Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 29 de enero de 2003
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Mundo
Se opone a la agresión el general Norman Schwarzkopf, héroe de la Guerra del Golfo

Rechazan la guerra 41 premios Nobel de EU y la cuarta parte de la Cámara

Los líderes demócratas de representantes y senadores cuestionan la necesidad de atacar Irak

64% de los estadunidenses prefiere dar más tiempo al proceso de inspecciones, señala sondeo

JIM CASON Y DAVID BROOKS

Washington y Nueva York, 28 de enero. En el día del informe a la nación del presidente George W. Bush, 41 científicos y economistas estadunidenses galardonados con el Premio Nobel proclamaron su oposición a una guerra "preventiva" contra Irak sin un amplio apoyo internacional, mientras una curiosa mezcla de figuras, entre ellos el ex comandante estadunidense de la primera guerra del golfo Pérsico y movimientos civiles incrementaron su cuestionamiento a la premura bélica de la Casa Blanca.

Es frente a esta amplia gama de fuerzas que Bush debe, con su discurso de esta noche y en los próximos días, convencer a una población renuente de la urgencia y ne-cesidad de su guerra "preventiva".

Y tiene que hacerlo ante un fenómeno que sus antecesores no en-frentaron: un movimiento pro paz "preventivo", o sea, conformado antes de que comience la guerra.

mdf13793Pese a que no resulta sorprendente, aunque sí por sus dimensiones, que en esta coyuntura avance un movimiento promovido por pacifistas y otras fuerzas "progresistas", pocos esperaban escuchar voces disidentes de ex militares, reconocidos científicos y hasta importantes figuras del Partido Republicano del presidente.

Prever las consecuencias

Los 41 científicos galardonados con el Premio Nobel de Química, Física, Medicina y Economía emitieron una declaración de cuatro líneas: "Los abajo firmantes nos oponemos a una guerra preventiva contra Irak sin un amplio apoyo internacional".

Aunque hay una posibilidad de una victoria relativamente rápida, señalan, "la guerra se caracteriza por sorpresa, pérdidas humanas y consecuencias no intencionales".

Para ellos, "aun con una victoria creemos que las consecuencias médicas, económicas, ambientales, morales, espirituales, políticas y legales de un ataque estadunidense preventivo minaría, no protegería, la seguridad y la reputación de Estados Unidos en el mundo".

Entre los científicos firmantes se encuentran Hans Bethe, arquitecto de la bomba atómica; Norman Ramsey, quien participó en el proyecto de construcción del artefacto nuclear y preparó la bomba de Hi-roshima, y por lo menos otros dos que trabajaron en proyectos del Pentágono. Su declaración será circulada por legisladores en el Congreso de Estados Unidos.

Esta iniciativa complica el panorama para la Casa Blanca, ya que hasta ahora podía minimizar las voces opositoras al calificarlas de las mismas de siempre de las filas progresistas y liberales.

Pero hoy la Casa Blanca se despertó con otra pesadilla. Sólo faltaba que el mismo día del informe un "héroe" de la Guerra del Golfo, nada menos que el comandante de las fuerzas estadunidenses en la invasión de Irak en 1991, se pronunciara en favor de la cautela y de permitir que continúen las inspecciones en el país petrolero.

El (ahora retirado) general Norman Schwarzkopf, en declaraciones que publica este martes el Washington Post, dijo: "creo que es muy importante para nosotros esperar y ver qué encuentran los inspectores, y esperemos que en-cuentren algo muy contundente".

mdf13868Dijo no haber visto suficientes pruebas como para convencerlo de que sus ex colegas del gobierno tienen razón al avanzar hacia la guerra en este momento. Al respecto, criticó en particular al secretario de Defensa, y afirmó: "me han puesto algo nervioso algunos de los pronunciamientos hechos por (Donald) Rumsfeld".

