Basílica de la Virgen de la Soledad
Av. Independencia y Morelos. El edificio comenzó a construirse en 1682, se concluyó en 1689 y se consagró en 1697, año en que también se terminó el convento. De planta en forma de cruz latina, se trata de un suntuoso templo, ejemplo de la arquitectura religiosa de la época virreinal en Oaxaca, en el que destaca su rica portada de cantera en forma de biombo, ricamente tallada, cuyo escalonamiento de sus cuerpos la asemejan a un enorme contrafuerte. En el interior del templo se encuentra una imagen de la Virgen de la Soledad, patrona de Oaxaca y a quien se le rinde un culto y una devoción similares a la de la Virgen de Guadalupe.
Templo de San Juan de Dios
20 de Noviembre y Aldama. Construido en el siglo XVI, se trata del primer templo de la ciudad. En el siglo XVII fue reconstruido por monjes juaninos, quienes edificaron un convento y un hospital. En 1867 se realizó otra reconstrucción. La portada principal es de estilo neoclásico y posee una esbelta torre adornada con figuras de ángeles. Resguarda en el interior pinturas del siglo XVII y retratos de obispos de Oaxaca.
Templo de San Agustín
Guerrero y Armenta y López. La obra perteneció a la orden de los agustinos. De la construcción original del templo y del convento no se conserva nada. El proyecto actual del templo se elaboró en la última década del siglo XVII. Funcionó como Instituto de Ciencias y Artes y como Casa de Cuna, institución que perdura hasta la fecha. La portada del templo, de estilo barroco, está dividida horizontalmente en tres cuerpos y pueden verse imágenes de diversos santos. En el interior destaca el retablo mayor, el cual es de estilo barroco salomónico, está terminado en madera tallada y revestido en oro laminado y tiene como escultura principal la de San Agustín.