Mujeres, mayor blanco de agresiones en el periodismo

Procuradurías de justicia del país deben comprometerse a realizar investigaciones con perspectiva de género, afirmó el titular de la CNDH, Raúl González.


nov 10 19:06


El presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, en octubre pasado. Foto Carlos Ramos Mamahua

Ciudad de México. En un clima generalizado de violencia contra periodistas, las mujeres que se dedican a esta labor se han convertido cada vez más en un blanco de agresiones y amenazas en años recientes, por lo que las procuradurías de justicia deben comprometerse a realizar investigaciones con perspectiva de género, afirmó el titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez.

Durante una gira de trabajo por el estado de Campeche, el ombudsman nacional alertó que desde el año 2010 comenzó a notarse un repunte en los ataques contra comunicadoras, que continúa hasta la actualidad.

El funcionario recordó que los agravios contra periodistas fueron 96 en 2014; 80 en 2015; 98 en 2016, y 70 en lo que va del presente año. De igual forma, lamentó que a partir del año 2000, han ocurrido 130 homicidios de periodistas, 20 desapariciones a partir de 2005 y 52 atentados contra instalaciones de medios de comunicación a partir de 2006.

Por todo lo anterior, en los casos de agresiones contra periodistas, las autoridades judiciales están obligadas a destacar las consecuencias que tienen las violaciones a la libertad de expresión, realizar indagatorias con perspectiva de género, estandarizar los protocolos de investigación y mejorar sus servicios periciales.

Para que los responsables de los ataques contra comunicadores sean castigados, también es indispensable que las políticas públicas en esta materia tomen en cuenta la opinión de las propias víctimas.

En ese sentido, González Pérez enfatizó que los medios públicos pueden ayudar a sensibilizar a los gobiernos sobre la importancia de la libertad de expresión y la amenaza que constituye para ésta la impunidad de los crímenes contra los profesionales de la prensa, de manera que los gobernantes respeten y fomenten la seguridad de los periodistas para que realicen su labor con libertad e independencia.