Sociedad y Justicia
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Se convierte en un curso para prevenir diabetes, obesidad y enfermedades mentales: Ssa

El servicio social de pasantes de medicina atenderá la salud integral en comunidades

Antes se formaban en hospitales, donde los pacientes llegan con complicaciones

Ángeles Cruz Martínez
 
Periódico La Jornada
Martes 13 de febrero de 2018, p. 35

A partir de este año, el servicio social de los pasantes de medicina se convierte en un curso, donde por primera vez éstos tendrán contacto con los servicios de salud comunitarios para la prevención y detección temprana de diabetes, obesidad y enfermedades mentales, así como la atención integral de individuos desde su nacimiento hasta la edad de adultos mayores.

Las actividades académicas y de prestación de servicios tienen un enfoque en la medicina familiar, explicó Sebastián García Saisó, director general de Calidad y Educación en Salud de la Secretaría de Salud (Ssa). Dijo que durante la carrera en las escuelas y facultades, los alumnos no tienen esta formación, pues se entrenan en hospitales donde los enfermos ya llegan con complicaciones.

Al año egresan alrededor de 14 mil estudiantes de 150 escuelas y facultades de Medicina que hay en el país. De estos, 8 mil realizan el servicio social en unidades médicas. El resto hacen investigación o actividades académicas o administrativas en sus centros escolares, indicó.

La estrategia que incorpora un mecanismo de rotación da por terminada la visión que durante 81 años tuvo el servicio social de medicina, en que los jóvenes se han ido solos a los centros de salud, principalmente en zonas rurales y de alta marginación, explicó Germán Fajardo, director de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En el país, el servicio social se inició en la Facultad de Medicina, como una manera de que los estudiantes retribuyeran al país y la sociedad algo de lo que habían recibido con su educación. Los pasantes se iban a las comunidades sólo con la bendición, pero las condiciones y necesidades del país han cambiado, señaló el académico en entrevista.

Lo que no se modificará es la duración del servicio social. Y es que el de medicina es el único que se efectúa en un año de trabajo de tiempo completo para los estudiantes, pero ahora también será de formación académica.

Fajardo comentó que en 2016 se realizó la fase piloto del nuevo programa con 42 alumnos de la UNAM que se fueron a Tlaxcala. Se aplicó el sistema de rotación de los estudiantes entre centros de salud rurales y comunitarios (donde hay laboratorio clínico y servicio de rayos X), un hospital rural y una Unidad de Especialidades Médicas que prestan servicios de prevención, detección y atención ambulatoria para cáncer de mama, salud mental, VIH/sida e infecciones de transmisión sexual y padecimientos crónicos.

El ciclo que inició el pasado 1 de febrero incorporó a 3 mil 500 pasantes –de un total de 8 mil de 115 escuelas– en las 32 entidades del país que trabajarán con el sistema de rotación y enfoque en medicina familiar.

Fajardo comentó que los alumnos de la Facultad de Medicina tienen el respaldo de médicos y jefes de jurisdicciones sanitarias que han sido acreditados o reconocidos como profesores de la máxima casa de estudios. El objetivo es que realmente asuman su responsabilidad de acompañamiento, vigilancia y supervisión de los pasantes, dijo.

También por primera vez, con financiamiento de la Fundación Río Arronte, 400 pasantes de la UNAM que estarán en zonas rurales, se llevaron un equipo de diagnóstico con un ultrasonido básico y una computadora donde tendrán acceso al curso en línea de preparación para el examen de residencias médicas, que es la principal aspiración de los alumnos.

En entrevista por separado, García Saisó comentó que la meta de la Ssa es que los 14 mil alumnos que al año egresan de las escuelas de Medicina a nivel nacional hagan el servicio social con el nuevo enfoque.

También se busca que los gobiernos estatales hagan lo necesario para que en todos los centros de salud haya un médico adscrito que, de igual manera, supervise la formación y actividades de los pasantes. García Saisó reconoció que hasta 2012, todavía en 42 por ciento de esas unidades médicas de primer contacto, los pasantes eran los únicos encargados de la prestación del servicio.