Anunciaron asesinato al hijo de las víctimas de agentes estatales en Temixco

A una semana de los hechos, no hay ningún policía estatal detenido por el multihomicidio de seis eprsonas. La otra parte, a quienes acusaban los policías de tentativa de homicidio (cinco personas detenidas en el mencionado domicilio) ya están libres.


dic 07 16:34


Una de las mantas en las que se exige justicia en el caso de las 4 mujeres, un niño y una bebe de dos meses asesinadas la madrugada del pasado jueves 30 de noviembre, en un operativo de la Comisión Estatal de Seguridad Publica. Foto Cuartoscuro

Cuernavaca, Mor. “Ya matamos a tus familiares, pero le vamos a echar la culpa a tu papá”, le dijeron los policías estatales al joven Alejandro, hijo de José Valdez y de Faustina Chapa, esta última una de las seis víctimas presuntamente asesinadas por agentes estatales en Temixco, junto con la hermana del adolescente, Rosario; su cuñada, Camelia, dos de sus sobrinos, y el hermano menor de Camelia.

Alejandro declaró lo anterior ante la jueza de juicio oral que efectuó la audiencia de control de detención contra su padre José, dos de sus hermanos y una de sus cuñadas, el pasado sábado por la noche, acusados de “tentativa de homicidio contra los uniformados”, aunque el lunes cuatro de diciembre obtuvieron la libertad.

El joven de 19 años de edad -hijo de José Valdez y Faustina Chapa-, fue testigo de una parte de los hechos que ocurrieron en su domicilio de Temixco, la madrugada del pasado 30 de noviembre. Alejandro fue presentado a declarar en esta audiencia de control de detención en su calidad de “menor de edad”, luego de que se argumentara que el joven tiene un defecto congénito que le ha impedido desarrollarse y luce como un niño de aproximadamente 12 años de edad .

Fue la noche del sábado pasado que a través de la cámara de Gessel, rindió declaración como menor de edad, acompañado de una tía. El joven narró a petición expresa lo que ocurrió esa madrugada en su domicilio, cuando él y su amigo Gilberto dormían en una camioneta, ubicada en el patio de la casa. Se encontraban en el vehículo, porque esa noche celebraron en su casa un convivio familiar, y ya no había lugar para ellos en las habitaciones.

Narró que lo despertaron los ruidos que hicieron los policías al abrir con un “tubo metálico” el zaguán de su casa. Calculó que serían después de las tres de la madrugada.

Enseguida, dijo que unos policía encapuchados le apuntaron a él y a Gilberto, obligándolos a salir de la camioneta. Luego, a punta de pistola e insultos, los trasladaron a la calle en donde los obligaron a acostarse boca abajo y posteriormente los subieron a una patrulla “Chevrolet, blanca cerrada”. Allí, boca abajo, permanecieron todo el tiempo que duró el operativo en el interior de su casa. Contó que sólo escuchó muchos disparos en el interior de su casa.

Alejandro recordó que cuando los sacaron de su domicilio, un grupo de policías ingresó a la casa de sus padres y le dijeron “que iban a matar a toda mi familia”. Amenaza que le confirmaron los policías al salir del domicilio: “Ya matamos a tus familiares, pero le vamos a echar la culpa a tú papá”, rememoró el adolescente. Alejandro reiteró que se enteró de que habían asesinado a su familia por los propios policías estatales que se lo confirmaron al salir, y después de escuchar muchas detonaciones en el interior de su domicilio.

Después supo que, efectivamente, habían matado a su madre Faustina, a su hermana Rosario, a su cuñada Camelia, a dos de sus sobrinos (una joven de nombre Leticia y una bebé de dos meses), y el hermano de Camelia, el niño Diego de 13 años de edad.

En la patrulla donde fue encerrado desde un inicio, metieron a otros menores de edad de la familia que sobrevivieron al ataque policiaco, quienes permanecieron retenidos todo el día 30 de noviembre en la FGE, pues por ser menores de edad no los pusieron a disposición de un ministerio público, como sí lo hicieron con cinco integrantes de esa familia (uno de ellos menores de edad). Aparte de los víctimas mortales de la acción policiaca del mando único, resultaron otros dos menores de edad heridos de bala que hasta el momento reciben atención médica.

Aunque el menor Alejandro no vio el ataque a sus familiares, sostuvo ante la jueza de juicio oral que los uniformados asesinaron a sus familiares.

La Comisión Estatal de Seguridad (CES) no ha informado sobre la situación jurídica de los uniformados que participaron en este operativo. Según el abogado, Juan Manuel Cuéllar, sólo se sabe que fueron integrantes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) quienes realizaron el operativo policiaco que acabó con la vida de las seis personas.

A una semana de los hechos, no hay ningún policía estatal detenido por este multihomicidio. La otra parte, a quienes acusaban los policías de tentativa de homicidio (cinco personas detenidas en el mencionado domicilio) ya están libres, porque los jueces que llevaron las audiencias determinaron que la policía mintió en la puesta a disposición, que hay indicios de que alteraron la escena y muchas incongruencias entre la versión oficial y lo que verdaderamente ocurrió esa madrugada en el domicilio de la familia Valdez Chapa, ubicado en la calle Francisco I. Madero de la colonia Rubén Jaramillo, en la población de la Nopalera, municipio de Temixco.