Violinista Angèle Dubeau ofrece recital en apoyo de artistas oaxaqueños

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Ciudad de México. Con gran virtuosismo y musicalidad, seduciendo a propios y extraños, la destacada violinista canadiense Angèle Dubeau y el ensamble La Pietà despertaron los aplausos en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes en esta ciudad.

Originaria de Saint-Norbert, Quebec, Dubeau engalano el máximo recinto cultural del país, al interpretar obras de compositores de la talla de Antonio Vivaldi, Camille Saint-Saëns, George Enescu, Srul Irving Glick, Ennio Morricone, Max Richter, Philip Glass y Ludovico Einaudi.

Antes del inicio del recital, la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Lidia Camacho, comentó que las entradas del concierto serán destinados a la reconstrucción de la Casa de Ensayo del Grupo Teatral Tehuantepec, Oaxaca, que fue destruida por los sismos de septiembre pasado.

Acompañada del embajador de Canadá en México, Pierre Alarie, la funcionaria agradeció el gesto del diplomático, así como al grupo canadiense por el recital. Segundos después, Marco Petriz, director de dicho grupo teatral, agradeció a las autoridades de ambos países, así como a Angèle Dubeau y el ensamble La Pietà.

Considerada como una de las pocas violinistas clásicas en el mundo que han sido galardonadas con discos de oro, Dubeau y sus ochos virtuosos, dejaron con la boca a abierta a los presentes, quienes mostraron su entusiasmo.

En su quinta visita a México, la canadiense encantó a un público que se le volcó en aplausos, tras ofrecer de lo mejor de su repertorio, música de compositores que ha amado y seguido a lo largo de sus 40 años de carrera musical.

Apenas se interpretaría la segunda obra musical, cuando la artista tomó la palabra para expresar su beneplácito por estar en Bellas Artes, así como para comunicarse con el público a través de su música.

Ataviada con un vestido en color negro, la rubia con gafas rojas, acompañada de su violín Stradivarius Des Rosiers de 1733, deleitaron por espacio de una hora y media, con un recital ecléctico, haciendo sonar obras desde lo más clásico, hasta la vanguardia minimalista.

El programa presentó las obras Danza Macabra, de Camille Saint-Saëns; Concerto per archi: Allegro, de Antonio Vivaldi; Life, de Ludovico Einaudi; Old Toronto Klezmer Suite: The Rabbi’s Wedding at the Palmerston Street Shul, de Srul Irving Glick, y Suite de Las horas, de Philip Glass.

Se escucharon además I Giorni y Experience, de Einaudi; The Leftovers: Main Titles / Dona Nobis Pacem 2, de Max Richter; Princess Mononoke, de Joe Hisaishi; Rapsodia rumana número 1, de George Enescu; así como temas de La misión, y Mi nombre es Nadie, de Ennio Morricone.

Al final su La Pietà, un conjunto de cuerdas totalmente femenino, integrado con algunas de las mejores artistas de la música de Canadá, fueron reconocidas una y otra vez tras el buen sabor de boca que esparcieron con su música en el recinto de mármol.

Angèle Dubeau tomó clases con Raymond Dessaints en el Conservatorio de Música de Montreal. Posteriormente, se mudó a Nueva York para trabajar con Dorothy DeLay en la prestigiosa Juilliard School of Music. Además, de 1981 a 1984 estudió en Rumania con Stefan Gheorghiu.

Desde entonces, ha ganado varios concursos nacionales e internacionales y ha sido invitada por diferentes orquestas para interpretar los grandes conciertos del repertorio para violín.

Desde 1995 es directora artística de la popular Fête de la Musique de Tremblant, un festival de música en Mont-Tremblant que atrae anualmente a más de 35 mil personas.

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