Opinión
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Balance de la Jornada

La agonía de un grande

El clásico genera expectación

E

n la historia del futbol mexicano ha habido varios equipos de época: el Campeonísimo, los Once Hermanos, los Prietitos del Atlante, el América de Reinoso, los Pumas de Cabinho, el Toluca de Cardozo y el Cruz Azul de Miguel Marín.

Se dice, y con razón, que el conjunto de Jasso, Hidalgo, fue un club que nació grande. Guillermo Álvarez Macías fue un visionario de los negocios y del futbol y de inmediato se dio cuenta de que necesitaba trasladar a los Cementeros a la capital del país para que trascendieran a escala nacional. Lo logró de inmediato, con una soberbia elección de jugadores, entre los que destacaron el Gato Marín, Alberto Quintano, Fernando Bustos y Horacio López Salgado.

No sólo ganaban y jugaban bien, sino que aplastaban a sus rivales, por lo que certeramente se les bautizó como La Máquina celeste. La debacle tuvo que venir desde dentro, cuando Guillermo Álvarez Cuevas tomó el control dictatorial del club y a partir de entonces el propio heredero acabó con la grandeza del Cruz Azul.

A Billy, como le dicen, se le critica haber entregado el manejo del club al promotor Carlos Hurtado, a quien por supuesto no le interesa el color azul, sino el verde de los dólares, y por ello coloca a sus jugadores sin importar si le servirán al club.

Los celestes sumaron este sábado cuatro torneos consecutivos sin liguilla, algo que sólo les dolió a los aficionados que todavía le quedan al conjunto y sirvió para seguir haciendo un verbo de la malaria celeste: el Cruz Azul la cruzazuleó otra vez.

Resulta en verdad triste que un equipo que nació grande agonice de esta manera. En sus 29 años al frente del conjunto, Billy sólo ha ganado un título. Se dice que en los meses recientes su hijo Robin Álvarez es el que toma algunas decisiones, como la elección del técnico Tomás Boy, quien empezó bien, pero fue perdiendo el control de una manera dramática.

El Jefe Boy, un talentoso ex mediocampista como pocos en el balompié nacional, parecía haber contagiado de espíritu a un equipo gris. Y es tan generoso nuestro futbol –mediocre le dicen algunos–, que todavía tuvo una última oportunidad de clasificar, pero la dejó ir sin meter las manos ante el campeón Tigres, que se perfila como el rival más incómodo que pudo haber tocado al superlíder Monterrey.

En Nuevo León, la liguilla se reduce a su derbi. La Pandilla fue el equipo más estable del torneo, pero Antonio Mohamed deberá hacer uso de toda su sapiencia estratégica para enfrentar a la plantilla más costosa de México y al líder goleador André-Pierre Gignac, quien recobró la puntería en los últimos encuentros del torneo.

Los Pumas libertadores, ya eliminados del torneo local, hicieron la maldad al América y lo mandaron en cuartos de final ante las sorprendentes Chivas. El clásico de clásicos acapara el interés nacional, para beneplácito de Televisa, donde, sin embargo, deben estar preocupados porque Jorge Vergara aseguró que cambiarán de televisora para la próxima campaña. Se vislumbra un duelo espectacular por las características de los equipos y la forma en que cerraron el torneo.

Las otras series también lucen interesantes. Para sorpresa general, los equipos de Carlos Slim, Pachuca y León, se colaron al segundo y tercer lugares. Los juveniles Tuzos son favoritos sobre el Santos, que cambió el nombre a su estadio, pero ni así lucen tan poderosos de locales como sí lo eran en su viejo inmueble.

Los Esmeraldas del Flaco de oro, Luis Fernando Tena, enfrentarán al Morelia, que algunos consideran el caballo negro. En una labor callada, Enrique Meza salvó a los Monarcas, aprovechó los traspiés de otros y los tiene en finales con una racha de cinco victorias en sus últimos seis encuentros. Sin embargo, el plantel no luce para dar más.

Es de destacar la coronación del PSV, donde a Andrés Guardado lo tratan como un auténtico Principito y, según había dicho, con el título le darán el permiso de ir a Juegos Olímpicos. El equipo de Eindhoven llegó con pocas posibilidades ante un Ajax que venía embalado, por lo que es para festejar el cetro para los Granjeros, en el que también se ha consolidado el central Héctor Moreno.