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El republicano promete a Macri cercanía con Argentina
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 15 de noviembre de 2016, p. 23

Buenos Aires.

El presidente Mauricio Macri se comunicó telefónicamente este lunes con Donald Trump, a casi una semana de que el candidato republicano ganó en los comicios de Estados Unidos, y declaró que que éste consideró a Argentina como un gran país y que ambas naciones tendrán la más cercana relación de nuestra historia.

Macri felicitó a Trump y le dijo que esperaba verlo en Buenos Aires durante la Cumbre del G-20, que se realizará en aquí en 2018, a lo que el presidente electo de Estados Unidos respondió que le gustaría recibirlo en la Casa Blanca antes de ese año. El contacto telefónico duró unos 15 minutos durante los cuales recordaron su antigua -y por momentos compleja- relación personal y se comprometieron a trabajar en una agenda común para el crecimiento de los dos países.

Las relaciones empresariales mantenidas hace tiempo por Macri y Trump en los años 80 tuvieron altibajo, incluso enfrentamientos por un proyecto, de Franco Macri el padres del actual presidente para construir un enorme edificio en New York en los años que han sido investigadas y publicadas en estos días.

De acuerdo al periodista Martín Granowsky (Página 12) en 2005 Mauricio Macri relató a la revista especializada en deportes TyC Sports su participación en negociaciones entre su padre con empresarios de Nueva York, entre ellos Donald Trump.

Incluso ante una pregunta periodística si alguna vez en su vida empresarial se había enfrentado a un peso pesado para cerrar negocios, el actual mandatario respondió sí con un tipo que se llama Donald Trump con el cual después quedaron como amigotes. Aseguró que lo visitaba cada vez que iba a New York.

También relató en el medio citado que para lograr negocios se dejó ganar al golf por Trump, y lo consideraba un “capo di tutti capi”(el jefe de odos los jefes). Compara Granowsky esa visión con recientes afirmaciones de Macri cuando Trump era candidato a la presidencia de Estados Unidos, calificándolo como un chiflado (loco).y recuerda que en el último tramo de la dictadura militar en Argentina (1976-1983) el grupo Macri ya era uno de los más sólidos en este país. Eran titulares, entre otras empresas, de Socma, Sevel y Sideco, igual que otros grupos, entre ellos Acindar, ligada a José Alfredo Martínez de Hoz, (ministro de Economía de la dictadura) y licuaron sus pasivos con la estatización de las deudas privadas.

En esos años, los economistas de la dictadura decidieron estatizar la deuda privada, con lo cual esta engrosó una deuda pública que se convertiría en el azote de la transición democrática iniciada en diciembre de 1983, con las elecciones que llevaron a la presidencia a Rául Alfonsin de la Unión Cívica Radical.

Fue en esos años 80 que el grupo Macri, favorecido por las medidas dictatoriales, proyectaron invertir 500 millones de dólares en una megaconstrucción en Nueva York, pidiendo financiamiento al Chase Manhattan aunque tenían fondos porpios . Franco y Mauricio querían hacer un gran emprendimiento en Lincoln West, al Oeste de Manhattan que tendría 4 mil 300 departamentos, señala el periodista estadunidense Wayne Barrett, citado por Granowsky.

Barrett sostenía que Franco(Macri) veía el proyecto como el trampolín para convertir al grupo en una potencia internacional por lo que durante cinco años estuvo viajando a Estados Unidos. El intrincado relato de los intentos del clan Macri y su relación compleja con Trump aparece en una biografía escrita por Barrett titulada Trump: el mayor show sobre la tierra. Los negocios, la caída, la reinvención.

Es una historia muy larga y laberíntica de juegos, falsas amistades empresariales un principio de acuerdo entre Trump y los Macri que se logró en julio de 1983, cuando en Estados Unidos gobernaba Ronald Reagan y en Argentina el dictador Reynaldo Benito Antonio Bignone.

“El proyecto de los Macri, Lincoln West, se llamaría Trump City. Para financiarlo, el Chase impuso algunas condiciones que hicieron naufragar los acuerdos y se menciona hasta un discreto secuestro (mafioso) de Franco Macri para disuadirlo, además de presiones del Chase Manhattan para que Trump volviera atrás en los Acuerdos. Ni siquiera la intervención pedida por Franco Macri al ex ministro de la dictadura Martínez de Hoz para mediar ante David Rockefeller, pudo lograr un cambio en la situación. Se dice que Franco Macri no olvida y que Mauricio habría visitado varias veces a Donald y compartido salidas no convencionales, Una historia de proyectos empresarios gobiernos y mafias