Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Martes 30 de julio de 2002
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Cultura

Exhibición del artista en la Galería Metropolitana

México y sus culturas alimentan la plástica de Jörg Dobrovich

MERRY MAC MASTERS

Venir a México causó tal impacto en el austriaco Jörg Dobrovich (Graz, 1940), que empezó a pintar de nuevo. A 17 años de distancia y después de varias estancias en el país, el artista empieza a figurar en el panorama de la plástica nacional.

Su más reciente exposición, De todo corazón, incluye 22 obras y concluirá el 1Ɔ de agosto en la Galería Metropolitana (Medellín 28, colonia Roma). Después itinerará en el Museo de la Ciudad de Querétaro y en la Galería Alva de la Canal, en Jalapa, Veracruz.

Egresado de la Academia de Bellas Artes de Viena y ligado con los exponentes del ''accionismo vienés", que trabajaban con cuerpos vivos, ''mujeres en su mayoría", Dobrovich vino aquí por vez primera en 1985. Sólo hizo bosquejos, pero al regresar a su patria México permaneció en su cabeza. Lo habían cautivado las culturas antiguas, la artesanía, los colores, la pintura contemporánea, el paisaje, la ciudad de México y el pueblo.

Su gusto por este país se manifiesta en los títulos de sus piezas: Sacrificio, Cenote sagrado, Idolo, Glifos y Aparece Quetzalcóatl. Allí, de repente se impone un corazón, una pirámide o un penacho.

Cabe mencionar que el díptico Paisaje nocturno está dedicado a Francisco Toledo. En sus cuadros suele mezclar cuerpos femeninos desmembrados con el paisaje, también con plumas, para arreglar un nuevo orden o para significar violencia.

Enfrentar la tela en blanco es lo que más trabajo le cuesta a Dobrovich. Necesita un ''apoyo" para empezar, como puede ser una hoja de bambú o plumas. Conseguir plumas le ha traído problemas.

Hace unos meses en Tepoztlán, Morelos, donde pasó una temporada gracias a una invitación de la Fundación Paalen, el artista fue mordido por un perro al meterse a una propiedad en la que había gallinas. Sus vendas sangrientas le sirvieron de collage para su pieza, Vendaje.

Las plumas fueron compradas en una tienda de Tepoztlán y en el mercado Sonora, en el Distrito Federal.

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