Opinión
Ver día anteriorViernes 17 de enero de 2020Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
México SA

México, república maquiladora // T-MEC: sueño materializado

S

e materializó el sueño del subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, Jesús Seade, (y también del presidente López Obrador y la iniciativa privada): el Senado estadunidense ratificó ayer el tratado comercial México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), luego de largas negociaciones tripartitas y el permanente chantaje del salvaje de la Casa Blanca.

Oficialmente, el T-MEC fue firmado el 30 de noviembre de 2018 por Donald Trump, Enrique Peña Nieto (en ese entonces aún inquilino de Los Pinos) y Justin Trudeau, y todos se dijeron satisfechos por los consensos y logros alcanzados. Pero algo falló.

En junio pasado el Senado mexicano ratificó el T-MEC, pero a Donald Trump, que en un origen se había manifestado satisfecho con lo negociado, se le ocurrió condicionar –un día sí y el siguiente también– el mecanismo comercial a la aceptación, por parte de los gobiernos de López Obrador y Trudeau, de una serie de elementos de gran trascendencia sin los cuales dicho mecanismo de plano no obtendría el visto bueno de los estadunidenses.

A partir de allí, el gobierno mexicano hizo circo, teatro y maroma para sacar adelante el T-MEC (en el entendido de que todo estaba a punto de turrón, según dicho de Seade), mientras los canadienses guardaban cómodo cuan sepulcral silencio en espera del siguiente movimiento de los gringos. Pues bien, finalmente el Senado estadunidense dio el visto bueno (89 votos a favor, 10 en contra) y sólo falta que el salvaje de la Casa Blanca lo firme, si no es que antes se le ocurre alguna otra barbaridad. Y, desde luego, la ratificación por la parte canadiense.

Conocida la decisión del Senado estadunidense, el presidente López Obrador divulgó un video en el que celebra el hecho y considera que se termina una etapa importante; (el T-MEC) pasa al parlamento de Canadá, pero los pronósticos son de que no habrá problemas. Es una buena noticia, porque este tratado va a significar más confianza en México para la llegada de inversiones, se instalen empresas, generación de empleos con buenos salarios y bienestar.

Antes, durante la mañanera de ayer, el mandatario mexicano dijo que en Canadá hay condiciones también para que se ratifique el T-MEC. Tienen ellos una práctica parlamentaria con otros procedimientos, pero tenemos información que los legisladores de aquel país también van a aprobar el tratado; pero es muy importante que ya termine este proceso en Estados Unidos.

La alegría permeó en el gobierno federal, y en este sentido, en comunicado conjunto, las secretarías de Relaciones Exteriores y de Comercio destacaron que el T-MEC es un tratado amplio y poderoso que coloca a México como un socio comercial a la par de Estados Unidos y Canadá, e inicia una nueva etapa de inversión y crecimiento para la región. La negociación transparente es muestra del compromiso de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador por defender los derechos de los mexicanos y la soberanía de nuestro país.

Para esas dependencias, la plena instrumentación del T-MEC traerá beneficios a todos los mexicanos al ser un factor esencial para el crecimiento de las exportaciones, generación de empleo y atracción de inversiones, todo lo cual garantizará el desarrollo económico de México. Con la aprobación de este instrumento, la región económica de América del Norte se consolida como la más importante del mundo con más de 22.2 billones de dólares de PIB y más de 490 millones de habitantes.

Todos contentos y felices, pero si en esta nueva etapa del acuerdo comercial en México se mantienen los privilegios, la concentración de los beneficios, los empleos precarios, el raquítico crecimiento económico, los nulos beneficios para la mayoría y la onerosa condición de república maquiladora, entonces nada se habrá avanzado, por mucha fiesta que se haga.

Las rebanadas del pastel

Y tras la fiesta comercial, el Senado estadunidense inició formalmente el juicio político contra Trump.