Puigdemont advierte que no volverá a Cataluña; pide anular causas

El presidente Mariano Rajoy condiciona una reforma constitucional al consenso. 12 mil personas marchan en Barcelona a favor de la unidad de España.


dic 06 09:04


El líder catalán Carles Puigdemont durante una conferencia de prensa que ofreció en Bruselas este 6 de diciembre de 2017. Foto Afp

Madrid. El ex presidente de Cataluña Carles Puigdemont, refugiado en Bélgica desde finales de octubre por el temor a ser detenido por la justicia española, exigió “garantías” para volver y en el caso de que los electores le elijan como representante popular tomar posesión del cargo. El líder independentista realizó un acto electoral junto al también ex presidente catalán Artur Mas, en el que reiteraron sus críticas a la justicia española y a su supuesto control y politización por parte del gobierno del derechista Mariano Rajoy.

El ex presidente catalán es el cabeza de cartel de su formación política de cara a las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre, en las que se elegirá un nuevo Parlamento catalán del que se emanará el nuevo Ejecutivo, en medio de una situación de excepción a raíz de la intervención del gobierno español tras la declaración unilateral de independencia.

Puigdemont decidió refugiarse en Bélgica junto a cuatro ex consejeros para eludir a la justicia española, a la que no le otorga la autoridad para someterlo a un proceso que desde el independentismo tildan de “politizado” y “lejano a la neutralidad”. En un acto junto al también líder del soberanismo catalán Artur Mas, el que fue delfín de Jordi Pujol y apartado de la presidencia por su vinculación a numerosos casos de corrupción, Puigdemont advirtió que “ya al venir a Bruselas nuestra intención ha sido la de volver lo más rápidamente posible. Estar junto a nuestra familia y ciudadanos. Si los catalanes nos eligen como diputados en nombre del Parlamento y el gobierno tenemos el deber de volver. ¿Será posible?¿Se respetará el resultado electoral? Si las elecciones, los ciudadanos, a través de las urnas, dicen que quieren el mismo gobierno cesado con el golpe del 155 se respetará? Hay que conocer la respuesta antes de decir volver”.

Además, Puigdemont advirtió que el gobierno español “tiene miedo” de ser expuesto por la comunidad internacional por su vulneración a los derechos humanos y en ese sentido enmarcó la decisión adoptada ayer por el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, de retirar las órdenes de detención internacional contra Puigdemont y sus ex consejeros. “Lo ocurrido demuestra que estamos ante una causa política. Que tengan que retirar el mandato indica que no eran conscientes de que no tenían base para esas graves acusaciones o que la euroorden fue una chapuza jurídica desde el principio. O ambas cosas. Es una grave irresponsabilidad un mecanismo internacional de esta envergadura sin ser conscientes de la debilidad de su posición”, afirmó.

Mientras, en Madrid, en el Congreso de los Diputados, donde se celebró el 39 aniversario de la Constitución española, el presidente Rajoy condicionó una futura reforma al texto aprobado en 1978 a que haya un “consenso similar” al que se alcanzó en aquella época de transición de la dictadura a la democracia. ·En este sentido, Rajoy descartó una reforma “de mayoría”, como le solicitó al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que propuso una reforma para encontrar una salida al conflicto catalán. Además, advirtió que en ningún caso van a “reformar la Constitución para contentar a quienes, como los independentistas, la quieren liquidar”.

Para rememorar la firma y aprobación vía referendo de la Constitución española, más de 12 mil personas se manifestaron en Barcelona para reclamar la unidad del país y para exigir “prisión” a Puigdemont y el resto de su gobierno. Durante la marcha se vieron banderas españolas, catalanas y europeas y se gritó de forma reiterada “no somos fachas, somos españoles”.