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“EU nos dejó la casa desarreglada por arreglar la suya": Zelaya

"Hubo negociaciones a nuestras espaldas de los dos partidos de Estados Unidos", afirmó el presidente constitucional de Honduras.

Afp y Dpa
Publicado: 28/11/2009 11:37

San José. El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, dijo que el gobierno de Estados Unidos antepuso los intereses de su política interna y abandonó la lucha por la restauración de la democracia hondureña, en una entrevista publicada este sábado en un diario costarricense.

"Hubo negociaciones a nuestras espaldas de los dos partidos de Estados Unidos y nos dejaron a nosotros desarreglada nuestra casa y arreglaron la de ellos", afirmó Zelaya en una entrevista publicada este sábado por el diario La Nación de Costa Rica.

Zelaya, dijo que el acuerdo suscrito el 29 de octubre pasado con el patrocinio de Estados Unidos, fue incumplido porque no se le restituyó en la presidencia antes de las elecciones, previstas para este domingo.

"El acuerdo está bien, sí tiene fechas de cumplimiento y es cierto que no se le puso fecha al Congreso (para la restitución) pero, para qué ponerle una fecha al Congreso si hay una para el acuerdo? El departamento de Estado estadounidense, una vez que tuvo el acuerdo en la mano, empezó a interpretarlo a su manera", señaló el depuesto gobernante.

Zelaya defendió su actuación como presidente de Honduras e insistió en que el golpe de Estado que lo sacó del poder el pasado 28 de junio fue obra de grupos económicamente poderosos que tenían miedo a consultarle al pueblo.

"Viven de los monopolios y controlan la economía para su beneficio y, cuando presienten que viene un cambio, les da temor y esto produce estos golpes", señaló.

El golpe contra Zelaya se produjo cuando éste intento realizar una encuesta sobre la posibilidad de colocar una cuarta urna en las elecciones de este domingo para consultar al pueblo respecto a la convocatoria a una asamblea constituyente.

Zelaya se encuentra refugiado en la embajada de Brasil desde que regresó del exilio hace más de dos meses y ha formulado un llamado los hondureños para que no acudan a las urnas, por considerar que las elecciones bajo un régimen de facto carecen de legitimidad.

Los hondureños acudirán mañana a las urnas, en los comicios más importantes en más de un cuarto de siglo que decidirán el futuro político del país.

Aunque el padrón electoral es de 4.6 millones de votantes, al menos 1.1 millones viven en el exterior y no fueron borrados del censo electoral. Sólo están habilitados para ejercer el sufragio unos 18 mil residentes hondureños en seis ciudades de Estados Unidos.

De ahí que los 3.5 millones de electores que residen en el país son los codiciados por los cinco partidos políticos y sus candidatos presidenciales.

Pero aparte de la contienda entre los cinco aspirantes, existe otra disputa entre quienes consideran que los comicios son legales y los que creen que no lo son porque no se pueden realizar en el marco de un golpe de Estado, el que derrocó al presidente Manuel Zelaya.

Otros sectores afines al presidente de facto Roberto Micheletti sostiene que se debe ir a votar y apostar por la democracia y contra la "injerencia extranjera", representada, a su juicio, por los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Luis Inacio Lula da Silva, de Brasil.

La disputa es vista como parte del enfrentamiento continental entre los seguidores del "socialismo del siglo XXI", abanderado por Chávez, y sus criticos, entre los que se cuentan Álvaro Uribe, de Colombia, y Alan García, de Perú.

Tanto Zelaya como Micheletti han convertido las elecciones hondureñas en una suerte de referendo.

Zelaya llama a la abstención como una forma de condena al golpe de Estado que sufrió el pasado 28 de junio, con lo que busca desligitimar los comicios para regresar al poder.

Micheletti y sus seguidores llaman a una votación masiva para resolver la crisis política y presionar a los diputados para que ratifiquen, el próximo 2 de diciembre, la salida del poder de Zelaya.

El gobernante de facto espera también que una participación masiva obligue a la comunidad internacional a dar las elecciones por válidas y consideren legítimas a las autoridades que surjan de las urnas.

Ello le permitiría a Micheletti afirmar que la historia le dio la razón.

Para que los 3.5 millones acudan a las urnas, el independiente Tribunal Supremo Electoral (TSE) habilitó 5 mil 376 centros de votación, de los cuales apenas 76 estarán ubicados en Estados Unidos. Los otros 5 mil 300 estarán en territorio hondureño.

Asimismo, habrá 15 mil 269 urnas recogiendo los votos, las cuales serán atendidas por 183 mil 228 delegados en representación de los cinco partidos políticos participantes.

El carácter especial de los comicios se ve reflejado en el dispositivo especial de seguridad, ya que las Fuerzas armadas junto a la policía han desplegado unos 30 mil efectivos para transportar el material electoral, resguardar las urnas y establecer un plan de vigilancia ante eventuales hechos de violencia.

Además de presidente y tres designados (vicepresidentes), los hondureños elegirán a 128 diputados propietarios e igual número de suplentes y 298 gobiernos municipales.

Los principales partidos son el oficialista Partido Liberal, que postula a Elvin Santos; el opositor Partido Nacional con Porfirio Lobo Sosa; Demócrata Cristiano, que lanzó al ex dirigente sindical Felicito Ávila; el social demócrata Pinu, que designó al afrohondureño Bernard Martínez, y el izquierdista Unificación Democrática (UD), que está representado por César Ham.

  • Enviado por Enrique García en 28/11/2009 20:10
    ?El gobierno golpista es entonces partidario de EU¿. Pero recuerdo que Obama llevó a cabo divesas acciones para remoberlo.

    A lo mejor es como en México y realmente no impoirta quien sea el presidente siempre y cuando se limpie bien las nachas antes de...