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Que la austeridad sirva para ser más generosos, exhorta la Arquidiócesis en Desde la Fe
 
Periódico La Jornada
Lunes 24 de diciembre de 2018, p. 9

La Arquidiócesis de México, que encabeza el cardenal Carlos Aguiar Retes, exhortó a que la austeridad sirva para ser más generosos.

En el editorial que publica en el semanario Desde la Fe, retomó lo expresado por el papa Francisco respecto de este tema y explicó: hablo de austeridad, pero no en el tono de quien se acerca a la mezquindad o de quien busca un ahorro convenenciero.

El propósito debe ser, indicó, no gastar más de lo necesario, en orden a ser más generoso, a socorrer con lo tengo a quien carece de lo más indispensable.

También resaltó que la Navidad es fiesta de generosidad, y subrayó que quienes la promocionan “sólo como ocasión de derroche y despilfarro, como oportunidad para comilonas y superficialidades, están dejando a un lado a Jesús –Dios con nosotros– y a tantos hombres y mujeres que siguen necesitando un hogar, una patria, un trabajo digno, un ambiente de respeto, estructuras sociales dignas, oportunidades de crecimiento, y tantos otros bienes que parecen cada vez más urgentes”.

La Arquidiócesis instó a estar muy atentos para que ni el consumismo ni la ambición, ni la cicatería ni el dispendio, empañen o distorsionen el verdadero sentido de esta celebración.

Por su parte, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Rogelio Cabrera López, expuso que estos días deben ser vividos no sólo como de convivencia tradicional, sino como un auténtico encuentro de amor en el que recordamos el acontecimiento que ha dado un nuevo sentido a la humanidad.

En un mensaje de Navidad, pidió más cercanía con las personas que en esta temporada se sienten deprimidos, deseando que estos días pasaran lo más rápido posible, ya que su misma situación les impide ver, y aprovechar, la gran riqueza de lo que celebramos, por lo que es urgente que les manifestemos la alegría de nuestra fe con gestos concretos. Les invito a que, con auténtica caridad cristiana, vayamos a su encuentro, donde sea necesario, y les brindemos gestos de perdón, de respeto y paciencia.