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Les pagan constructoras, pero a quien rinden cuentas es al gobierno de la ciudad, señalan

Colegios de profesionistas niegan corrupción de DRO
 
Periódico La Jornada
Martes 17 de octubre de 2017, p. 32

Representantes de colegios de ingenieros y arquitectos defendieron el esquema de contratación de los directores responsables de obra (DRO), al asegurar que si bien a éstos les pagan los dueños de las construcciones, a quien rinden cuentas es al Gobierno de la Ciudad de México.

Asimismo, negaron que haya corrupción entre estos supervisores, aunque reconocieron que en casos como el colapso de edificios con menos de un año de construcción durante el sismo del 19 de septiembre, sí se puede hablar de omisión y falta de profesionalismo.

El presidente del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, Félix Villaseñor Jiménez, señaló que hablar de corrupción me parece irresponsable; sin embargo, aceptó que los DRO involucrados en la construcción de esos edificios tendrán que responder ante las supuestas irregularidades en obras que les correspondía supervisar.

Si hubo dos o tres edificios construidos después de 1985 que tuvieron problemas de daños fue precisamente por omisión, no por corrupción. No lo defiendo, pero eso ya está en las averiguaciones abiertas por la Procuraduría General de Justicia (PGJ) capitalina sobre esos casos.

El vicepresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México y asesor del gobierno de la ciudad en materia de seguridad estructural, Sergio Alcocer, manifestó que a los DRO no los contrata la constructora, sino el dueño del edificio para que cubra sus intereses.

Al respecto, el titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, Felipe de Jesús Gutiérrez, manifestó que en el paquete de investigaciones que realiza la PGJ por daños a edificios construidos después de 1985 se deslindarán responsabilidades.

Desde luego tienen que aparecer los DRO y los corresponsables (de seguridad estructural), para poder determinar el grado de responsabilidad que hubo entre propietarios, constructores, el DRO y el corresponsable.

El hecho es, explicó, que para la construcción de esos inmuebles hay una reglamentación que debió haber garantizado que no tuvieran esos daños, por lo que hay que confirmar, a partir de pruebas de laboratorio y dictámenes, dónde estuvo la responsabilidad”.