Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 20 de abril de 2003
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Sociedad y Justicia

La droga puede retardar el Alzheimer o el Parkinson, revelan investigadores ingleses

La mariguana protege al cerebro de males degenerativos: científicos

Ya se considera dar licencias a medicinas basadas en los compuestos de la cannabis

JEREMY LAURENCE THE INDEPENDENT

La cannabis, tercera droga recreativa más popular después del alcohol y el tabaco, podría ganarse un nuevo papel como la aspirina del siglo XXI, ante la creciente evidencia de que sus compuestos podrían tener una función protectora para el cerebro, al retrasar los efectos degenerativos asociados con la edad.

Aunque la droga distorsiona la percepción y afecta la memoria a corto plazo, también puede ayudar a prevenir enfermedades degenerativas, como el mal de Alzheimer, el Parkinson y el mal de Hutingdon, así como aliviar enfermedades neurológicas. Científicos del Instituto de Neurología de Queens Square, en Londres, afirman que apenas se está descubriendo el "enorme potencial" de los compuestos de la cannabis, a medida que se incrementa el conocimiento sobre sus propiedades biológicas y farmacológicas.

El profesor Alan Thompson y sus colegas escribieron para la revista científica Lancet Neurology: "investigaciones a nivel básico están descubriendo que miembros de esta familia de compuestos tiene cualidades que se desconocían, la más notable de las cuales es la capacidad de dar protección a nivel neuronal".

Se espera que para el próximo verano se difundan los resultados de estudios practicados en pacientes con esclerosis múltiple y ya se está considerando dar licencias a medicamentos basados en los compuestos de la cannabis. Ninguna de estas medicinas tendrá los efectos de la hierba cuando se fuma o se ingiere.

El equipo del profesor Thompson afirma: "aun cuando los resultados de estos estudios no sean tan positivos como muchos esperan, es relevante que ahora empecemos a apreciar el enorme potencial terapéutico de toda la familia de estos compuestos".

Hay una sustancia equivalente a la cannabis en el cuerpo humano

Anteriormente se pensaba que la cannabis afectaba la células de la misma forma que el alcohol, al penetrar la membrana. Pero en 1990 fue descubierto el primer receptor cannabinoide, lo cual revolucionó el estudio de la biología del agente activo de la mariguana.

El descubrimiento reveló que en el organismo humano existe un sistema endógeno de receptores a los cannabinoides, similar al sistema opioide, el cual se estimula cuando la droga se ingiere. De la misma forma en que las endorfinas son el equivalente natural del organismo a la heroína, un ácido graso llamado anandamido (palabra que en sánscrito significa "dicha interna") es el equivalente natural de la cannabis.

El sistema natural conformado por los receptores cannabinoides juega un papel en el mantenimiento del balance de los químicos que en el cerebro sirven para regular la frecuencia con que las neuronas reaccionan. Los científicos piensan que al alterar este sistema es posible retrasar o prevenir el proceso de deterioro del cerebro.

David Baker, uno de los principales autores de Lancet Neurology y catedrático del Instituto de Neurología, señaló: "el mal de Alzheimer es resultado de una degeneración muy lenta, provocada por la muerte de las células nerviosas. Los síntomas no son perceptibles sino hasta que han muerto entre 30 y 40 por ciento de las neuronas. Algo regula este deterioro, y si logramos retrasarlo, aunque sea en una fracción mínima, podría restrasarse hasta en una década el punto en que los pacientes pierden la memoria".

Pero la cannabis es un arma de doble filo, con efectos secundarios potencialmente dañinos. "Es posible que puedan desarrollarse drogas que actúen de manera selectiva en distintas áreas del cerebro y la médula espinal, y también puede haber forma de limitar los efectos negativos", dijo Baker.

En un estudio realizado por el investigador y sus colegas, se le extirpó a ratones el sistema natural de receptores cannabinoides. Esto redundó en que la pérdida de células nerviosas se aceleró considerablemente, lo que indica que dicho mecanismo tiene un papel en la conservación de la actividad cerebral.

"El uso médico de la cannabis ha pasado en tiempo récord de la teoría a la experimentación, en gran parte debido a la presión de los pacientes. Esperemos que el compuesto llegue a funcionar y su uso sea aceptablemente seguro", señaló Baker.

© The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

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