Política
Ver día anteriorDomingo 10 de junio de 2018Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Elecciones 2018

En Juicio por daño moral disecciona el proceso judicial que ganó

El senador Bartlett aclara en libro que es ajeno a la caída del sistema de 1988
 
Periódico La Jornada
Domingo 10 de junio de 2018, p. 6

Cansado de ser el chivo expiatorio al que se responsabiliza del fraude electoral de 1988, el senador Manuel Bartlett responde a los señalamientos que lo han perseguido durante 30 años de ser autor de la caída del sistema que impidió a Cuauhtémoc Cárdenas llegar a la Presidencia de la República.

Lo hace en el libro Juicio por daño moral, donde disecciona el largo proceso judicial que finalmente ganó al ex panista Germán Martínez Cázares, hoy compañero suyo en Morena, quien lo acusó de ser responsable del fraude de 1988.

En entrevista, Bartlett resaltó que el libro es también una respuesta al candidato del frente integrado por PAN y PRD, Ricardo Anaya, quien en el primer debate entre los aspirantes presidenciales revivió el eslogan que aparece cíclícamente para hacer recaer en él la culpa de la controvertida elección de Carlos Salinas de Gortari.

En el libro señala que es revelador que Anaya lo ataque con el eslogan autor del fraude electoral de 1988, cuando su asesor de campaña, Diego Fernández de Cevallos”, es el verdadero autor de la frase la caída del sistema y el responsable, junto con Felipe Calderón, de que Salinas lograra imponerse a Cárdenas y asumir el poder.

En más de 200 páginas, Bartlett analiza los alegatos del juicio por daño moral que litigó seis años contra Martínez Cázares –todo el sexenio de Calderón– con nueve sentencias, hasta la final de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que condenó a Martínez Cázeres por daño moral.

El coordinador de la bancada de PT-Morena en el Senado resalta que mediante ese juicio pudo demostrar la falsedad de la caída del sistema como el momento de consumación de un fraude electoral o de un error fatal.

Se exhibe, detalla, a los beneficiarios de la elección 1988, tanto Salinas como el PAN, así como a abogados cercanos al poder panista, magistrados y ministros, todos juramentados en mantener vivo al chivo expiatorio liberador de culpas, de asociaciones entre beneficiarios del poder que persisten después de 30 años.