Sociedad y Justicia
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El embarazo, entre principales causas de deserción en secundaria y bachillerato: SEP

Más de 12 mil adolescentes continúan en la escuela, a pesar de maternidad temprana

Promajoven ayuda a mantener su sueño de una carrera; la mayoría, en el sistema no escolarizado

 
Periódico La Jornada
Jueves 10 de mayo de 2018, p. 32

A sus 27 años, Natalia afirma no estar arrepentida de haber sido madre poco después de cumplir los 16 años. No logró concluir el bachillerato, pero mantiene su sueño de ser actuaria. Con mi hijo Fabián forme una familia, el papá no se quedó con nosotros, pero logre hacer un curso de contabilidad, tengo empleo y soy independiente de mis papás.

Isabel, con 22 años, optó por combinar su maternidad con la escuela. Cursa su carrera de dentista y cuida de Rebeca, su hija de tres años. Afirma que son cada vez más las adolescentes que logran concluir sus estudios, pese a haber sido madres a temprana edad, aunque Silvia, madre de Isabel, recuerda que en su tiempo, no había esas oportunidades. Yo la tuve a los 16 años y no pude hacer otra cosa que quedarme en casa cuidándola.

De acuerdo con cifras del Programa de Becas de Apoyo a la Educación Básica de Madres Jóvenes y Jóvenes Embarazadas (Promajoven), 12 mil 379 adolescentes recibieron en 2017 este apoyo para continuar sus estudios.

De ellas, mil 571 permanecieron en el sistema escolarizado y 10 mil 808 en el no escolarizado. Niñas y adolescentes de 14 a 20 años lograron permanecer dentro del sistema educativo, pues 670 continuaron con su alfabetización; mil 647, con la primaria, y 10 mil 62, con la secundaria.

Sin embargo, no todas logran este objetivo. Cifras de la Secretaría de Educación Pública señalan que entre las principales causas de deserción en secundaria y bachillerato se incluye el embarazo adolescente, pues muchas veces quedan encintas cuando están por concluir el tercer grado de secundaria o al iniciar la educación media superior, a lo cual se suma que están en plena adolescencia, cuando viven múltiples cambios personales y físicos, agregan profesoras de secundaria en Ciudad de México.

Esther Rojas, con 25 años de experiencia como docente en la materia de historia en secundarias diurnas, destacó que detectamos con mucha frecuencia que existe un especie de fantasía sobre la vida en pareja, de la familia y de la propia maternidad. No podemos soslayar que se trata de niñas y adolescentes que están enfrentando un cambio radical dentro de sus propias familias, y la escuela no ha sabido ser ese espacio donde puedan sentirse seguras para construir un proyecto de futuro distinto al que les rodea.

Tania la joven madre de Leticia, quien cumplirá 15 años en agosto próximo. Cada tarde acude por ella a la secundaria de su colonia y recuerda sus días de estudiante.

Era buena en matemáticas, pero lo demás me aburría. Cuando me embaracé y se lo dije a mis papás se sorprendieron mucho, pero me apoyaron. Terminé la secundaria, pero fue muy difícil seguir con los estudios, así que empecé a trabajar en una papelería. No me arrepiento, pero me hubiera gustado que nos dieran más apoyo en la escuela para poder quedarme, a lo mejor hubiera logrado ser ingeniera, como siempre fue mi deseo, concluyó.