Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Sábado 31 de agosto de 2002
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Política
Emprenden la movilización definitiva contra la participación particular en el sector

Refrendan más de 30 mil miembros del SME rechazo a la privatización eléctrica

"Esta marcha es sólo un cale de la grande que le armaremos al gobierno", expresan

FABIOLA MARTINEZ Y CAROLINA GOMEZ

La cura mata... "¿Por qué si las privatizaciones son para curarnos del terrible mal del subdesarrollo, Argentina agoniza?", preguntaron los dirigentes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en la multitudinaria marcha en rechazo a la privatización de la industria eléctrica con la que marcaron una nueva etapa de resistencia, "la definitiva", aseguraron.

Lo peculiar de la movilización de ayer fue la hilera que formaron más de 30 mil electricistas desde el Monumento a la Revolución hasta el Centro Histórico de la ciudad de México; por lo demás, no había mucho qué agregar, la posición es firme, única: "defensa irrestricta de la Constitución".

A los electricistas, los mismos a los que en 1999 el presidente Ernesto Zedillo llamó ignorantes y dogmáticos, siguen sin dar tregua al gobierno: "discrepamos antes y discrepamos hoy, porque no aceptamos que se le ponga precio a la industria eléctrica".

Tal vez por ello advierten que otra vez irán con todo para descargar la fuerza de sus 51 mil afiliados contra la nueva iniciativa de reforma a los artículos 27 y 28 constitucionales, con la que el presidente Vicente Fox pretende abrir más espacio a la inversión privada. "Esa, no pasará... esta marcha es sólo un cale de la grande que les armaremos a los del gobierno."

"No hay de otra, no hay más"

A los del SME les gusta marchar, gritar y alzar el puño con su tradicional ¡duro, duro!, del que hasta reclaman derechos de autor. Al paso de los años, los integrantes de este sindicato ya ni recuerdan en cuántas movilizaciones han participado, primero para defender su contrato colectivo y desde hace tres años para conservar, "en favor del pueblo", el carácter público de la industria eléctrica. "No hay de otra, no hay más", expresan.

Con ese ánimo convocaron a la marcha que partió ayer, en punto de las cinco de la tarde, desde la pendiente de la Plaza de la República; el gremio avanzó aprisa, casi al trote rumbo al Zócalo. Y así, su voz retumbó, pese a que la mayoría de las organizaciones que forman el Frente Nacional de Resistencia contra la Privatización de la Industria Eléctrica (Fnrcpie) sólo enviaron a pequeñas comitivas y a representantes. Los que se sumaron fueron los campesinos de San Salvador Atenco; algunos huelguistas de Euzkadi y Fertinal, trabajadores de la Secretaría de Energía, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional y un grupo de la Confederación Nacional Campesina y de la Unión General de Obreros y Campesinos de México.

"La soga de la privatización"

Al templete, colocado justo frente a los balcones de Palacio Nacional, se vio sólo a uno que otro dirigente político y a un puñado de dirigentes sindicales. Por eso, en la muchedumbre se apretujaron los trabajadores, quienes fueron pasando la voz y luego armaron la gritería cuando descubrieron que entre ellos estaba Cuauhtémoc Cárdenas, Salvador Nava Calvillo e Ifigenia Martínez.

¡Que suba, que suba! ¡Orale, ingeniero, súbase al templete! Los dirigentes lo vocearon, lo invitaron a participar en el mitin. El aplauso no se hizo esperar, lo mismo que los gritos de las secretarias de Luz y Fuerza que lanzaban porras y hasta le suplicaban que les lanzara un beso. Todas felices.

Avanzó entonces el grupo de los de Atenco, siempre con machete en alto para brindar su solidaridad. Los del SME seguían con el ánimo a todo lo que daba y peleando aunque fuera un espacio mínimo en la atiborrada lateral de la Plaza de la Constitución y la calle 16 de Septiembre. Ni modo, ahí "hechos bolas" siguieron con su "¡duro, duro, es-me, es-me!", porque la plancha del Zócalo desde hace varios días es ocupada por la Feria Metropolitana del Libro.

Para no variar ahí estaban, en primerísima fila, algunos personajes de las marchas de los electricistas: el enmascarado Super Lux, un electricista crucificado en una especie de poste de luz, con el uniforme caqui deshilachado y "la soga de la privatización" al cuello.

Son ingeniosos. Lo mismo sacan las mantas viejas con la consigna tantas veces dicha: "La patria no se vende", que cartulinas improvisadas en las que escriben lo que se les ocurre al momento, casi siempre fuertes mensajes con blanco en el Presidente de la República. "¡Mexicanos al grito de guerra... El país no depende de políticos ojetes o de otros de cash". "Maldita la hora en que el pueblo votó por ti!", se leía en otra pancarta de los trabajadores de Líneas Aéreas de Pantitlán.

Agregaron más en defensa de la soberanía, de la patria, del petróleo, la nacionalización de la industria eléctrica y algunas en apoyo a la educación pública y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. El mitin, señalaron, "siempre combativo y patriótico".

Los oradores refrendaron el mensaje y el motivo de la lucha: "Fox, entiende, la industria eléctrica no se vende", y en favor de una economía nacionalista. Primero se escuchó a los representantes que envió el líder del sindicato de los telefonistas; luego el dirigente de los tranviarios, Benito Bahena, y los perredistas Cárdenas e Ifigenia Martínez. Más tarde dirigentes de movimientos ciudadanos de Sonora y Baja California que luchan por reducir las tarifas de energía eléctrica en las zonas donde la temperatura rebasa los 40 grados.

Machetes en alto

Estuvo presente uno de los pocos opositores en el sindicato de la Comisión Federal de Electricidad, Jesús Navarrete, donde "la dictadura sindical" de Leonardo Rodríguez Alcaine impide "que los electricistas venzan el miedo a la represión y se lancen a la calle a defender la industria".

Después subió al templete América del Valle, la joven dirigente de San Salvador Atenco, para expresar que la lucha y los machetes en alto seguirán mientras haya injusticias en el país. El pueblo cuando está firme, lucha, y cuando está organizado, vence, expresó.

A todo pulmón, dijo que los campesinos de Texcoco derrotaron al presidente Fox y a su "maldito decreto"; tenemos la dignidad en alto y estaremos con ustedes, tomados de la mano, contra todos aquellos que se atrevan a quitarnos lo nuestro.

Para cerrar el mitin, el líder del SME, Rosendo Flores, dejó en claro que la industria eléctrica no está en crisis, por lo que la propuesta de cambio constitucional desmantela la esencia de las empresas estatales. "No las vende, sólo les quita el oxígeno; no las vende, sólo les abre las venas. No las vende, las regala". Por eso, la cura mata.

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