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El tuit de Trump que obligó a EPN a cancelar su visita

Por J. Jaime Hernández y David Brooks


Quizá no fue una buena idea que el presidente Enrique Peña Nieto haya retrasado más de lo necesario su decisión de no viajar a Washington el próximo martes. Que postergara innecesariamente el anuncio con la esperanza de que, al final, Donald Trump se comportaría como un adulto.

Hoy, ha quedado demostrado que ese margen de espera permitió al presidente, Donald Trump, sorprenderle con un alevoso tuit para evitar así que la cancelación de EPN se volviera en su contra.

En otras palabras, Trump decidió golpear primero antes de que el presidente Peña Nieto lo desairara con el anuncio de la cancelación.

Tras el mensaje a través de su cuenta de twitter, advirtiendo a Peña Nieto que si no estaba dispuesto a pagar por el Muro fronterizo, pues mejor que no viajara a Washington, al gobierno mexicano no le quedó otra opción que el de la humillante retirada.

Curiosamente, Trump aseguró con posterioridad que los gobiernos de ambos países habían decidido de mutuo acuerdo postergar el encuentro.

Luego entonces, ¿porqué razón el presidente de EU decidió adelantarse al anuncio de Peña Nieto con su insultante tuit?.

El grosero pronunciamiento de Trump no dejó al gobierno de México otra alternativa. El presidente de México se vio obligado a dar marcha atrás ante la impávida mirada de millones de ciudadanos hacia ambos lados de la frontera.


El titubeo del presidente de México, ante un personaje que ya le había comido el mandado en su propia casa, ha vuelto a salirle muy caro.

El grosero tratamiento de Trump a Peña Nieto ha caído como un balde de agua fría entre la clase política de EU.

A pesar de ello, desde el liderazgo del partido republicano, nadie se atrevió a contradecir o reconvenir al presidente Trump por su maltrato al presidente Peña Nieto.

“No vamos a asesorar al presidente en el manejo de sus relaciones con México”, aseguró el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

En cualquier caso, la anunciada visita del presidente de México iba a tener un carácter más simbólico que práctico. Las negociaciones en materia de seguridad, migración y la “modernización” del TLCAN tendrán que seguir su propio curso, con o sin la presencia de Enrique Peña Nieto en Washington.

Además, los miembros del gabinete Trump encargados de conducir el proceso de negociaciones, aún no han sido confirmados por el Senado.

Lo lamentable es que el gobierno mexicano haya perdido la oportunidad de demostrar al presidente de EU que, por más poderoso que éste sea, sus acciones como jefe del ejecutivo frente a una nación amiga como México, tienen consecuencias.

Se perdió la oportunidad de mostrar algo de dignidad. De demostrar que, al socio con el que se tiene un volumen de intercambio comercial que supera los 500 mil millones de dólares al año, no se le puede tratar con la punta del pie.

Podría decirse que, ante la impasible mirada de Luis Videgaray, primero como Secretario de Hacienda y luego como Secretario de Relaciones Exteriores, el marcador avanza a favor de Trump para quedar 2 a 0 frente al gobierno de Enrique Peña Nieto.