Pero Schwarzkopf, una de las figuras militares más famosas del país, no está solo al proclamar sus preocupaciones en las altas esferas del mundo político. Anoche, los líderes demócratas de las dos cá-maras del Congreso, el senador Tom Daschle y la representante Nancy Pelosi, expresaron su más firme oposición, al cuestionar la necesidad de una guerra en este momento, uniéndose a varios de sus colegas de ambos partidos.

Al respecto, el diario Boston Globe informó que más de una cuarta parte de los integrantes de la Cámara de Representantes han enviado una petición a Bush en que lo instan a permitir la realización del proceso de inspecciones antes de considerar una opción militar.

"Creemos que Estados Unidos debería hacer todo intento por medios diplomáticos y con pleno apoyo de nuestros aliados", escribieron 123 legisladores demócratas.

Y el New York Times se sumó hoy a las expresiones en favor de dar más tiempo al proceso de inspecciones en Irak. "La Casa Blanca no debería estar impaciente por invadir Irak. El mundo deberá estar seguro de que toda posibilidad de una solución pacífica ha sido plenamente explorada", indicó su editorial principal.

Junto con estas expresiones des-de las alturas de esta sociedad, en calles, iglesias, universidades y en el ámbito de innumerables agrupaciones cívicas, todos los días sigue creciendo el movimiento contra la guerra, no unido, diverso, pero de dimensiones sin precedente en una coyuntura previa a una agresión.

Se expresa en manifestaciones, vigilias, desplegados en los me-dios, por los pasillos infinitos de Internet, y hasta en televisión.

Sólo en los 10 días anteriores unas 250 mil personas han participado en manifestaciones nacionales en Washington y San Francisco, además de las cotidianas acciones donde a veces cientos, miles, se ex-presan de diversas formas.

Durante estos días, periodo considerado clave en las decisiones para una guerra contra Irak (las maniobras en Naciones Unidas, el informe a la nación, el envío de más tropas), este movimiento también ha intensificado sus actividades.

La organización True Majority ha comprado 200 mil dólares en tiempo en televisión, primero en CNN e intenta obtener en otras, para trasmitir un spot con Susan Sarandon y el ex embajador Edward Peck.

En este mensaje Sarandon se pregunta por estadunidenses que re-gresan a casa muertos mientras, detrás de ella, aparece la imagen de un cementerio en Normandía, Francia, y advierte de muertes de mujeres y niños de Irak.

¿Qué hizo Irak para merecer esto?, pregunta la actriz; Peck responde que nada, y explica que no se ha vinculado a Irak con Al Qaeda o los atentados del 11 de septiembre. El spot concluye con una explosión y las palabras "Triunfa sin guerra".

True Majority fue fundada por Ben Cohen, el cofundador de los famosos helados Ben&Jerry.

Las encuestas registran la división de la opinión pública en Estados Unidos sobre una guerra, pero más que nada sorprenden por el nivel de oposición a una acción bé-lica unilateral. La reciente encuesta de ABC, esta noche, consignó que 64 por ciento prefiere dar más tiempo al proceso de inspecciones.

Un sondeo de CNN-USA Today del lunes anterior señala que la mayoría desea promover un consenso multilateral. Cuando se preguntó a los encuestados si confían más en Estados Unidos o en Na-ciones Unidas para enfrentar el problema de Irak, la opinión fue de 47 contra 47 por ciento.

Sin embargo, según ABC, 61 por ciento sigue opinando en favor de enviar tropas para enventualmente enfrentar a Saddam Hussein, mientras que CNN registró que 43 por ciento se opone (el nivel de oposición más alto desde el 11 de septiembre del 2001, señaló CNN).

La guerra de la opinión pública, a pesar de las proclamas de figuras famosas, legisladores y medios, to-davía no está ganada por las fuerzas antiguerra. Bush hará todo lo posible, empezando esta noche y en los próximos días, para "en nombre de la paz", promover su causa.

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