Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 23 de febrero de 2003
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Mundo
El presidente de EU se reunió con Aznar para buscar apoyos a la guerra contra Irak

No esperará mucho para que apruebe la nueva resolución, dice Bush a ONU

Será la última oportunidad para demostrar que está preparada para desarmar a Hussein, afirma

"Lucharemos juntos por un mundo libre de armas de destrucción masiva": mandatario español

AFP Y REUTERS

Crawford, 22 de febrero. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, advirtió este sábado al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que tiene menos de dos meses para aprobar una resolución, que será presentada la próxima semana, que abriría el camino a una guerra con Irak.

Reunido este sábado con el jefe del gobierno de España, José María Aznar, en su rancho de Crawford, en Texas, Bush afirmó que tal resolución será la "última oportunidad" de la ONU para demostrar que está preparada para desarmar a Saddam Hussein.

Agregó que el Consejo de Seguridad "no" esperará dos meses pa-ra aprobar el documento, que establecerá en "términos claros y simples que Irak no cumple" con la resolución aprobada por la ONU en noviembre pasado, que obliga al país árabe a desarmarse.

Bush y Aznar restaron importancia a las diferencias manifestadas por Rusia, China y Francia (países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad) respecto a la crisis iraquí. El mandatario estadunidense recordó que se trata de una situación parecida a la que se produjo antes de la aprobación de la resolución 1441, en noviembre del año pasado.

"El tiempo es corto", indicó, "y ésta es la oportunidad para que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas demuestre su relevancia, y creo que lo demostrará porque Saddam Hussein no se ha desarmado", declaró Bush.

Aznar, por su parte, afirmó que España "está comprometida con un papel activo" para responder "a la amenaza que para la paz y la seguridad internacionales representa el régimen" de Hussein.

Esfuerzo conjunto

Bush y el jefe del gobierno español se reunieron el viernes y sábado, en medio de un esfuerzo di-plomático para ganarse el apoyo a una guerra contra Irak en un dividido Consejo de Seguridad.

Funcionarios estadunidenses han adelantado que la segunda resolución podría presentarse a partir del próximo lunes en el mecanismo de seguridad de Na-ciones Unidas.

"Nuestra responsabilidad es trabajar para que el consejo pueda ejercer debidamente sus responsabilidades encontrando el máximo cumplimiento" de las resoluciones, agregó Aznar.

"La legalidad internacional y las obligaciones de desarme que se han impuesto sobre Saddam Hussein en los pasados 12 años deben apoyarse en la voluntad y la capacidad de hacerlas cumplir", sentenció, y "en consecuencia, en primer lugar, estamos dispuestos a luchar juntos por un mundo libre de armas de destrucción masiva y de la amenaza terrorista".

Aznar es el quinto mandatario invitado al rancho de Bush. Antes fueron el primer ministro británico, Tony Blair; el presidente ruso, Vladimir Putin; el mandatario chino, Jiang Zemin, y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Ab-dullah Bin Abdul Aziz.

Por su parte, un embajador miembro del campo opuesto a un ataque contra Irak declaró que someter al país petrolero a un ultimátum sería contrario al espíritu de la resolución 1441, aunque el nuevo texto otorgue una "última oportunidad" para que el régimen de Bagdad elimine sus armas de destrucción masiva.

Este embajador, que pidió el anonimato, indicó que la resolución 1441 fue adoptada por unanimidad luego que Francia y Rusia recibieran garantías de que no se haría un uso "automático" de la fuerza si Irak no cumplía con sus obligaciones.

Estados Unidos y Gran Bretaña podrían tratar que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución que permita el desarme de Irak por la fuerza, una vez que el organismo escuche un informe del jefe de los inspectores de desarme, Hans Blix, probablemente el 7 de marzo, afirmaron diplomáticos el viernes anterior.

Por otro lado, el secretario de Estado estadunidense, Colin Po-well, llegó este sábado a Tokio en el comienzo de un recorrido de cuatro días por el este de Asia, gira durante la cual se espera que anuncie nuevos envíos de ayuda alimentaria de Estados Unidos a Corea del Norte.

El viaje, que incluye también visitas a Pekín y Seúl, estará dominado por los esfuerzos para lograr consenso en cómo hacer frente al presunto programa nu-clear de Corea del Norte, pero también buscará apoyo para una posible guerra contra Irak.

Se espera que Powell trate de ganarse el apoyo de China, miembro permanente del Consejo de Seguridad con derecho a veto, para la causa de atacar Irak y ex-hortará a Pekín a utilizar su in-fluencia económica y diplomática para presionar a Pyongyang.

"Ellos (los dirigentes chinos) tienen influencia" en Corea del Norte, dijo Powell a los reporteros en el viaje hacia Tokio.

"Sin embargo, yo no llevo ninguna solicitud específica a los dirigentes chinos sobre cómo de-ben aprovechar eso en este mo-mento; lo que quiero es simplemente aclararles que ellos tienen una influencia considerable con Pyongyang", agregó Powell.

El secretario de Estado comentó anteriormente sobre la posibilidad de que Estados Unidos pudiera ofrecer amplia asistencia a Corea del Norte, pero dijo que primero el país asiático tiene que abandonar sus presuntos programas de armas nucleares.

Powell destacó el deseo del gobierno estadunidense de un es-fuerzo multilateral para persuadir a Pyongyang a abandonar sus ambiciones nucleares, a pesar de la preferencia de los aliados en la región de que Washington trate de resolver el asunto en un diálogo directo y bilateral.

Estados Unidos ha tratado, sin mucho éxito aparente, de persuadir a las potencias de la región, especialmente a China, de presionar a Corea del Norte para que abandone su presunto programa de armas nucleares.

Corea del Norte desea firmar un pacto de no agresión con Estados Unidos y realizar conversaciones bilaterales, algo que prefieren otros en la región, particularmente China y Corea del Sur, pero Washington se resiste e insiste en un proceso multilateral.

Un periódico japonés reportó este sábado que el presidente electo de Corea del Sur, Roh Moo-hyun, está dispuesto a visitar Co-rea del Norte si lo invitan.

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