Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 29 de enero de 2003
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Política

Acordaron en el Pacto de Cuautla que el cuoteo quedaría en segundo lugar

En su selección de candidatos, el PRD dará prioridad a los "perfiles de calidad"

RENATO DAVALOS

Los perredistas lo conocen como el Pacto de Cuautla. Es un acuerdo entre las corrientes partidistas que, según sus voceros, busca ser el punto de equilibrio para evitar la reyerta interna. El cuoteo sería enviado a segundo plano para privilegiar los "perfiles de calidad" de los aspirantes, incluidos los externos. La encuesta como método esencial y la "aceptación" de sus resultados por todos los grupos.

La rebelión entre la militancia a las nuevas directrices no está descartada, admitió un cercano colaborador de Rosario Robles, presidenta nacional perredista, a la luz de lo sucedido en el Distrito Federal. La visión autocrítica de los perredistas incluye la admisión de un tema sustancial que analizarán en el próximo congreso nacional, que se realizará a finales de año: las precampañas, contó la fuente.

La idea es que estos procesos tienen que ser regulados para evitar las suspicacias en la selección de candidatos, especialmente cuando el método es la encuesta. No es posible que un aspirante disponga de la noche a la mañana de cuantiosos recursos para promoverse en los medios, reflexionó, por su parte, uno de los integrantes de los llamados chuchos.

En la ciudad morelense, roscas -seguidores del ex candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas y de la presidenta Rosario Robles-, chuchos -pertenecientes a la corriente que encabeza Jesús Ortega-, amalios -partidarios de la ex presidenta Amalia García-, cívicos -de Mario Saucedo-, misoles -con Saúl Vicente y Héctor Sánchez al frente- yredires -Red de Izquierda Revolucionaria, con Camilo Valenzuela y José Antonio Rueda-, que convergen conjuntamente en el comité ejecutivo, acordaron a principios de año la estrategia electoral para los comicios de julio próximo, de ahí que el acuerdo ya sea conocido como el Pacto de Cuautla.

Abanderados con peso electoral

El arreglo fundamental radicó en que las candidaturas tuvieran un peso electoral propio -más allá de las tribus-, definidas primordialmente por el perfil del aspirante.

Las distintas corrientes aprobaron no aliarse con otra fuerza política después de la desastrosa experiencia de 2000, que costó casi una veintena de curules en San Lázaro. No obstante, hoy se explora la posibilidad de hacerlo con los partidos Verde y del Trabajo, a pesar de la coalición del primero con el tricolor en el estado de México.

Las candidaturas externas también han despertado gran inquietud en las zonas de militancia perredista, ante el recuerdo de las experiencias previas. El acuerdo de las corrientes es no ofrecerles "alfombra roja" a quienes vengan del exterior, pero tampoco enviarlos a "picar piedra", sino decidir a partir de la circunstancia política de cada distrito y del perfil del personaje, por su grado de aceptación interna, en caso de que figure en el listado plurinominal, coincidieron las corrientes.

La primera parte del Pacto de Cuautla se cristalizará el próximo sábado en el consejo nacional, que aprobará la estrategia electoral para el 6 de julio. Ese día los poco más de 300 consejeros representativos de todas las tribus discutirán la ampliación del número de candidaturas externas, que actualmente el estatuto define en 20 por ciento del total, es decir, 60 de los 300 distritos que configuran el mapa electoral.

La búsqueda de externos incluye pláticas con priístas en ruptura y con líderes de movimientos sociales. En el listado que hoy rodea a personajes que podrían ir por la vía del voto o de las plurinominales se encuentran Gonzalo Martínez Corbalá, Socorro Díaz, Fernando Solana, Humberto Zurita, Margarita Isabel, Manuel Camacho, Ricardo Rocha, Francisco Hernández Juárez, Angélica María, David Ibarra Muñoz, Ernesto Gómez Cruz y Agustín Rodríguez, entre otros, aunque todavía no hay nada definido.

La proyección perredista es levantarse con el triunfo en al menos un centenar de distritos. Los sondeos parten del análisis marcado en 40 distritos cautivos, otros 40 con grandes posibilidades de triunfo y unos 20 o más en los que la diferencia de votos en 2000 no fue más allá de 10 mil, refirió uno de los roscas.

En Cuautla se bifurcaron las tendencias en torno de las candidaturas externas. Los roscas se inclinaron por el impulso de líderes de movimientos sociales y los chuchos por la búsqueda de priístas en ruptura pero de elevado perfil. El antecedente había sido marcado por el expediente colimense, donde se aceptó la candidatura de Jesús Orozco y prácticamente la de Socorro Díaz para la diputación.

A partir de esas posturas se conformaron dos comisiones para la búsqueda de candidaturas por ambas vías. Una, integrada por Jesús Ortega, Ramón Sosamontes, Humberto Mayans, Socorro Díaz y Jaime Martínez Veloz, que platicará con los priístas en ruptura. La otra, en pos de líderes sociales, está integrada por Rosario Robles, Trinidad Morales y Martí Batres.

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