Fallece el escenógrafo David Antón

Entre los creadores con los que el prolífico escenógrafo y diseñador trabajó se encuentran Celestino Gorostiza, Fernando Wagner, Salvador Novo, Alejandro Jodorowski y Manolo Fábregas.


dic 29 21:05


David Antón fue considerado uno de los escenógrafos y diseñadores de vestuario más prolíficos del siglo XX. En la imagen Fernando Vallejo, Ivan Restrepo y David Antón. Foto Cortesía Iván Restrepo

Ciudad de México. Considerado uno de los escenógrafos y diseñadores de vestuario más prolíficos del siglo XX, David Antón (1924) falleció este jueves 28 de diciembre en la noche, “en su casa y en santa paz”, y el viernes su cuerpo fue cremado en “ceremonia intima y privada”, informó Ivan Restrepo amigo del creador escénico.

Activo hasta sus 93 años, Antón trabajó en más de 600 propuestas escénicas, desde teatro comercial y clásico, hasta ballet, musicales y ópera. Los creadores con los que Antón trabajó fueron Celestino Gorostiza, Fernando Wagner, Salvador Novo, Alejandro Jodorowski y Manolo Fábregas, entre muchos otros. En 1956, el primer trabajo de Antón fue la obra La mandrágora, de Maquiavelo, dirigida por Seki Sano, por la que ambos fueron galardonados, uno por el trabajo en la dirección y Antón por la escenografía.

En los andamios del teatro, es el título del libro publicado por la editorial Escenología, en el que se encuentran bocetos, planos y diseños del maestro David Antón, para la construcción de escenografías que hablan de su trayectoria y reflejan su talento y creatividad.

En dicho libro, igual se pueden encontrar registro de obras como Panorama desde el puente, de Arthur Miller; bocetos para Lucrecia Borgia, de Alejandro Jodorowski; La hora española, de Ravel; La vida es sueño, de Calderón de la Barca; La traviata, de Verdi; Doña Flor y sus dos maridos, de Jorge Amado y Turandot, de Puccini.

David Antón “fue uno de los más grandes escenógrafos de este país”, comentó Restrepo. “Desde que llegó a México el escritor Fernando Vallejo en 1971, fue su pareja sentimental. Todos los libros de Vallejo han sido dedicados a David. La familia no quiso hacer ningún tipo de difusión de su fallecimiento, por ello es que se cremó en la intimidad. Antón merecía por mucho el Premio Nacional de Ciencias y Artes. Eso fue una gran injusticia, no haberlo reconocido. Davis Antón era todo un caballero. Era el caballero de la escena. Todo el mundo lo recuerda por su caballerosidad y generosidad. Era una persona completamente alejada de los medios. No le gustaba que lo entrevistaran. Como ejemplo de ello, en cierta ocasión se le invitó para hacer una programa de televisión sobre su vida y trayectoria, y él lo rechazó”.

Para la dramaturga Estela Leñero, quien escribió respecto del libro En los andamios del teatro, “la primera obra de la que realizó el diseño de la escenografía fue en 1954 con Escuela de cortesanos, invitado por Wilberto Cantón, su mentor. Después de eso, dejó la pintura, habiendo sido alumno de la escuela La Esmeralda del INBA y se dedicó al teatro realizando trabajos de todos los géneros. David Antón transitó por el teatro universitario, el comercial, el de bajos y grandes recursos, y se puso al servicio del director y los requerimientos de la puesta en escena, como él lo señala. No es un escenógrafo queriendo ser el director de la obra, o que no le interesa siquiera leerla con detenimiento, como a muchos les pasa. Por el contrario, trabaja de la mano del director después de haber analizado el texto.

“Su experiencia en las artes pictóricas le permitió diseñar trabajos con gran calidad en bocetos, pinturas y constructivos, que se han ido perdiendo a lo largo del tiempo, pero que el INBA y él mismo han conservado. En el libro, complementados con fotografías de algunas puestas en escena, conserva esa calidad que él imprimía a sus proyectos escenográficos. El recorrido de En los andamios del teatro, más que cronológico, es estético y se puede observar diseños desde Panorama desde el puente de Arthur Miller dirigida en el 2012 por José Solé, hasta acuarelas de La prostituta respetuosa de Sartre en el Teatro del Globo en 1955”.