Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Jueves 26 de septiembre de 2002
  Primera y Contraportada
  Editorial
  Opinión
  Correo Ilustrado
  Política
  Economía
  Cultura
  Espectáculos
  CineGuía
  Estados
  Capital
  Mundo
  Sociedad y Justicia
  Deportes
  Lunes en la Ciencia
  Suplementos
  Perfiles
  Fotografía
  Cartones
  Fotos del Día
  Librería   
  La Jornada de Oriente
  La Jornada Morelos
  Correo Electrónico
  Búsquedas
  >

Sociedad y Justicia

Mañana concluye visita del funcionario vaticano

Confianza y respeto mutuo, marco de la relación iglesias-Estado: cardenal Tauran

JOSE ANTONIO ROMAN

En las relaciones entre el Estado y la Iglesia es preciso evitar la desconfianza mutua o, peor aún, que se tengan miedo. "Los hombres políticos tienen su papel específico en la dirección de los asuntos públicos, pero no son los únicos", afirmó el cardenal Jean Louis Tauran, secretario de la Santa Sede para las relaciones con los estados.

Al participar en el Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa, el funcionario de la curia romana advirtió que si bien el Estado está en su derecho de esperar la colaboración de las iglesias para todo aquello que favorezca objetivamente el bien común, nunca se podrá pretender que las comunidades de creyentes sean las fuerzas de apoyo de un partido o de un programa político: eso sería una burda manipulación.

En el acto, al que asistieron el nuncio Giuseppe Bertello y el cardenal Norberto Rivera, Jean Louis Tauran sostuvo que en el nuevo concepto de laicidad, el Estado y la Iglesia no pueden ignorarse.

Dijo que un Estado moderno y tolerante permanece ciertamente neutro, puesto que nunca se preguntará qué es una religión determinada, dado que por principio no profesa ni reconoce ninguna. Pero tampoco puede ignorar el hecho social de la religión y, si es democrático -agregó-, debe asegurar prácticamente a cada uno el libre ejercicio de su religión, esto es, poner a su disposición, si es preciso, los medios necesarios para el ejercicio de sus creencias religiosas.

Por este motivo expresó ser de la opinión de que el Estado debe mostrarse más que "tolerante" y ser realmente "acogedor" con todos los componentes culturales y espirituales que constituyen el tejido de la nación.

Aclaró que la libertad religiosa es un derecho fundamental de la persona y no una concesión del Estado. Esta libertad, añadió, puede ser limitada únicamente en sus manifestaciones externas para mantener el orden, la seguridad, la moral y la salud públicos.

Asimismo advirtió que si bien las iglesias no tienen el deber, y menos aún la ambición de resolver los problemas de la sociedad, sí deben tener interés por la solidaridad y la atención a los más débiles, desde donde pueden contribuir a la instauración de una vida social mejor.

"Yo diría, incluso, que desde un punto de vista de pura estrategia política, para los responsables políticos será siempre provechoso mantener relaciones de colaboración con los responsables de las comunidades religiosas, por medio de contactos personales e instrumentos de cooperación jurídicamente idóneos", señaló el cardenal de nacionalidad francesa.

Este jueves, en el penúltimo de sus cinco días de visita a nuestro país, Jean Louis Tauran presidirá la recepción que ofrecerá la nunciatura apostólica por la noche con motivo del décimo aniversario de las relaciones diplomáticas entre México y el Vaticano, y también con motivo de los 24 años (que se celebrarán oficialmente el próximo octubre) del inicio del pontificado de Juan Pablo II.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año