Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 31 de marzo de 2003
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Cultura
Su obra constituye ''un monumento a la historiografía de la ciencia'', define el historiador

Humboldt nos legó su amor al conocimiento científico: Trabulse

El estudioso alemán fue el verdadero precursor de Charles Darwin, estima Jaime Labastida

Se le considera el segundo descubridor de los países que recorrió, como es el caso de Cuba

MONICA MATEOS-VEGA

labastida-jaime-jpegEl legado más importante de Alejandro de Humboldt, a 200 años de su llegada a México (La Jornada, 23/03/03), es el amor al conocimiento científico, el cual mantuvo a lo largo de su vida como forma máxima de expresión de la inteligencia humana, afirma Elías Trabulse en entrevista con La Jornada.

En ese sentido, agrega el historiador, la vastísima obra de Humboldt constituye ''un monumento a la historiografía de la ciencia, pues la articulación en una unidad de todas las áreas que tocó permiten no solamente conocer el mundo físico, sino también tener una idea sobre la naturaleza del cosmos y pasar del puro conocimiento a la sabiduría".

Para Jaime Labastida, otro experto humboldtiano, el legado del científico alemán "es doble y tiene que ser visto siempre de esa manera, pues de lo contrario se mutila" la percepción de su obra: "por una parte debemos subrayar la aportación universal a la ciencia hecha por Humboldt, que no es poca y sigue viva. Por otra parte está su aportación directa a la investigación y al conocimiento de lo que ahora es nuestro país, junto con todo lo que hizo en cuanto a investigación directa en las tierras americanas.

"Humboldt fue el verdadero precursor de Charles Darwin, el científico de la naturaleza más importante de toda la primera mitad del siglo XIX, un hombre que estableció comparaciones de carácter universal que permitieron una comprensión más completa del planeta. En cada país que recorrió se le admira como el segundo descubridor de ese país."

En el caso de Cuba, incluso, en la Universidad Humboldt de Berlín existen un par de estatuas dedicadas a Guillermo y Alejandro de Humboldt, explica Labastida: "a los pies de la estatua de Alejandro, la Academia de Ciencias de Cuba puso una placa en los años 40 dedicada al que considera 'el segundo descubridor de Cuba'".

Humboldt, reitera el escritor, "no es un simple aplicador de métodos científicos, es un creador de ellos".

Más allá del laboratorio

trabulse-elias-historiadorElías Trabulse puntualiza que para el barón alemán la ciencia no era un conocimiento puramente objetivo, sino un forma de interpretación de la naturaleza y del universo. "Esa es su aportación: trascendió la especialización del científico concreto que está en el laboratorio haciendo exclusivamente una reacción química, a la comprensión global de todos los fenómenos de la naturaleza como una unidad. Por eso su última obra se llama Cosmos y es heredera quizá del romanticismo filosofico naturalista alemán de principios de siglo, pero todavía con una versión ilustrada, totalizadora y enciclopédica del mundo. Eso es lo que hace falta hoy en un momento en el que persiste la atomización y pulverización del conocimiento científico.

-¿Humboldt recupera el espíritu humanista del Renacimiento?

-Más que eso: conjuga la visión humanista y enciclopédica del siglo XVIII, de la Ilustración, del Siglo de las Luces, y es uno de los representantes más conspicuos de la Ilustración europea porque amalgama tanto la visión enciclopédica francesa como la filosofía totalizadora naturalista alemana. Debido a su conocimiento de ambas corrientes pudo hacer una obra de esas dimensiones.

-No obstante su gran obra, da la impresión de que en la actualidad Humboldt es poco estudiado.

-Humboldt tuvo una época de esplendor durante el siglo XIX, en el que fue leído por cualquier persona que quisiera conocer la América española: era la referencia obligada. Recordemos que la minería mexicana de inversión inglesa de los años 30 del siglo XIX partió del optimismo sobre la riqueza minera de México que aparece en su Ensayo político sobre la Nueva España que se difundió en Inglaterra en resúmenes y en libros extractados directamente de su obra. Recordemos que uno de sus grandes admiradores fue Darwin, quien leyó Viaje a las regiones equinocciales y se enamoró de esa forma de hacer ciencia: viajando.

tumbaHUMBOLDT''Después, hacia fines de siglo XIX, viene un eclipse de Humboldt porque mucha de su obra parece obsoleta, se piensa que ya no refleja la realidad estadística o física, pues mucha de su información ya había sido superada científicamente. No se percataban de que su visión global no puede ser superada precisamente porque es una visión filosófica y humanística de la ciencia. En eso radica su gran valor y su legado.

"Hacia mediados del siglo XX volvió a tener un resurgimiento con investigaciones de muy variado tipo. Los trabajos en México de José Miranda, de Juan Antonio Ortega y Medina, de Jaime Labastida, de Leopoldo Zea y de otros historiadores volvieron a poner a Humboldt en el escenario histórico de México. Hoy en día su figura ha crecido mucho, no sólo en América sino en Europa, lo han redescubierto. De justicia, México le debe a este pensador un gran homenaje.

"En este 2003 es importante difundir el legado de Humboldt: su visión científica y estética del mundo, pues si un artista supiera de ciencia enriquecería mucho su perspectiva y viceversa. Ciencia y arte no son actividades excluyentes sino complementarias y es lo que Humboldt dice y hace. Su obra Cuadros de la naturaleza es eso: una vision estetica del mundo pero apoyada en datos científicamente comprobados, en la investigación, en la medición, en la cuantificación. Nosotros hemos divorciado ciencia y arte.

-¿Por qué ha pasado eso?

-Por la especialización, que ha hecho que las dos culturas se separen: la cultura de los humanistas y artistas, y la de los científicos. Ambos se jactan de ignorar lo que el otro hace, y eso es una actitud que los limita y recorta su visión y perpectiva. La ciencia y el arte no son excluyentes, al contrario, son perfectamente complementarios porque el hombre es eso, es raciocinio y sensibilidad. Por eso la vida y obra de Humboldt resultan tan atrayentes.

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