Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 12 de febrero de 2003
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Mundo

Ex agentes sostienen que podría ser un error lanzar una guerra contra Bagdad

Realiza la CIA por orden de Bush misiones clandestinas en 80 países

La agencia tiene licencia para matar a "enemigos" de EU, asegura el experto Steven Aftergood

Supergrupo actúa en el norte de Irak con los kurdos y opera en el sur con opositores a Hussein

JIM CASON Y DAVID BROOKS CORRESPONSALES

Washington y Nueva York, 11 de febrero. Qué rápido cambia el mundo. Hace más de 20 años la Agencia Central de Inteligencia (CIA) fue criticada por no haber pronosticado la caída del sha de Irán, hace 13 por no advertir el fin de la guerra fría y hace cinco por no saber que India realizaría una prueba de su bomba nuclear, y con los atentados del 11 de septiembre de 2001 otro torrente de críticas y cuestionamiento a su eficacia floreció en este país.

Pero ahora la CIA no sólo ha recuperado su preminencia como la principal fuente de inteligencia del país, sino que ha sido elevada como la principal agencia gubernamental encargada de la guerra contra el "terrorismo".

Durante el último año, el presidente George W. Bush ha autorizado al organismo a realizar operaciones encubiertas en 80 países, y la CIA ha ampliado en forma sustancial su ejército secreto de fuerzas especiales.

Cuando el secretario de Estado, Colin Powell, deseaba proyectar una aura de credibilidad durante su presentación de pruebas contra Irak ante la ONU, pidió que lo acompañara el director de la CIA.

Después de años de operar bajo estrictas limitaciones -como la prohibición explícita de atentados- a raíz de una serie de abusos contra los derechos humanos y la violación de leyes internacionales cometidos por la agencia, la CIA una vez más tiene órdenes de asesinar a una lista de "terroristas".

La dependencia del espionaje estadunidense ha resucitado. "El reclutamiento se ha elevado, las solicitudes de empleo se han in-crementado y el presupuesto se ha ampliado", explica Steven Aftergood, experto en asuntos de inteligencia de la Federación de Científicos Americanos, centro de estudios independiente.

En entrevista con La Jornada, señaló que aunque el presupuesto de la CIA es secreto, ha obtenido información de que se ha incrementado 60 por ciento en los últimos dos años.

Agentes de elite

No hay duda de que parte de estos nuevos fondos se dedican al supersecreto Grupo de Operaciones Especiales de la CIA, el cual ya opera en el norte de Irak con los kurdos, y en el sur trabaja con chiitas disidentes opuestos al régimen de Saddam Hussein.

La revista Time informó que es-te grupo que opera dentro de la CIA tiene equipos especiales operando en Pakistán, Asia central, Africa del norte y Asia oriental.

lxf05-123117-pih "Pequeños jets de pasajeros es-tán en alerta para volar a operaciones paramilitares en cualquier parte del mundo con dos horas de aviso", indicó la revista.

La agencia de inteligencia también mantiene un grupo de helicópteros rusos y aeronaves de la era soviética que puede entregar pertrechos a sus agentes que trabajan en zonas remotas, y ha rentado una flotilla de barcos para estos mismos propósitos.

Pero este Grupo de Operaciones Especiales es sólo una pequeña parte de las actividades ampliadas de la agencia de espionaje.

El año pasado el veterano periodista Bob Woodward afirmó, en un amplio reportaje, que poco después de los atentados del 11 de septiembre Bush firmó una orden autorizando misiones clandestinas de la CIA en 80 países.

La agencia, que hasta hace poco fue obligada por el Congreso estadunidense a por lo menos considerar los historiales de derechos humanos de sus espías, ha logrado ahora que estas restricciones sean suspendidas.

Según Aftergood, "el presidente (George W. Bush) ha autorizado una lista de objetivos de Al Qaeda que pueden ser asesinados y de los que quiere que la CIA se 'encargue', o sea que mate".

El mandatario republicano se re-firió a estas actividades de forma indirecta en su informe a la na-ción, cuando señaló que entre los resultados de su guerra contra el "terrorismo" varios individuos habían sido detenidos en todo el mundo, y otros, "déjenme decirlo así, ya no están para molestarnos más"; o sea, fueron asesinados extrajudicialmente.

Sicosis terrorista

La CIA es una vez más la agencia de inteligencia predominante en este país y ahora está incursionando sobre la autoridad de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) para actividades en el interior de Estados Unidos.

Por cierto, Bush también anunció en su informe anual que estaba ordenando la creación de algo llamado Centro Integrado de Amenaza Terrorista, que sería conformado al fusionar unidades de inteligencia de la CIA, la FBI y otras dependencias en una sola entidad centralizada.

Esta organización quedará bajo el mando del director de la CIA, George Tenet, y su propósito sería recaudar y analizar amenazas "te-rroristas" dentro y fuera de Estados Unidos.

Con ello la CIA supera la división que siempre ha existido entre inteligencia internacional, de la cual se ocupaba, y la doméstica, el terreno de la FBI.

Pero a pesar del mayor presupuesto con que ahora cuenta, y más reclutas, aparentemente la CIA carece de personal que hable árabe y chino en sus filas.

En una serie de anuncios publicitarios colocados en los medios de comunicación internacionales, la agencia ofrece empleo a personas que hablen árabe o chino.

"Durante más de cien años los árabe-estadunidenses han servido a la nación. Hoy te necesitamos más que nunca", proclama la CIA en uno de estos anuncios publicitarios promovidos el mes pasado en el periódico The Economist.

"ƑPor qué trabajar en una em-presa cuando tú podrías servir a la nación?", pregunta, y ofrece los contactos para aquellos interesados en prestar sus servicios.

Divergencias de opinión

Al mismo tiempo, toda esta centralización y la supuesta mayor coordinación no ha logrado encubrir algunas divisiones de opinión dentro de la agencia y su "comunidad de inteligencia".

En varias ocasiones, fuentes de la CIA han expresado que no cuentan con las "pruebas" del vínculo entre Saddam Hussein y la red Al Qaeda, de Osama Bin La-den, que tanto ha señalado el presidente recientemente.

También han emitido informes al Congreso donde señalan que no tienen indicios de que Hussein desee usar sus supuestas armas de destrucción masiva en ataques ofensivos contra sus vecinos, pero que sí podría emplear tales armas si es atacado, punto este último no difundido por los jefes máximos del gobierno.

Por su parte, algunos veteranos de la CIA han expresado que lanzar una guerra contra Irak podría ser un error.

La semana pasada, un grupo de oficiales retirados de la agencia escribió una carta al presidente Bush instándole a leer de nuevo un informe emitido por el organismo el año pasado, en el cual señaló que hay un incremento del re-sentimiento contra Estados Unidos entre las poblaciones de nue-ve países musulmanes.

El terrorismo, afirmaron los ex agentes, es como una epidemia. "Uno no elimina el paludismo ma-tando moscos. Más bien, se hace vaciando el pantano. Con una invasión a Irak el mundo puede esperar ser rodeado de pantanos cultivados por terroristas".

En términos humanos, advirtieron al mandatario estadunidense, "es poco probable que sus hijas puedan viajar al extranjero en los años futuros sin una falange de personal de seguridad".

Tal vez algunos sí aprendieron algo de los errores y fracasos del pasado de esta agencia.

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