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Contará con 500 butacas y proyectará cintas como El gran Gatsby

Abrirán la próxima semana el primer cine en Islamabad desde 2006
 
Periódico La Jornada
Martes 2 de julio de 2013, p. 9

Islamabad, 1º de julio.

Son las 10 de la noche en Islamabad. En uno de los barrios de la ciudad se han formado kilométricas filas de coches. Todos quieren ir a The Centaurus, el nuevo y mayor centro comercial de la capital paquistaní. En los escaparates puede verse la última moda paquistaní, técnica y hasta lencería sexy. Sin embargo, la principal atracción será el nuevo cine y sus cinco salas, que abrirá sus puertas la próxima semana.

En Islamabad, con 1.8 millones de habitantes, no hay cines desde 2006. Las salas fueron cerrando una tras otra, plegándose al creciente extremismo o a la voluntad de los políticos. Según la revista de cine Mazhar, el número de salas en el país pasó de 750 en 1995 a 139 en 2007.

El cine más antiguo de Islamabad, Melody, construido en 1996, fue incendiado en 2003 por una multitud enfurecida que se manifestaba contra el asesinato de un clérigo extremista sunita.

Hasta ahora, los amantes del séptimo arte de la capital tenían que viajar 40 kilómetros hasta Rawalpindi, donde hace poco abrió un multisalas. Las entradas cuestan 7.60 euros, lo que lo convierte en un auténtico lujo, ya que el salario medio es de unos 170 euros.

He echado de menos ver películas en pantalla grande, con todos los efectos de sonido, aseguró Mudassar Irshad, de 35 años, que confía en poder volver a hacerlo pronto.

La gente está como loca por tener un nuevo cine en su ciudad, aseguró Afaq Shah desde la administración de Centaurus. El nuevo cine contará con un total de 500 plazas y en él podrán verse pronto películas como El Gran Gatsby o Yeh Jawani Hai Deewani, una exitosa comedia romántica de Bollywood.

Los cines Centaurus están pensados sobre todo para las familias, pero también contarán con una sala de tan sólo 17 butacas para diplomáticos y famosos, explicó Aamir Haider, director de la empresa exhibidora Mandviwalla Entertainment.

Deseos de diversión

Uno de los cines de esta misma empresa fue incendiado el año pasado en Karachi durante las protestas contra un supuesto video ofensivo hacia Mahoma. Sin embargo, a pesar de esos episodios, Haider es optimista: La mayor parte de la gente de Pakistán quiere divertirse, salir y pasarla bien.

La industria cinematográfica paquistaní, antes floreciente, está prácticamente hundida. Apenas hay salas que quieran mostrar el cine local y los actores y directores son cada vez más objetivo de extremistas y criminales. Las taquillas están dominadas por Hollywood y Bollywood, mientras la piratería tampoco ayuda a la industria.

El gobierno debería luchar más contra ella, reclama desde Lahore el distribuidor Barakullah Khan.

La industria era un negocio rentable antes de la radicalización sistemática de la sociedad que comenzó a finales de los años 70, asegura Khan. Este distribuidor confía en que el cine paquistaní resurja e insta a los creadores a enfrentarse al extremismo religioso, para convertir a la industria cinematográfica en una herramienta contra el fundamentalismo.