pasar en los países. Eso me parece inaceptable, por mucho que hablemos de globalización.

Sostiene que no se puede esperar más tiempo para atacar el calentamiento global, la única solución que veo es que la sociedad informada empiece a reaccionar rápidamente. No hay tanto tiempo. Menciona que aunque haya élites económicas y de conocimiento, el impacto va a ser tan fuerte que incluso a los mismos que piensan: ‘tengo el dinero, la tecnología, no pasa nada’. Les va pasar”.

Sarukhán Kermez es coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio); fue rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1961, a los 21 años, empezó a trabajar en Tuxtepec con la planta de barbasco –sobre la que hizo su tesis–, la cual contiene sustancias que produjeron el cambio social más importante en las mujeres: la capacidad de decidir si se embarazaban.

En entrevista en sus oficinas de la Conabio, aborda lo que en este año ha sucedido en materia de fenómenos meteorológicos, como los intensos huracanes y lluvias, así como de cambio climático y las contribuciones previstas y determinadas a escala nacional (INDC, por sus siglas en inglés) para reducir emisiones, en el contexto de los Acuerdos de París.

Tendencia hacia un extremismo de las condiciones mínimas

–Este año en México ha habido intensos huracanes y grandes inundaciones, ¿ya es cambio climático?

–Ocurre, como ya lo he dicho hace años, la tendencia hacia un extremismo de las condiciones mínimas, que son más sequías, más calor, y por otro lado una exacerbación de los extremos altos, con lluvias muy intensas, huracanes más dañiños; no más fenómenos. Lo que estamos viendo es por las características cambio climático.

“Esto va a continuar en la medida en que siga habiendo más acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera (que provocan el calentamiento global). Cada año se acumulan más de 3 mil 500 millones de toneladas de bióxido de carbono, más óxido de nitrógeno, más metano y otros gases. Lo que estamos haciendo es subirle la temperatura a la estufa. Va a haber más problemas de esta índole. Ya lo estamos viendo, no sólo en México sino en otras partes. Mientras no haya medidas más radi- cales tomadas por todos los países, en especial por los que tienen más pecado, que son los países más industrializados, el proceso va a seguir.

“No tenemos noción de cuánto dura una molécula de bióxido de carbono en la atmósfera; tenemos registro de que se van por no menos de 60 años. Algunos calculan que son cientos de años, otros dicen que son miles. Lo que sea, quiere decir que aunque no se produjera una molécula más de bióxido de carbono, el efecto de lo que ya está arriba va a seguir influyendo sobre los patrones climáticos. Tenemos que adoptar una medida seria, fuerte, la cual no se está tomando a escala global, de reducción de emisiones, particularmente de combustibles fósiles.

“Se requiere un movimiento muy intenso hacia formas de producción de energía renovable, verde, pero hay que ver que en esa dirección nos movemos muy poco. Los calentadores solares reducen 80 por ciento el consumo de gas. Eso se hacía en ranchos en el país, lo he visto desde hace 30 años. ¿Por qué no lo podemos hacer? Hay una miopía de no entrar a resolver estos problemas en serio.

La gente quiere sacar el máximo provecho a sus inversiones hasta que sea posible. El daño social de eso es brutal. Una industria como la del petróleo busca seguir ganando dinero, y arruina la vida del planeta. Debe haber un cambio profundo de ética de todo el mundo, para que el beneficio de unos cuantos no vaya sobre el daño de muchos.

Acuerdos de París, insuficientes

–¿Los Acuerdos de París son suficientes?

–Creo que son insuficientes, pero siquiera que avancemos con eso. Creo que muchos quisieran que hubiera más. Estados Unidos como nación no ha hecho na- da, pero hay estados que sí hacen cambios importantes. Califor- nia es un ejemplo de reglamentos de emisiones de automóviles, de producción de energía verde, renovable, lo mismo que otros estados de la costa del Pacífico. Hay otra parte del centro que son más retrógradas, que no creen en el cambio climático. Deben ser retrasados mentales para no ver que hay un problema y una relación cercana entre la actividad económica, industrial de la humanidad y la acumulación de gases en la atmósfera que produce estos cambios.

–México, con las INDC, ¿cree que realmente pueda avanzar?

–Estoy convencido de que la mejor energía es la que no se usa, esto quiere decir disminuir el uso de la no necesaria. Reducir el consumo de bienes que no son indispensables y sí estimular a la gente que necesita mejorar su nivel de vida, a que puedan tener sus recursos sin modificar las cosas, que esto no crezca, y los que ya estamos en condiciones privilegiadas, le bajemos.

“Una de las cosas que más me alarman es que las grandes corporaciones toman en sus manos la agenda internacional y dictan lo que debe pasar en los países. Eso me parece inaceptable, por mucho que hablemos de la globalización. Estamos hablando de afectar intereses económicos y consecuentemente políticos. No hay manera de que haya un escape a las consecuencias de lo que puede ocurrir. Es importante la comunicación a la gente. La mejor información, honesta, creíble, accesible. Además, ofrecer opciones, no sólo dar datos para asustar a la gente. Sí se sabe qué hacer y se conocen las opciones; sin embargo, no hay una decisión de los gobiernos, que estén libres de la influencia de los poderes económicos.

Intereses económicos, detrás de congresistas de EU

“La razón por la que Estados Unidos no le entra a eso y no firmaron el Protocolo de Kyoto y el Convenio de Diversidad Biológica, no es porque los gobernantes sean idiotas, que los hay, sino porque simplemente en su sistema democrático el Congreso es el que decide y está compuesto por congresistas puestos ahí con el apoyo de las grandes corporaciones e intereses económicos.

Las siguientes generaciones, pueden ser el motor de cambio más importante. Se debe presionar a los gobiernos, a la industria petrolera. Yo confío en la inteligencia y el sentido creativo de la humanidad para darnos cuenta de que no podemos seguir así. Las empresas tienen enorme poder, si nada más fuera decisión de los seres humanos, diría: en algún momento esto va a ser rápido. Pero con esas fuerzas en contra, es preocupante. Como especie humana no puedo pensar que las siguientes generaciones puedan estar en situación de desgracia total, invivible, indigna.

–Cómo se afecta la biodiversidad con el cambio climático?

–Hay sistemas que no van a poder reaccionar, como las montañas o los lagos, serán particularmente vulnerables, pero si el cambio ocurre a la velocidad que se da ahora, algunos organismos se pueden mover muy rápido, como las aves, se van a lugares más altos o frescos; los mamíferos pueden migrar, pero muchos otros no se pueden mover a esa velocidad. Puede haber una pérdida importante de especies. De manera que sí, la pérdida de áreas por la deforestación, sobrepuesta al cambio climático es una muy mala noticia.