21 de octubre de 2017     Número 121

Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada

Nuevas recetas para pequeños productores

Milpas y árboles frutales


Aquí se ve la interacción entre el maíz (mesocultivo) y el frijol (sotocultivo) y el aprovechamiento de la radiación solar

Antonio Turrent Fernández y José Isabel Cortés Flores

Casi dos tercios de la superficie de labor de México se explota en unidades de producción menores a cinco hectáreas. A partir de la convicción de que la pequeñez imposibilita su viabilidad, el gobierno mexicano ha instrumentado iniciativas para compactarlas en unidades mayores, hasta ahora sin éxito. La iniciativa más reciente, también fallida, fue la salinista, que reformó el artículo 27 constitucional para permitir la venta de la tierra ejidal.

En contraposición con la posición gubernamental, existe evidencia empírica de que hay viabilidad económica en esas unidades pequeñas. Un ejemplo es la experiencia del Plan Puebla, en el que se demostró la factibilidad de duplicar rentablemente la producción de maíz en pequeñas unidades de producción bajo temporal. Estos hallazgos hechos en Puebla, aunados al sistema tradicional de sembrar milpa intercalada con árboles frutales de los pequeños productores y al trabajo experimental realizado por instituciones en el estado de Veracruz para proteger el suelo de ladera contra la erosión, dieron origen al desarrollo del sistema MIAF (milpa intercalada con árboles frutales).

En la foto primera se observa el sistema MIAF-durazno con maíz y frijol de mata en terreno plano, y en la foto 2 la interacción entre el maíz (mesocultivo) y el frijol (sotocultivo) y el aprovechamiento de la radiación solar.


En esta imagen se observa un cultivo del sistema MIAF-durazno con
maíz y frijol de mata en terreno plano

Con el sistema MIAF-durazno se condujeron dos experimentos: uno bajo temporal y otro bajo riego, en terrenos del campo experimental Valle de México, a partir del año 2002. Cada experimento constó de tres subexperimentos, uno por especie: maíz (mesocultivo), frijol de mata (sotocultivo) y duraznero (epicultivo). En ambos cultivos anuales se estudiaron los factores fertilización con nitrógeno, fósforo y potasio, densidad de población y genotipo. Se usó una matriz central compuesta rotatoria sin repetición anual, que fue repetida durante ocho años. El diseño fue de parcelas subdivididas.

El tamaño de la parcela subdividida fue de un surco de 2.12m de largo. También se incluyó un espacio para los monocultivos de maíz y de frijol. Se usó una matriz central compuesta para los factores N, P, K y distancia entre plantas a lo largo del surco para el duraznero. El diseño experimental fue de bloques al azar con dos repeticiones. La parcela constó de dos árboles. Se evaluó la producción de biomasa aérea en maíz y frijol, así como la producción de grano. En el caso del duraznero, se evaluó el peso y calidad del fruto a partir del segundo año de trasplante.

En el cuadro 1 se observan, en resumen, los rendimientos promedio de maíz y frijol bajo riego de los tratamientos maíz-MIAF y maíz-cultivo simple, durante cuatro años. Los rendimientos se expresan en ton/ha en los sistemas maíz-cultivo simple y frijol-cultivo simple, en tanto que los rendimientos se expresan en ton/0.33 ha en los sistemas maíz-MIAF y frijol-MIAF. En el cuadro 2 se presentan los rendimientos promedio de maíz y frijol bajo temporal, durante cuatro años, con las mismas características en cuanto unidades que en el cuadro 1.

Debido a que el maíz-MIAF y el frijol-MIAF están sembrados en terreno de un tercio de hectárea mientras que ambos cultivos simples ocupan la totalidad de la hectárea, cualquier valor de rendimiento de maíz-MIAF o frijol-MIAF mayor a 33% del correspondiente a su cultivo simple, es una ganancia en eficiencia. En riego y en temporal, la ganancia en eficiencia fue mayor en el maíz (56% en riego y 60% en temporal) que en el frijol (40% en riego y 41% en temporal). Estos resultados podrían explicarse en términos del carácter de planta tipo C4 del maíz y C3 en el frijol, y el incremento en la radiación sobre el follaje del maíz (mesocultivo) y de un sombreado moderado sobre el frijol (sotocultivo) como se aprecia en la foto 2. Ya están disponibles algunos manuales sobre el sistema agroecológico MIAF.

La tecnología MIAF satisface el objetivo de incrementar la eficiencia de la producción de maíz y de frijol con respecto a los monocultivos correspondientes.

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