Opinión
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Alimento y moneda

U

n aspecto de la cultura indígena que llamó la atención de los españoles, fue el uso como moneda de los granos de cacao, que además se empleaban para elaborar chocolate, bebida que los cautivó. Antonio de León Pinelo en su disertación Questión moral si el chocolate quebranta el ayuno (1636), comenta que los indios de Nueva España apreciaron tanto el cacao que le hicieron moneda común y usual; calidad que hasta hoy conserva, no solo entre ellos, sino entre los españoles de aquellas provincias.

Para analizar la importancia de textiles como las mantas, y también la del cacao en las transacciones económicas coloniales, el investigador español José Luis de Rojas escribió un cuidadoso estudio, en el que revisa actas de cabildo, matrículas de tributo y tasaciones, las Relaciones geográficas del XVI, cronistas de la época, y lo que al respecto escriben diversos investigadores como René Millon.

La moneda indígena y sus usos en la Nueva España (Ciesas, 1998), evidencia la presencia del cacao como moneda para pagar servicios y mercancías, e incluso préstamos. Considera el autor que los españoles se adaptaron a esta tradición indígena, en parte porque dados los bajos salarios y pagas que recibían los indios, era difícil contar con una moneda fraccionaria equiparable. Así convivieron tomines, reales y cacaos.

Muchos son los datos llamativos, por ejemplo que desde la época prehispánica los indios tuvieran grandes extensiones de sembradíos de cacao para usar las semillas como moneda, y que los españoles los tuvieran en tan grande aprecio, que a los cacaotales les llamaron minas, y como tal los manejaban.

Interesante resulta una cita de Francisco Xavier Clavijero que especifica que el pago con cacao no puede identificarse con el trueque, porque habiendo varias especies de cacao, no usaban como moneda el tlalcacahuatl o cacao menudo, que usaban para las bebidas cotidianas, sino más bien otras especies de inferior calidad y menos útiles para alimentarse, que circulaban incesantemente como moneda y no tenían casi otro uso que el de emplearse en el comercio.

Muy actuales nos parecen un par de textos de las Actas del Cabildo de Tlaxcala, que muestran la preocupación que había porque los indios ya no querían trabajar la tierra, pues se dedicaban al cultivo de la grana que les dejaba más. Si ya no hay labor en el campo no habrá comida Y si llega el hambre ¿qué se comerá? ¿acaso tomines? ¿o acaso cacao? Y en otro momento: si ya se tiene mucho dinero, cacao y mantas ¿acaso eso comerán? ¿acaso con eso se salvarán? No es posible, ya que el dinero, el cacao y el vestido no satisface el hambre.