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Aumento de temperatura en Sochi amenaza con derretir el invierno de los JO

lun, 10 feb 2014 11:14

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Sochi. A los Juegos Olímpicos de Sochi 2014 se le acumulan los problemas: al poco entusiasmo de los aficionados, patente un día más, se sumaron hoy temperaturas de hasta 15 grados que amenazan con derretir el invierno.

Sochi es un destino elegido por muchos rusos para pasar sus vacaciones de verano. Y el moderno y elegante parque olímpico que alberga las competiciones de hielo se parecía hoy más a una playa que a unos Juegos de invierno: hacía calor y la gente comía en las terrazas.

En Krasnaya Polyana, sede de los deportes de nieve, el mercurio indicaba algún grado menos, pero muy lejos del punto de congelación.

A las 17:30 horas locales no había un termómetro por debajo de los cinco grados, según los cálculos de las organización.

El centro de biatlón registraba entonces la temperatura más baja, con 5.2 grados, mientras que en el resto de las instalaciones montañosas el tiempo era más agradable: 6.3 grados en las pistas de freestyle, 9.5 en las colinas del esquí alpino, 11.9 en la zona de saltos (11.9) y hasta 12 en el centro de deslizamiento.

Las temperaturas casi primaverales obligaron a posponer un entrenamiento de la combinada nórdica. "El trampolín no estaba lo suficientemente cubierto. Debimos suspender la actividad por razones de seguridad", dijo el responsable de la competencia, el ruso Nikolai Petrov.

La cálida y soleada jornada, claramente por encima de los cero grados en la región de montaña de Krasnaya Polyana, provocó que la nieve esté demasiado blanda.

"Yo llevo aquí ya tres meses preparando todo y nunca ha hecho frío", dijo a dpa un trabajador de la NBC que llegó a Sochi en noviembre para preparar la megacobertura del canal que tiene los derechos en exclusividad para Estados Unidos.

"Esto parece España, madre mía", señaló precisamente el español José Perurena hace unos días durante la ceremonia en la que la delegación de su país izó la bandera en Sochi. El sol es uno más en Sochi.

Incluso, el único atleta de las Islas Caimán en Sochi, el esquiador Dow Travers, desfiló en bermudas y chanclas en la ceremonia inaugural pese a ser uno de los más fríos de la última semana.

Para los próximos días se espera un descenso de las temperaturas, pero eso no garantiza que vaya a nevar, un fenómeno meteorológico que lleva sin ocurrir mucho tiempo en Krasnaya Polyana.

Las pistas de esquí están "duras", algunos atletas se quejan de deslizarse sobre hielo y los cañones de nieve hacen las veces de nubes. Antes de que comenzaran los Juegos, la organización tenía preparados 700 mil metros cúbicos de nieve para emergencias, pero la capacidad del depósito seguro ya no está al cien por ciento.

Desde Sochi hay una vista privilegiada de las montañas del Caúcaso, a casi 50 kilómetros, pero no hace falta ponerse unos prismáticos para ver que la nieve es un bien preciado.

Sochi es diferente a todo. Tanto, que incluso las buenas temperaturas no consiguen atraer a los espectadores. Otra jornada más hubo butacas vacías en todas las instalaciones, un tema que está preocupando al Comité Olímpico Internacional (COI).

"Estamos advertidos de ello. No hay suficientes aficionados, los estadios no están llenos y falta un poco de entusiasmo", dijo hoy el jefe de marketing del COI, Gerhard Heiberg.

Los altos cargos del COI están al tanto de la situación y buscan una solución junto al comité local. "Los organizadores tienen que procurar que los estadios se llenen", señaló Heiberg.

El jefe del comité organizador, Dmitri Chernyshenko prometió unos Juegos con todas las entradas vendidas, pero hasta ahora no se cumplieron sus palabras. Muchos voluntarios ocupan las sillas vacías en los estadios de Sochi 2014 e intentan animar a un público que rara vez alienta cuando no compiten los rusos.

"Si hay asientos libres, se los ofrecemos a los voluntarios", dijo la portavoz del comité organizador Alexandra Kosterina, que admite que hay un problema de "motivación" en los aficionados rusos.

"Aún no hay mucha emoción en los estadios al aire libre, pero eso era de esperar", señaló a la agencia dpa el presidente de la Federación Internacional de Esquí, Gian Franco Kasper.

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