Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 29 de marzo de 2002
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Sociedad y Justicia

El párroco Chuy de San Andrés se pregunta por qué el Vaticano suspendió las diaconías

A contracorriente de la globalización eclesial

La Iglesia autóctona debe construir nuevas relaciones entre indígenas, dice convencido

BLANCHE PETRICH ENVIADA

san andres larrainzar, chis. En algunos textos de teología que a veces llegan al pequeño refugio de la parroquia de San Andrés Larráinzar se ha filtrado una nueva expresión: globalización eclesial. Al párroco Jesús Landín no le deja de llamar la atención, sobre todo en estos días, cuando al equipo de su diócesis le afecta la orden del Vaticano de suspender la ordenación de diáconos indígenas, uno de los sellos distintivos de esta jurisdicción católica.

''No me extrañaría -dice Landín- que la disposición de la Santa Sede de no aceptar más indígenas en la estructura eclesial sea parte de esa visión". Porque, se explica con sencillez, la globalización, "como la humedad, se va metiendo a todos lados".

Ha reflexionado sobre el tema, "tratandiaconos6do de entender a los cardenales de Roma". Y se pregunta: "ƑPor qué querrían desgastar este proceso de Iglesia autóctona? ƑPor qué evitar la participación de los distintos en la Iglesia? ƑPensarán que con esta prohibición están evitando el paganismo? Quizá pretendan que en el clero todos pensemos igual, actuemos igual. ƑPero qué tal si no es nada más eso? ƑQué tal si le están haciendo el juego a los poderes terrenales?"

Este presbítero es uno de los curas más jóvenes de la diócesis de San Cristóbal de las Casas. Llegó aquí después del levantamiento de 1994, después de los diálogos abortados de San Andrés Sakamch'en. Le ha tocado un ciclo posterior del conflicto chiapaneco: el de la resistencia en contra de la militarización y los paramilitares. Y en el último año, el tiempo del silencio zapatista, que tanto desconcierta afuera.

Para él, este tema de la globalización eclesial y sus consecuencias en la incomprensión de los procesos de la Iglesia en el mundo indígena son parte de lo que llama ''pasitos de involución'' que ha dado la institución católica. Y por eso entiende que en esta diócesis, con el legado de 40 años de trabajo del antiguo obispo Samuel Ruiz García, tiene que nadar a contracorriente.

"Para mí -expresa- esta Iglesia debe caminar hasta dar una respuesta del momento político. No en el contexto de la alternancia sino en la construcción de algo nuevo".

El joven cura, que cuenta con un equipo de cinco diáconos y 13 candidatos al diaconado para atender a las comunidades que cubre su territorio parroquial, funge como bisagra entre el movimiento zapatista que concentra sus poderes en el cercano Aguascalientes de Oventic y el resto de sus parroquianos.

La mamá de Jesús Landín vendía quesadillas en La Marquesa, la zona boscosa que se preserva a orillas de la metrópoli. Tal vez por esa infancia de madrugadas con niebla, a Chuy no le costó trabajo aclimatarse al paisaje de montañas, nubes y ovejas de los Altos de Chiapas. Hasta el modo de hablar de chavo de Neza que marcó al seminarista cuando llegó a este sur, hace 10 años, se ha ido tiñendo de acentos mayas.

Entre sus diáconos parece uno más. Todos ellos militantes convencidos del plan pastoral que, en los últimos años del obispado de Ruiz García, se concretó en el Sínodo diocesano.

En entrevista, ofrece su diagnóstico del momento que se vive en los Altos de Chiapas: ''En cuanto al silencio zapatista, pues es un silencio muy lleno, muy movido. Los hermanos de las bases están haciendo mucho trabajo en varios frentes sociales, como explicando al resto de la nación que sí es posible hacer lo que se proponen, que este es un tiempo de construcción".

A partir del momento en el que el Congreso rechazó la ley indígena en el centro del poder, en estas comunidades la reacción fue "apropiarse de la ley y del proceso de autonomía. Se lo han tomado muy en serio. Buscan por dónde en el terreno de la agroecología, con sus proyectos productivos, su rechazo a los plaguicidas, su consigna de no a los transgénicos. En el área de salud, muy lentamente, por la pobreza, se perfila un modelo alternativo. Y trabajan con mucha intensidad en los proyectos educativos. Ahora han entrado a un proceso muy dinámico de revisar sus programas de primaria y sobre todo secundaria, con énfasis en los métodos participativos, en los cuales el estudiante tome las decisiones para lograr un modelo de escuela liberadora".

El reverso de la moneda es el clima que circunda a los municipios autónomos y la sociedad zapatista. "Aquí la tranquilidad es aparente. A un año y pico del cambio de poderes federal y estatal la presencia militar y paramilitar en los Altos se mantiene intacta", señala Landín.

Aunque la base militar de Jolnachó fue desmantelada, todos sus efectivos fueron trasladados a pocos kilómetros, al destacamento de San Felipe. Y se mantienen las bases del Ejército en San Andrés, San Cayetano y Puerto Caté, más una base de Seguridad Pública en Pinar. Los sobrevuelos, las incursiones y las amenazas de los paramilitares mantienen el mismo patrón que en tiempos del PRI".

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