Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 30 de marzo de 2003
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Sociedad y Justicia

No hubo anomalías en su comportamiento, dicen mandos

Impugnan a 2 testigos en consejo de guerra contra Martínez Perea

Hoy continúa el proceso de los militares acusados de narco

JOSE GALAN

Mandos y comandantes militares afirmaron ayer no haber detectado nunca comportamientos ilegales por parte de los oficiales Antonio Quevedo Guerrero y Pedro Maya Díaz, quienes, junto con el general Ricardo Martínez Perea, enfrentan un consejo de guerra por supuestos vínculos con el narcotráfico. Al continuar las audiencias, la defensa de los acusados presentó tres testigos de descargo, de los cuales dos fueron impugnados por el fiscal militar.

A las 9 de la mañana en punto comenzó el quinto día del consejo de guerra a los tres ex integrantes del 21 regimiento motorizado de caballería, con sede en Nuevo Laredo, Tamaulipas, con la segunda parte del interrogatorio a Pedro Antonio Hernández Escalona y Carlos Alberto Ruiz Castañeda, peritos castrenses e ingenieros en comunicaciones y electrónica, sobre los presuntos equipos de comunicación utilizados por los militares en sus suspuestas actividades ilícitas en favor de Osiel Cárdenas Guillén y Gilberto García Mena, El June, del cártel del Golfo.

Sin embargo, los peritos no pudieron aseverar que dichos aparatos de radiocomunicación, decomisados a los acusados, hubieran sido utilizados para actividades ilícitas, lo que motivó una discusión con el Ministerio Público Militar (MPM) sobre la presunta propiedad de los mismos, que llegó a un callejón sin salida, puesto que los peritos sólo corroboraron la capacidad de comunicación y probable codificación en su uso.

Después comenzó la fase de interrogatorios a tres testigos de descargo presentados por la defensa de los militares, a cargo de Enriqueta Quintana. En primer lugar compareció el general brigadier José Luis Pilar Rodríguez, ex comandante del 24 regimiento de caballería y ex jefe de Maya Díaz y Quevedo Guerrero, quien negó haber tenido conocimiento de alguna conducta indebida por parte de sus subalternos.

Rechazó haber tenido información de contactos entre los acusados y el cártel del Golfo, particularmente con Osiel Cárdenas Guillén, jefe de dicha organización criminal, e inclusive consideró "normal" su conducta, equiparable a la de cualquier oficial bajo su mando.

Sostuvo ante el tribunal militar que nunca se enteró de conductas y actividades indebidas por parte de los acusados. El Ministerio Público Militar le preguntó si tenía idea de lo que presuntamente habían hecho sus subalternos, a lo que respondió que no, por lo que el MPM solicitó al presidente del consejo de guerra, general Gonzalo Bernardino Durán Valdés, que dicho testigo sea considerado testigo de conducta, no de descargo, "porque no le constan los hechos".

Récord en aseguramiento de droga

Posteriormente se presentó el coronel de caballería Efrén Escobar, quien fue comandante del 24 regimiento de caballería, del 16 de diciembre de 1997 al primero de octubre de 1999, y ex jefe de Maya Díaz y Quevedo Guerrero; sostuvo que nunca vio "nada anormal", y subrayó que su unidad tenía "el mejor récord" de aseguramiento de droga, incluso que dicho récord pertenecía a los hoy acusados, quienes se comportaron como dicta la justicia militar. La parte acusadora le preguntó si sabía que Maya Díaz presuntamente se había quedado con armas, joyas, vinos y dinero, a lo que el coronel respondió negativamente.

-ƑY si estas actividades las hicieron a escondidas? -se le preguntó.

-Eso es otra cosa -respondió.

Sobre la probable práctica de reunir cada 48 horas a todo el grupo de combate a las drogas, estrategia planteada por la parte acusadora para subrayar la posibilidad de que se quitara intencionalmente la vigilancia, el coronel respondió que supervisaba las bases de operación por lo menos dos veces a la semana, y que hubiera detectado cualquier irregularidad entre la tropa.

También compareció el teniente coronel Daniel Valdemar Carrillo Velasco, quien estuvo adscrito al estado mayor de la Octava Zona Militar, con sede en Reynosa, Tamaulipas, quien se limitó a responder que la calificación de la conducta de los militares bajo proceso corresponde a su comandante, y que desconoce todos los hechos que se les imputan, por lo que el MPM solicitó, al igual que con el general Pilar Rodríguez, que sea deshechado como testigo de descargo o que sólo sea testigo de conducta, porque "tampoco estaba al tanto de los hechos", a lo que el presidente del consejo respondió que "se valorará".

Exactamente a las 13:10 horas el general Durán Valdés cerró la sesión y convocó a las partes para hoy a las 9 de la mañana en punto, para reiniciar el consejo de guerra, donde se presentarán los últimos ocho testigos, de un total de 16, tanto de cargo como de descargo.

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