.
Primera y Contraportada
Editorial
Opinión
El Correo Ilustrado
Política
Economía
Mundo
Estados
Capital
Sociedad y Justicia
Cultura
Espectáculos
Deportes
CineGuía
Lunes en la Ciencia
Suplementos
Perfiles
Fotografía
Cartones
La Jornada en tu PALM
La Jornada de Oriente
La Jornada Morelos
Librería
Correo Electrónico
Búsquedas

P O L I T I C A
..

México D.F. Sábado 2 de agosto de 2003

Gustavo Iruegas

El viejo truco

El 2 de agosto de 1964, tres naves de la séptima flota estadunidense maniobraban en el golfo de Tonkin, en las costas del norte de Vietnam. Dos destructores, el Maddox y el C. Turner Joy, realizaban "patrullajes De Soto", denominación en código de ciertas misiones de espionaje sobre las defensas costeras y estaciones de radar de Vietnam que se realizaban en la época. Torpederas norvietnamitas atacaron al Maddox y la tercera nave estadunidense, el portaviones Ticonderoga, lanzó sus aviones a perseguir a las torpederas y logró hundir una y dañó otras más. A sabiendas de que provocarían nuevos ataques, los dos destructores volvieron al golfo el día 4 y el capitán del Maddox, aduciendo que sus instrumentos le indicaban que su nave estaba siendo atacada, contratacó esa misma noche, auxiliado por los cañones del C. Turner Joy y los aviones del Ticonderoga.

El propio 4 de agosto el presidente Johnson anunció al pueblo estadunidense lo ocurrido y el 5 dirigió un mensaje al Congreso comunicándole que el régimen norvietnamita había perpetrado nuevos ataques contra naves estadunidenses que navegaban en aguas internacionales y que había ordenado el ataque aéreo contra las torpederas y las instalaciones costeras norvietnamitas, a las que ocasionó daños sustanciales, aunque dos aviones estadunidenses fueron derribados. También pidió al Congreso "... una resolución que exprese la unidad y la determinación de Estados Unidos de apoyar la libertad y proteger la paz en el sureste de Asia".

El 7 de agosto, el Congreso tomó la Resolución sobre el Golfo de Tonkin, que resultó aprobada por 416 votos contra cero en la Cámara de Representantes y 88 contra dos en el Senado. La resolución, que aprueba y apoya la determinación del presidente de tomar todas las medidas necesarias para repeler cualquier ataque armado contra las fuerzas de Estados Unidos y prevenir futuras agresiones, declara también que Estados Unidos considera vital para su interés nacional y la paz mundial el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional en el sureste de Asia.

Esta resolución facilitó el compromiso de Estados Unidos en Vietnam en su máxima expresión. Un año después ya había 80 mil soldados estadunidenses en Vietnam, cifra que superó el medio millón al paso de los años de guerra.

Posteriormente, en 1967, el secretario de Defensa, Robert S. McNamara, ordenó la elaboración de un informe sobre la "Historia del proceso de toma de decisiones en la política hacia Vietnam". Se trataba de una investigación que relataba la actuación estadunidense en Indochina y se realizó en 44 volúmenes.

Eventualmente el trabajo circuló en niveles más bajos de la comunidad de inteligencia estadunidense. El 13 de junio de 1971, el entonces analista de la Rank Corporation y después activista por la paz Daniel Ellsberg entregó los documentos, fotocopiados en 7 mil hojas, a The New York Times y al Congreso de Estados Unidos. En ellos se contaban informaciones muy detalladas sobre actos de sabotaje y campañas de terror contra el pueblo vietnamita. También se relataba la participación del gobierno estadunidense en el derrocamiento y asesinato del presidente de Vietnam del Sur Ngo Dinh Diem y se describía cómo el llamado incidente del golfo de Tonkin había sido fabricado por el gobierno de Estados Unidos.

El NYT inició la publicación de los Papeles del Pentágono y el gobierno del presidente Nixon obtuvo una orden judicial que le prohibía continuar la publicación, por razones de seguridad nacional. Esto ocasionó un escándalo mundial al que sólo superó el caso Watergate. Eventualmente el asunto llegó a la Suprema Corte, la que levantó la restricción al NYT, en una decisión de seis votos contra tres. Pero la guerra continuó.

Un caso más reciente que guarda un notable paralelismo con el de los Papeles del Pentágono es el de la invasión de Irak. Como está tan presente y ha sido ampliamente difundido no es necesario abundar en los detalles, más allá de recordar que los motivos aducidos para hacer esta guerra -a la que fueron convocadas las Naciones Unidas para conjurar el enorme peligro que significaba para la humanidad que el régimen de Saddam Hussein fuera poseedor de "armas de destrucción masiva"- eran falsos. Nos enteramos por qué tales armas ni se usaron ni fueron encontradas sin usar, y también por qué las personas más autorizadas para hablar del asunto, los inspectores de Naciones Unidas, terminaron declarando que no encontraron evidencia de la existencia de tales armas.

La similitud con el caso de los Papeles del Pentágono empieza con la mentira y continúa con la filtración a la prensa. El gobierno británico había entregado al Parlamento un documento en el que sostenía que la capacidad bélica de Irak incluía la de activar armas de destrucción masiva 45 minutos después de darse la orden. Después de la guerra, uno de los inspectores de Naciones Unidas, el microbiólogo británico David Kelly, que en ese momento se desempeñaba como asesor del ministro de Defensa Geof Hoon, sostuvo conversaciones con Andrew Gilligan, un reportero de la gubernamental British Broadcasting Corporation (BBC), en las que le dijo que el gobierno había exagerado las informaciones acerca de Irak (los 45 minutos) para hacer su reporte "más sexy". Esto produjo una ácida controversia entre el gobierno del primer ministro Blair y la BBC, que pasó por un intenso interrogatorio ante el Parlamento y que culminó con la muerte de Kelly, un aparente suicidio que está siendo investigado por un juez especial.

El primer ministro ha dicho: "es verdad que necesitamos recuperar la confianza de la población, pero sigo convencido de que nuestra acción en Irak es la correcta. Las armas de destrucción masiva y el terrorismo son las principales amenazas del siglo XXI. Es algo que tendremos que probar con el tiempo, tanto en relación con las armas de destrucción masiva como con las mejoras que se producen en las condiciones de vida de Irak".

La similitud se perfecciona con el hecho de que en los dos casos los gobiernos le mienten a sus pueblos y al mundo para justificar una guerra que hacen contra todo derecho y por motivos inconfesables y, cuando son descubiertos, en vez de explicar y asumir sus responsabilidades -que en la actualidad deberían ser de la atención del Tribunal Penal Internacional- derivan la discusión pública a cuestionar el derecho de la prensa a denunciar la mentira. La opinión pública sigue la interesante controversia y se olvida de los motivos de la guerra. Más que una coincidencia, parece un viejo truco.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año
La Jornada
en tu palm
La Jornada
Coordinación de Sistemas
Av. Cuauhtémoc 1236
Col. Santa Cruz Atoyac
delegación Benito Juárez
México D.F. C.P. 03310
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Email
La Jornada
Coordinación de Publicidad
Av. Cuauhtémoc 1236 Col. Santa Cruz Atoyac
México D.F. C.P. 03310

Informes y Ventas:
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Extensiones 4445 y 4110
Email