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La abdicación de Eduardo VIII, la rebeldía de Margarita y la muerte de Diana, entre los escándalos de la monarquía británica

La sorpresiva renuncia de Enrique a sus funciones reales, la sacudida más reciente

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▲ El autoproclamado superfanático real John Loughrey posa para los medios, teniendo como telón de fondo al Palacio de Buckingham, en Londres.Foto Ap
 
Periódico La Jornada
Viernes 10 de enero de 2020, p. 8

Londres. De la abdicación del rey Eduardo VIII a la retirada del príncipe Enrique y de su esposa, Meghan, de sus funciones reales, estas son algunas de las principales crisis que han sacudido a la monarquía británica en su historia reciente:

Dando prioridad al amor por encima del deber, el rey Eduardo VIII provocó un verdadero sismo al renunciar al trono en 1936, después de 326 días de reinado, para casarse con Wallis Simpson, una plebeya estadunidense dos veces divorciada, rechazada por la Iglesia anglicana, de la que él era el jefe, y por la clase dominante británica.

Su hermano, el rey Jorge VI, padre de la actual reina Isabel II, lo sucedió, mientras el ex soberano fue repudiado.

Apodada la princesa rebelde, la enérgica Margarita, hermana menor de la reina, dio mucho de qué hablar por sus locuras e hizo temblar las tradiciones y los convencionalismos.

Se casó en 1960 con Antony Armstrong-Jones, fotógrafo de moda y de cine un tanto bohemio, tras haber tenido que renunciar a su amor por el jinete Peter Townsend, divorciado. La pareja se separó legalmente en 1978, tras el enésimo escándalo causado por sus infidelidades, difundido por la prensa.

El 1992 fue un annus horribilis para la reina, que tuvo que enfrentar los inestables matrimonios de tres de sus cuatro hijos. La separación más dura fue la del príncipe heredero, Carlos, y la princesa Diana, tras 11 años de tumultuoso matrimonio. Se divorciaron cuatro años después.

Ese mismo año, el príncipe Andrés, segundo hijo de Isabel II, se separó de Sarah Ferguson, fotografiada con los pechos descubiertos al borde de una piscina en el sur de Francia junto a su asesor financiero lamiéndole los dedos de los pies.

A pesar de su divorcio, en 1996, Andrés y Sarah mantienen buenas relaciones y la duquesa de York todavía vive en el domicilio de su ex esposo.

La única hija de la soberana, la princesa Ana, se divorció de su primer esposo, Mark Phillips, tres años después de su ruptura, muy mediatizada, en 1989.

Críticas ante la muerte de Diana

La reina fue muy criticada por su falta de compasión cuando, en 1997, falleció en un accidente de automóvil Diana, madre de Guillermo y Enrique y adorada por las masas.

Mientras la población, en duelo, presentaba millones de flores frente a las rejas de los palacios de Buckingham y de Kensington, el príncipe Carlos y la reina Isabel II se atrincheraron en su propiedad de Balmoral, en Escocia.

Pese a la ola de indignación que recorrió el país, la soberana no salió de su silencio hasta la víspera del funeral, cuando ofreció un excepcional discurso televisado.

La amistad que mantuvieron en el pasado el príncipe Andrés y el financiero estadunidense Jeffrey Epstein le costaron unas acusaciones particularmente graves desde que este último, sospechoso de haber explotado sexualmente a menores, se suicidó en prisión.

Una estadunidense, Virgina Roberts, afirma que fue forzada a tener relaciones sexuales con el príncipe Andrés cuando era menor y se encontraba bajo el yugo de Epstein.

Cuando trató de defenderse en la BBC, el príncipe dio una imagen desastrosa, con unos desmentidos juzgados poco convincentes, sin dar muestras de arrepentimiento por su amistad con Epstein y dedicando poca empatía a las víctimas.

Muchas de las empresas y universidades con las que colaborara decidieron prescindir de él, y desde entonces, se tuvo que retirar de la vida pública y trata de ser discreto.

El príncipe Enrique y su esposa, Meghan, anunciaron el miércoles, para sorpresa general (incluso de la reina), que renunciaban a sus funciones reales. La pareja, que aportó un aire fresco a la monarquía, quiere ser financieramente independiente pasar parte de su tiempo en Estados Unidos.