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Juicio de Guzmán Loera en NY

Los hijos de El Chapo asesinaron a Javier Valdez, dice El Licenciado

No les gustó que Ríodoce publicara la entrevista que le hizo por teléfono, declara el testigo protegido de la fiscalía en la corte de Brooklyn

Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 24 de enero de 2019, p. 3

Nueva York. Los hijos de Joaquín Guzmán Loera asesinaron al periodista Javier Valdez Cárdenas, afirmó Dámaso López Núñez, El Licenciado, al rendir testimonio en el juicio contra su ex socio El Chapo, y subrayó que si antes no lo sabía, ahora sí lo sabe, su compadre estaba enterado de la verdad.

En su segundo día de interrogatorios, uno de los abogados defensores de Guzmán Loera abordó el tema de Valdez Cárdenas por primera vez en este juicio. Al responder como testigo colaborador de la fiscalía, El Licenciado aclaró que nunca conoció personalmente al prestigiado y conocido periodista sinaloense, y ofreció su versión acerca del asesinato de quien fue corresponsal del diario La Jornada y cofundador de la revista Ríodoce.

Al preguntarle si tuvo que ver con la muerte de Valdez Cárdenas, López Núñez aseguró que no, ya que el periodista fue asesinado “bajo órdenes de los hijos de mi compadre, Iván, Alfredo…”

El abogado defensor Eduardo Balarezo preguntó al testigo si Ríodoce había publicado un artículo crítico acerca de su hijo, Dámaso López Serrano, El Mini Lic.

Dámaso López respondió que eso se publicó por órdenes de los hijos de mi compadre.

“¿Entonces –preguntó la defensa–, se podría suponer que su hijo tampoco fue responsable del asesinato?”

El Licenciado respondió al abogado: Supone usted bien.

Explicó que un periodista reconocido, Ciro Gómez Leyva, reportó que yo había emboscado a los hijos de mi compadre y que uno estaba herido muy grave.

Enfatizó: Eso era falso.

Cuando el periodista (Javier Valdez) me buscó, vi la oportunidad de darle una entrevista por teléfono (El Licenciado estaba en la cárcel) para responder a eso. Pero los hijos de El Chapo se enteraron y eso no les pareció bien, agregó López Núñez.

Pregunten en Culiacán. Todos les van a decir que los hijos de mi compadre amenazaron a la casa editorial y obligaron al señor (Valdez) a que no sacara la entrevista. Pero cumpliendo con su ética de periodista, él la publicó, desobedeciendo las órdenes y por eso lo mataron.

Afirmó que los hijos de El Chapo estaban coludidos con el gobierno (sin precisar cuál) y reiteró que él y su hijo somos inocentes del asesinato de ese hombre. Esa es la verdad. Y concluyó: Quizá no lo sabía mi compadre, pero ya lo sabe.

Emma fue cómplice

Poco antes, al inicio de la 33 audiencia del juicio contra Joaquín Guzmán Loera, Dámaso López implicó directamente a la esposa de El Chapo, Emma Coronel –presente en la sala–, de ser cómplice clave en la fuga de su cónyuge del penal federal de máxima seguridad del Altiplano en julio de 2015.

Detalló que Coronel actuó como mensajera de su esposo y coordinó, junto con los hijos de El Chapo Guzmán, los preparativos para la famosa fuga 2014 y 2015.

Mi comadre Emma, declaró Dámaso López, convocó a reuniones con él y los hijos de El Chapo Guzmán, transmitió mensajes de su esposo, giró instrucciones y supervisó la compra de un terreno cercando al penal, la construcción del túnel hacia la celda, la compra de un almacén que sirvió de primera escala para el escape y el eventual vuelo de regreso a su tierra en la sierra de Sinaloa.

Ofreció detalles cómo el de que buscaron un reloj con GPS que podría guiar a los excavadores del túnel hacia la celda de El Chapo. Dijo que poco antes de completar el túnel, Guzmán Loera reportó que se escuchaba mucho ruido bajo su celda y que otros reos se quejaban por ese motivo.

Llegó el día: El Chapo desapareció de su celda, bajó al túnel, alguien manejó la motocicleta para la salida, de ahí el capo fue trasladado al almacén, luego a Querétaro, y de ahí por avión de regreso a La Tuna, en la sierra de Sinaloa, para llegar al lugar que Guzmán Loera llamaba El Cielo.

Poco después, El Licenciado llegó a ese lugar con Ismael El Mayo Zambada para platicar con El Chapo, todos felices por la hazaña.

Meses después, cuando El Chapo fue capturado de nuevo y encarcelado otra vez en el Altiplano, Emma Coronel entregó un mensaje de Guzmán Loera a Dámaso López en el cual señalaba que deseaba fugarse de nuevo.

Empezaron a hacer los preparativos. Pero un mes después El Chapo fue trasladado a un penal en Ciudad Juárez. Entonces el objetivo era buscar cómo regresarlo al Altiplano. Coronel informó a El Licenciado que el director de penales federales ya había recibido un pago de 2 millones de dólares para facilitar el plan, pero Guzmán Loera ya no regresó.

Por culpa de los Chapitos

López Núñez reiteró lo que declaró el primer día en el banquillo de testigos: que él no participó, como se supone, en la primera fuga de El Chapo Guzmán del penal de Puente Grande. Admitió que fue ahí, cuando él era subdirector de ese reclusorio, donde se conocieron.

Joaquín Guzmán le pidió un favor de facilitar el ingreso de una de sus ex esposas a esa cárcel y después le consiguió un teléfono. El Chapo se lo agradeció con el pago de unos 10 mil dólares y posteriormente le regaló una casa. Pero recordó que él ya no trabajaba ahí cuando se fugó el reo en un carrito de lavandería y rechazó que se haya tratado de sobornos, más bien fueron agradecimientos por ayudar a quien sería mi compadre.

Dámaso López dedicó el resto de su testimonio a exponer detalles de su trabajo como mensajero y operador de El Chapo, incluso el de transmitir órdenes de asesinato de traidores y secuestros, así como el manejo de la empresa, los negocios del cártel de Sinaloa, que incluían el tráfico de droga, armas y relaciones con otros narcotraficantes. Asimismo, como parte de estas tareas, su relación de cooperación y después la guerra con los hijos de Guzmán Loera.

Afirmó que él estaba presente en el tribunal obligado a testificar contra su compadre –a pesar de que afirmó: lo quiero, que había sido tanto mi compadre como mi patrón y que tenía un cariño especial para él después de tanto trabajo juntos– por culpa de los hijos de El Chapo.

Yo estoy aquí porque los hijos (de Guzmán) me pusieron aquí, afirmó, al indicar que ellos querían matarlo a él y a su familia.

López Núñez fue sentenciado a cadena perpetua al declararse culpable de cargos federales de narcotráfico, pero firmó un acuerdo de cooperación con la fiscalía y a cambio de su testimonio bajo juramento (lo cual implica que si comete perjurio se anula el acuerdo) podría lograr que se redujera su condena.