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El cantautor dio a conocer una nueva gira mundial para rememorar el disco Mediterráneo

Cataluña se ha convertido en la feria del disparate: Serrat

La investidura sigue paralizada por la falta de acuerdo entre los independentistas, criticó el intérprete

Actuará en Argentina, Chile y Uruguay

Espera pactar una fecha para CDMX, señaló

Armando G. Tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 9 de febrero de 2018, p. 6

Madrid.

Joan Manuel Serrat, el cantautor catalán más importante del siglo XX y activo defensor de los derechos humanos, arremetió de nuevo con dureza, al convertir a Cataluña en la feria del disparate en la que ni los propios líderes independentistas saben donde está la salida.

Asimismo, el también poeta acusó al ex presidente catalán Carles Puigdemont de ser intransigente al negarse a ceder el paso a nuevos dirigentes políticos que intenten encontrar una vía de solución al conflicto catalán, que ahora está enquistado en el nombramiento del futuro gobierno, por el que las fuerzas soberanistas todavía no han llegado a ningún acuerdo más de un mes y medio después de los comicios.

Serrat, con 74 años y en plena organización de una nueva gira internacional para rememorar la publicación de su álbum más conocido y celebrado, Mediterráneo, ofreció ayer una rueda de prensa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde además de hablar de música y de poesía, también se refirió abundantemente a la situación política en Cataluña.

Siguen mareando la perdiz

De nuevo, Serrat se mostró abiertamente crítico con el proyecto independentista, a pesar de que hace un par de meses, cuando cuestionó sus fundamentos, fue duramente criticado por este sector de la sociedad catalana que lo acusó de reaccionario, españolista y hasta fascista.

Pero lejos de templar su visión sobre la situación política, Serrat se explayó: Esto no se ha terminado. La feria continúa. Si lees la prensa, cada día encuentras una sorpresa: un día no hay ningún presidente, al siguiente surgen dos. Siguen mareando la perdiz, pero se van a marear ellos mismos, porque no acaban de reconocer dónde está la salida. Serrat también advirtió que no le preocupa que lo insulten por la calle o que en su propia tierra, Barcelona, le pongan dificultades para actuar en los teatros o, incluso, que le llamen fascista. Los que me llaman fascista está claro que no saben lo que es eso; desconocen por completo lo que provocó y lo que fue todo aquello, señaló.

En relación a Puigdemont, refugiado en Bélgica desde finales de octubre tras huir al día siguiente de declarar la independencia unilateral que finalmente nunca se hizo efectiva, Serrat lo tildó de estar siendo absolutamente intransigente, porque no está dispuesto a renunciar a pesar de que eso condena al independentismo al mayor de los fracasos y ridículos.

Lamentó que “el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrend, tenga que viajar a Bruselas para hablar con quien dicen que se considera presidente a sí mismo. Es todo un disparate. El independentismo existió, existe y existirá. No se ha terminado. Ahora cada uno disputa su cuota de clientela. Unos dicen a la investidura de Puigdemont: ‘ya veremos’, y otros no están dispuestos a renunciar en este callejón sin salida”.

Serrat dará conciertos en varias ciudades españolas y tiene cerradas fechas en Argentina, Chile y Uruguay, aunque reconoció que uno de los espacios en los que le gustaría mucho actuar, pero que todavía no tiene una fecha acordada es en el Teatro de Bellas Artes de Ciudad de México.