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Dice que concluye su función, pero continúa el conflicto con España

ETA termina su ciclo histórico de 60 años

Pagarán sus culpas; no habrá impunidad, advierte ministro del Interior

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Maite Pagazaurtundua, hermana de Joseba, un ex jefe policiaco, y Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio, concejal del Partido Popular, ambos asesinados por ETA, dijeron ayer en rueda de prensa en San Sebastián, tras el anuncio de la desaparición del grupo armado, que este no es el final que merecíamos las víctimas, ya que la desactivación de las siglas no desactiva el proyecto político asumido por miles de ciudadanos que legitiman el terrorismoFoto Afp
Armando G. Tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 3 de mayo de 2018, p. 28

Madrid.

En una carta abierta fechada el 16 de abril, la organización separatista Euskadi Ta Askatasuna (ETA, País Vasco y Libertad) dio por terminado su ciclo histórico, al tiempo que reiteró su petición de perdón a las víctimas de sus atentados y volvió a llamar al diálogo para alcanzar una reconciliación verdadera.

Con este comunicado, ETA pone fin a unas seis décadas de lucha clandestina; primero contra la dictadura fascista de Francisco Franco, y después contra el gobierno que le sustituyó y que aplicó, sobre todo en la década de los 80, el terrorismo de Estado en su contra.

El próximo viernes se formalizará la disolución de ETA, a la que se atribuyen unos 850 muertos. El acto tendrá lugar en el sur de Francia, en la localidad vascofrancesa de Cambo. Asistirán los mediadores internacionales que los han acompañado en su transformación de grupo armado activo a organización que entregó las armas, desactivó a sus militantes y está dispuesta a desaparecer.

“ETA ha decido dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido. Ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política. De este modo, como consecuencia del cambio estratégico de toda la izquierda abertzale (nacionalista), la organización ha llevado a término el proceso iniciado en 2010, con la intención de abrir un nuevo ciclo político en Euskal Herria (País Vasco)”, dice la carta.

El grupo separatista se refiere al giro estratégico que dio el conjunto de la izquierda nacionalista vasca y la dirección de la propia ETA tras asumir que el uso de la violencia era un lastre en la lucha política por la independencia. El proceso culminó tras un intenso debate al interior de la organización y la militancia, con el comunicado de octubre de 2011, en el cual se anunció el cese definitivo de la violencia.

ETA nunca antes había decretado algo parecido, si acaso había establecido treguas sometidas al curso de las negociaciones que abrió en 1976, 1988, 1998 y 2006 con el Estado español.

La organización señaló que el histórico comunicado de 2011 fue el primer paso para lo que vino después; la entrega de las armas, la desactivación de todos los comandos y la consecuente desaparición.

Advirtió que esta decisión cierra el ciclo histórico de 60 años, pero no supera el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y Francia. El problema no comenzó con ETA y no termina con el final de nuestro recorrido. A lo largo de los años, se han hecho numerosos esfuerzos de negociación. Se han llevado a cabo conversaciones secretas y se han presentado innumerables propuestas. No hemos sido capaces de llegar a acuerdos, ni con el gobierno, ni entre los agentes vascos. Es una responsabilidad compartida y ETA asume la parte que le corresponde.

Añadió que: la falta de voluntad para solucionar el conflicto, y las oportunidades perdidas, entre otras, ha provocado el alargamiento del conflicto y ha multiplicado el sufrimiento de las diferentes partes. Como quiera, ETA reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha y hace un nuevo llamado al diálogo: no repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran. Años de confrontación han dejado heridas profundas y hay que darles la cura adecuada. Algunas todavía están sangrando, porque el sufrimiento no es cosa del pasado.

Además de los miembros de la actual dirección de ETA y de los militantes que permanecen en la clandestinidad –unas 30 o 40 personas según la policía española–, la organización tiene repartidos en cárceles españolas y francesas a 300 militantes, la cifra más baja en años, pues llegó a tener hasta 890 integrantes presos, que salieron tras cumplir sus condenas.

La presidenta de las asociaciones de víctimas del terrorismo, Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio, concejal del Partido Popular asesinado por ETA, señaló que este no es el final que merecíamos las víctimas, ya que la desactivación de las siglas no desactiva el proyecto político asumido por miles de ciudadanos que legitiman el terrorismo.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, advirtió que ETA ha sido derrotada por las fuerzas de seguridad, el estado de derecho, la sociedad española y la judicatura. Así que antes y después de este comunicado, sus miembros serán perseguidos allá donde se encuentren. Tendrán que pagar por sus culpas. No habrá impunidad.