17 de marzo de 2018     Número 126

Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada

Así ha votado el campo mexicano
en los pasados 30 años

Leonardo Bastida


Un funcionario de casilla aplica tinta indeleble a una indígena en el municipio de
Guevea de Humboldt, Oaxaca. FOTO: Diana Manzo / La Jornada

El índice de población rural ha disminuido 22.2 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Del 57 por ciento que representaba este sector poblacional en 1950, el volumen de personas que residían en espacios rurales se redujo paulatinamente hacia un 49.3 por ciento en 1960, y de ahí, a un 41.3 por ciento en 1970. Dos décadas después, en 1990, el índice de población rural había disminuido a 28.7 por ciento del total de la población mexicana.

El INEGI ha establecido que las entidades federativas con mayores índices de población rural –es decir, aquella que vive en núcleos poblacionales menores a dos mil 500 personas y su actividad económica principal es la agrícola– son: Chiapas, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Puebla, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Veracruz y Zacatecas. En todas estas entidades, el número de personas que habitan en espacios rurales es superior a un millón y son, por lo menos, la tercera parte de la población total del estado. En algunos casos como Oaxaca y Chiapas, la cifra de población rural es superior a la urbana. En otros como Hidalgo, Guerrero, Tabasco o Zacatecas, la diferencia es de menos de 20 por ciento. 

A pesar de la reducción en los índices demográficos de las zonas rurales del país, dichas regiones han aportado alrededor de la tercera parte de los votos al partido electoral ganador de los comicios presidenciales desde 1994. Incluso, en procesos electorales tan disputados como en los que se eligió al actual gobernador del Estado de México, el voto en los municipios rurales mexiquenses representó la diferencia entre Alfredo del Mazo, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Delfina Gómez, candidata del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), quien dominó en las casillas ubicadas en zonas urbanas, donde obtuvo 32.9 por ciento de los votos frente a 30.1 por ciento del candidato tricolor. Sin embargo, en el ámbito rural, con la característica de que en territorio mexiquense casi dos millones de personas habitan en comunidades de ese tipo, el 43.5 por ciento de los votos fueron para el candidato tricolor y 25.6 por ciento para la candidata morenista. Además, la participación en el proceso electoral fue más alta en el espacio rural (59.5 por ciento) frente a un 51.9 por ciento en las comunidades urbanas. Cifras que marcaron la diferencia al final del proceso de elección.

Devenir electoral

Durante el proceso electoral de 1994, el PRI, con su candidato Ernesto Zedillo, obtuvo 17 millones 181 mil 651 votos para ganar la elección. De estos, 6 millones 631 mil 151 provinieron de los estados con mayor población en  zonas rurales del país y significaron el 38.5 por ciento del total de las votaciones. En estas entidades, el Revolucionario Institucional obtuvo la mayoría proporcional de los votos.

En las siguientes elecciones presidenciales, a pesar del ímpetu generado por el candidato del PAN, Vicente Fox Quezada, en la mayoría de los estados descritos, el PRI obtuvo el mayor número de votos.

Guanajuato fue una de las excepciones, pues Acción Nacional logró más de 60 por ciento de los votos, alcanzando la cifra de un millón, mientras que el PRI obtuvo 27.8 por ciento. En Michoacán, el PRD, que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas, se llevó el mayor número de votos con más de medio millón. En Puebla, la victoria fue para los panistas, pero el margen de diferencia con respecto a los priistas fue de menos de cuatro mil votos. En territorio veracruzano, la diferencia porcentual entre el PAN y el PRI fue menor a dos por ciento. Situación similar ocurrió en San Luis Potosí, donde ambas fracciones obtuvieron más de 300 mil votos.


Voto rural. ¿En manos de quién? FOTO: Arturo Campos Cedillo / La Jornada

Seis años después, el PRI obtuvo su peor resultado histórico desde su conformación en la década de los 20 del siglo pasado. Paso de ser la segunda fuerza política del país al tercer escaño, siendo superado por la Coalición por el Bien de Todos, conformada por el PRD, el PT y Convergencia Nacional, cuyo candidato era Andrés Manuel López Obrador. Durante estos comicios no ganó en ninguna entidad federativa y su porcentaje de votos a nivel nacional fue de 22.2%. La punta la pelearon el PAN, con Felipe Calderón como candidato, y la Coalición por el Bien de Todos, la diferencia entre ambas fue menor a los doscientos mil votos, es decir, ni de un punto porcentual, a favor de Acción Nacional.

En cuanto al panorama rural, en la mayoría de las entidades con altos índices de población rural, el PRD obtuvo mayores votos,  aunque en casi todas, el PRI fue la segunda opción más seleccionada.  Guanajuato, Puebla y San Luis Potosí fueron las pocas entidades ganadas por el PAN. Las excepciones fueron Hidalgo, Michoacán, Puebla y San Luis Potosí, Veracruz y Zacatecas, donde el Partido Acción Nacional obtuvo el segundo lugar en las votaciones y el PRI se fue hasta el tercer lugar.

El proceso presidencial pasado significó el regreso del Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República tras doce años de ausencia. De las entidades analizadas, sólo en tres (Chiapas, Hidalgo y Zacatecas) ganó el PRI. Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Tabasco fueron ganados  por el PRD, y Guanajuato, San Luis Potosí y Veracruz por el PAN. A pesar de esos resultados, en todas esas entidades, el PRI resultó la segunda fuerza política de la entidad con mayor número de votos obtenidos.

En las elecciones federales intermedias de 2015,  el PRI obtuvo el mayor número de votos a nivel federal con 11 millones 638 mil 675, recuperando varias entidades a su favor, entre ellas, ocho de las que mayor demografía rural registran (Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Veracruz y Zacatecas), que le representaron tres millones 216 mil 906 sufragios a su favor, 27.6 por ciento del total de votos.

Panorama actual

Para las elecciones presidenciales de 2018, la lista nominal,  relación de ciudadanos que contiene el nombre, dirección, distrito y sección de quienes cuentan con su credencial para votar vigente y están incluidos en el Padrón Electoral, que reporta el Instituto Nacional Electoral es de 88 millones 875 mil 266 votantes, de estos,  33 millones 161 mil 370 radican en entidades con predominancia de población rural, por lo que dichos estados volverán a jugar un papel trascendente en el mapa electoral de julio próximo.

opiniones, comentarios y dudas a
jornadadelcampo@gmail.com