Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 12 de marzo de 2003
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Política

Critican afanes hegemónicos de EU a escala mundial

Se negocia "en secreto" el ALCA, alertan analistas

Ceceña, Marichal y Fazio, ponentes en la Casa Lamm

ANGELICA ENCISO L.

Estados Unidos busca asegurarse con bases militares y acuerdos de libre comercio la hegemonía sobre los recursos petroleros y la biodiversidad de América Latina, porque el país que logre ese control impondrá las condiciones mundiales, sostuvieron especialistas en un foro sobre el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA) y el belicismo del jefe de la Casa Blanca, George W. Bush, organizado por La Jornada y Casa Lamm.

El ALCA es parte de la estrategia estadunidense por controlar los recursos del planeta y dentro de ese proyecto se inserta el dominio militar y la guerra contra Irak. Lo más preocupante, coincidieron los ponentes, es que la negociación de esa área se hace en secreto e incluso se sabe que el próximo lunes empezará en Puebla la relativa al apartado agropecuario.

Mientras Estados Unidos da los últimos retoques a su guerra, "la administración Bush sigue aplicando la línea de defensa de su imperio militar-mercantilista en América Latina", sostuvo Carlos Fazio.

El periodista puntualizó que el ALCA no es, como se pregona, un acuerdo de libre comercio ni una estrategia de integración económica, sino que el gobierno estadunidense, "como en el viejo mercantilismo, busca consolidar un área de dominación, controlar esferas de inversión de capital, saquear materias primas y explotar mano de obra casi esclava".

Se trata, abundó, "de un proyecto neocolonial, anexionista y antidemocrático al servicio de las elites estadunidenses y sus corporaciones, que resulta funcional a las fracciones económicas de las burguesías locales trasnacionalizadas".

Está diseñado para "maximizar" la participación de las multinacionales estadunidenses en los mercados y recursos latinoamericanos, por lo que Washington "alienta medidas que favorezcan el proteccionismo mientras promueve la apertura en América Latina".

No estimula la competencia y amplía el monopolio, dijo. "Para nuestros países el ALCA será una integración periférica, subordinada e integrada a los circuitos trasnacionales como productores de materias primas y de bienes intermedios", expuso Fazio, y agregó: "los representantes de México negocian en secreto acuerdos que afectarán la soberanía nacional".

Acerca de los avances de las negocimari_fazio_cesenaaciones del área, el abogado Héctor de la Cueva, en su turno, precisó que el 17 de marzo habrá una reunión en Puebla, sede de las pláticas del ALCA, para empezar las discusiones de los sectores agropecuario y servicios, en un momento en el que las organizaciones campesinas buscan que el gobierno revise el capítulo en la materia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Agregó que si el TLCAN ha dejado en 10 años un desastre social, las consecuencias del ALCA podrán ser peores. Aseveró que el capítulo 11 del tratado es un "monumento a los derechos de las trasnacionales" porque establece sanciones concretas al país por impedir presuntas ganancias de una inversión potencial. En este sentido México ya tiene demandas por alrededor de 13 mil millones de dólares, indicó el abogado.

A su vez, Ana Esther Ceceña, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, resaltó que Estados Unidos busca apropiarse del medio ambiente que pueda generar ganancias y por ello su interés por la biodiversidad que existe en América Latina, que junto con Indonesia, concentra esa riqueza; también quiere el petróleo, porque está cerca de sufrir una crisis de abasto, y agua, cuyas reservas se encuentran en los polos.

"Quien controle esos recursos será quien ponga las condiciones, son estratégicos", aseguró, y para detallar la presencia de Estados Unidos en la región presentó a los decenas de asistentes al foro unos mapas donde se observa la coincidencia entre la instalación de bases militares estadunidenses en América Latina con las zonas donde existe mayor diversidad biológica y en los cuales también están los más grandes yacimientos petroleros.

Por su parte, Peter Rosset, director del Instituto para la Alimentación y Desarrollo de Políticas, destacó que la guerra contra Irak y el ALCA es parte de la misma estrategia de Estados Unidos de "reimponerse ante el mundo". Dijo que el propósito de todo ello es controlar los recursos y establecer las bases para la nueva colonización económica y militar.

Carlos Marichal, investigador de El Colegio de México, se refirió a que los acontecimientos actuales marcan un viraje fundamental en el orden internacional vigente desde 1945 y señalan direcciones probables que irán adoptando diversas naciones en sus políticas internacionales. Sin embargo, "las incógnitas son superiores a las certezas", reconoció.

Dijo que este "dramático cambio en el mundo se debe a las prioridades que el gobierno de Bush ha resuelto adoptar", si bien hasta ahora América Latina ha salido bien librada en la lucha entre los titanes.

Consideró que después de la guerra será difícil que continúen las negociaciones del ALCA, porque el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, difícilmente aceptará este acuerdo.

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