Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 18 de marzo de 2002
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Capital

CIUDAD PERDIDA

Miguel Angel Velázquez

El triunfo de Robles

POCO DESPUES del mediodía, dos hechos marcaban la elección nacional del PRD: por un lado, en la cueva de Jesús Ortega se prendían todos los focos rojos; y por otro, en el hotel Meliá de Paseo de la Reforma se recibía una llamada para confirmar la reservación de uno de los salones donde se festejaría el triunfo de Rosario Robles.

A ESAS horas la tendencia del voto señalaba una diferencia a favor de la ex jefa de Gobierno muy por arriba de los sufragios favorables al senador, quien a esas alturas de la elección sabía que había sufrido una derrota total.

ENTONCES COMENZO la guerra de estrategias. Por el lado de Ortega, sus operadores idearon hacer lo que todo el mundo esperaba, reventar la competencia para tratar de voltear el resultado en el escritorio.

LAS IRREGULARIDADES tuvieron un denominador recurrente: la paquetería electoral no llegaba o no se ponía a disposición de los presidentes de casillas, lo que ocasionó disgustos y hasta enfrentamientos, además de denuncias formales que deberán investigarse.

EN ESE ámbito, y con la apuración transformada en histeria, se montó otra patraña: la elección general tendría una votación tan baja que la suma de todos los votos sería simplemente ridícula. El asunto era restar fuerza y credibilidad al triunfo de Robles.

A PARTIR de esas faltas, los operadores de Ortega quisieron culpar a los rosaristas, pero la estrategia también falló porque la situación, por ejemplo en Hidalgo, no tenía vuelta de hoja.

JESUS GUADARRAMA, ex priísta frustrado y acusado de un sinfín de delitos, metido a perredista por obra y gracia de Jesús Ortega, secuestró la papelería enviada por el Servicio Electoral hasta las 21 horas del sábado e impidió de esa manera la elección.

PERO ESTO tampoco era nuevo. Hace no pocos años, 20 o 25 tal vez, cuando Guadarrama empezaba a tratar de hacer política, hubo un juego de basquetbol entre el estado de Hidalgo y algún otro, que para efectos de la historia no resulta importante.

EL ASUNTO es que los contrarios te-nían un jugador de grandes vuelos, decisivo para el resultado del encuentro. Guadarrama lo sabía y lo sabían los políticos de la entidad. Nadie quería que Hidalgo perdiera el encuentro. La empresa parecía imposible.

ENTONCES APARECIO el genio del nacido en la sierra hidalguense y sin pensarlo mucho hizo lo que se tenía que hacer para evitar la derrota. Poco antes del partido mandó a "sus muchachos" y secuestraron al jugador clave, a quien dejaron libre después del final del encuentro, que ganó Hidalgo. Era apenas el principio de la carrera de artimañas de Guadarrama.

HAY QUIEN dice que esa anécdota sedujo a Ortega y el hidalguense decidió, simple y sencillamente, secuestrar la papelería electoral, pero ahora las cosas no le dieron resultado y hasta podría costarle un proceso legal.

EN EL Distrito Federal todo hace pensar que la votación no alcanzó las cifras esperadas y se culpa a la alianza Robles-CID de la escasa votación. Total, la ex jefa de Gobierno es la nueva dirigente nacional del PRD y ahora todo empieza. Ya veremos.

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