Gas LP ha perdido más de 1% de mercado ante nuevas tecnologías: Adigas

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que en México 75.6 por ciento de los hogares lo utiliza como principal combustible.


dic 05 18:28


Venta de cilindros de gas LP en la delegación Benito Juárez, el 18 de marzo de 2017. Foto María Luisa Severiano

Ciudad de México. El gas licuado de petróleo (LP), cuyo precio se disparó más de 30 por ciento desde el primero de enero, está perdiendo cada año entre 1 y 2 por ciento del mercado ante la competencia de nuevas tecnologías como los calentadores solares o las estufas eléctricas que ya son obligatorios en algunos tipos de construcciones, señaló el director de la Asociación de Distribuidores de Gas LP (Adigas), Víctor Figueroa.

Es normal, porque es un mercado maduro que ahora está teniendo mucha más competencia de otros energéticos como la electricidad, el gas natural, la leña”, señaló el directivo en una charla con medios de comunicación.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señalan que en México el 75.6 por ciento de los hogares utiliza gas LP como principal combustible para la cocción de alimentos y el calentamiento de agua, seguido por la leña con 14.2 por ciento, el gas natural con 8 por ciento y la electricidad con 1 por ciento del mercado.

Según cifras de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el precio del gas licuado de petróleo ha subido 34.6 por ciento en lo que va del año, pues en diciembre de 2016 el kilo del combustible costaba 13.40 pesos y para noviembre ya estaba en 18 pesos, un alza de 4.6 pesos en promedio nacional en los 11 meses que lleva la liberalización de los precios.

Lo anterior significa que el costo del tanque de gas licuado de petróleo de 30 kilos subió 139.2 pesos, al pasar de 402 pesos en diciembre del año pasado a 541.2 en noviembre de este año.

El dirigente señaló que el incremento de precios en lo que va de año se debe a que los inventarios en el mercado internacional de gas disminuyeron por un mayor consumo en Asia y a que al haberse liberado los precios ahora los empresarios deben cubrir los costos logísticos que antes Pemex ofrecía.

Antes todo era parejo porque todos estábamos tasados bajo la misma tijera. Si yo vendía un kilo de gas aquí en la Ciudad de México me ganaba la misma cantidad de dinero que si vendía ese kilo de gas en la sierra de Chihuahua o en Baja California Sur, o en Yucatán, o en lugares muy alejados”, explicó.

No obstante a partir del primero de enero de este año el gobierno federal eliminó el control de precios en el mercado del gas LP y ahora los precios al consumidor final se determinan conforme condiciones de mercado de acuerdo con una fórmula que toma en cuanta los precios de Pemex o de los importadores de la molécula; los costos de logística (internación, transporte y almacenamiento) y el margen comercial de los distribuidores.

Apenas estamos estableciendo esos parámetros en la industria porque aún nosotros no los teníamos muy claros. Pemex nos vendía al mismo prácticamente a todos y como había un precio tope pues también todos ganábamos lo mismo, esa es la razón por la que hay diferentes escenarios”, comentó.

Adelantó que los empresarios del sector están haciendo inversiones para incrementar su participación en la venta de gas LP en el sector del trasporte, pues de las 8 millones de toneladas anuales que se venden en el país cada año, el 70 por ciento se destina al uso doméstico y comercial y apenas entre 3 y 4 por ciento en el sector automotriz.

El director de la Adigas, organismo que agrupa a 74 gaseras y 8 empresas transportadoras que comercializan el 17 por ciento de la venta nacional, dijo que en los próximos años se estarán realizando inversiones de mínimo 7 mil 500 millones de pesos para la compra de equipos de conversión a gas en automotores.

Cada equipo tiene un costo de entre 23 y 25 mil pesos y la industria espera convertir 300 mil autos cada año, principalmente vehículos de uso intensivo como flotillas de reparto de bienes o servicios de transporte público.