Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Sábado 26 de octubre de 2002
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Cultura
Octavio Paz había destacado la importancia de sus aportes en la materia

Murió Lourdes Andrade, máxima estudiosa del surrealismo en México

Publicó libros sobre la obra de Alice Rahon, Remedios Varo y Leonora Carrington

Trasladan sus restos mortales a Cuernavaca, donde hoy serán incinerados

ARTURO GARCIA HERNANDEZ

La más importante estudiosa del surrealismo en México, Lourdes Andrade, falleció la noche del jueves al ser arrollada por un automóvil cuyo conductor se encontraba en estado de ebriedad. Los hechos ocurrieron en la ciudad de Chilpancingo, donde la reconocida investigadora se encontraba para presentar su libro Leyendas de la novia del viento, ensayo sobre la obra literaria de Leonora Carrington.

Originaria del Distrito Federal (1952), Lourdes Andrade era maestra en historia y teoría del arte por la Universidad de Kent, Inglaterra. Había dedicado 20 años al estudio del surrealismo, materia que -a decir de Octavio Paz- Andrade conocía mejor que nadie en México. Fue compañera sentimental del poeta francés Jean Schuster, amigo y albacea testamentario de André Breton. La autora de Para la desorientación general. 13 ensayos sobre México y el surrealismo, dijo en una entrevista con La Jornada (1996): ''Amé el surrealismo desde dentro. Jean me transmitió sus recuerdos de Breton, de Benjamín Péret y me enseñó a vivir algunos aspectos vigentes del surrealismo: la defensa del amor-pasión, de la rebeldía, de la ternura y del humor".

Mucho antes de su encuentro con Schuster, Andrade ya había entrado en contacto con el surrealismo mediante la literatura de Leonora Carrington, en cuya obra pictórica también se especializó. Tenía cerca de 12 años cuando leyó La dama oval. Su asombro no tuvo límites al descubrir el mundo onírico ahí recreado y la zoología fantástica que lo habitaba. En otra entrevista con La Jornada -este año- recordó: ''Cuando era niña, este mundo de los animales y de los animales fantásticos era muy importante para mí y cuando lo encontré en los libros de Leonora quedé fascinada".

En su niñez fue visitante asidua de los conventos mexicanos del siglo XVI, en cuyos muros había criaturas plasmadas por mano indígena, ''quizá inspirada en modelos góticos renacentistas". Caballos sirenas, peces centauros, gárgolas orejonas, dragones floreados y todo un conjunto de seres fabulosos que pasaron a formar parte del mundo íntimo de la niña Andrade: ''Soy hija única y mi madre murió cuando yo era pequeña. Fui un niña muy aislada y le dedicaba mucho tiempo a ese mundo onírico y de la fantasía. Soñaba que me convertía en sirena, que nadaba, me metía al mar y luego emergía y me salían de nuevo las piernas. La dama oval, que aún conservo, pasó a formar parte de ese mundo".

Invitada de la feria del libro de Guerrero

Autora de Remedios Varo, las metamorfosis; Alice Rahon, magia de la mirada y Leonora Carrington, historia en dos tiempos, Lourdes Andrade se encontraba en Chilpancingo invitada a la cuarta Feria del Libro del Estado de Guerrero, organizada por el Instituto de Cultura de esa entidad. El viernes iba a presentar Leyendas de la novia del viento, su libro más reciente. Llegó desde el jueves y ese día, alrededor de las nueve y media de la noche, al salir de una de las actividades de la feria fue embestida por el automóvil mientras caminaba por la acera. De acuerdo con los primeros testimonios, su fallecimiento fue instantáneo. Junto a la investigadora fue embestido un grupo de personas, de las cuales algunas -aún se ignora el número exacto- resultaron heridas y se encuentran hospitalizadas; ninguna estaba relacionada con el ámbito de las letras y la cultura.

Andrade vivía sola en la colonia Roma del DF, por cuyas calles a menudo caminaba acompañando a Leonora Carrington, de la que se hizo gran amiga. Eran caminatas en las que sostenían fascinantes y enriquecedoras conversaciones sobre todo tipo de temas.

A Lourdes Andrade le sobreviven su madrastra y una sobrina que radican en Cuernavaca, adonde fueron trasladados sus restos, que son velados desde ayer en el Crematorio Estatal de Morelos y serán incinerados hoy a las nueve y media de la mañana. Más tarde, a las 18:30 horas, se oficiará una misa en una iglesia ubicada en la calle Tamazula de la colonia Vistahermosa, en Cuernavaca.

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