Usted está aquí: viernes 8 de abril de 2005 Política Al proceso por El Encino podrían sumarse otras causas

Priístas y panistas corroboraron su complicidad

Al proceso por El Encino podrían sumarse otras causas

Reclamo de Pablo Gómez provoca titubeos de Beltrones

ROBERTO GARDUÑO Y ENRIQUE MENDEZ

Ampliar la imagen Andr�Manuel L� Obrador, durante su discurso en San L�ro. A su izquierda, Mar�Teresa Ju�z, la viuda de Heberto Castillo FOTO Francisco Olvera

La mayoría en la Cámara de Diputados aprobó el desafuero del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, con objeto de arrebatarle el cargo y permitir que el Ministerio Público Federal solicite a un juez el inicio de un proceso penal que no se agota en el supuesto desacato a una suspensión definitiva en el caso del predio El Encino, sino que podrá ampliarse a otras causas.

Tal como ya se había anunciado, ayer se corroboró la complicidad de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) con un sector del Verde Ecologista (PVEM) para inhabilitar a López Obrador de la política con miras al proceso electoral de 2006. El dictamen de la sección instructora, aprobado por los priístas Rebeca Godínez y Bravo y Francisco Cuauhtémoc Frías Castro, y el panista Alvaro Elías Loredo, fue aceptado en sus términos por 360 legisladores, 206 del PRI, 145 del PAN, 8 del Partido Verde y el ex futbolista Roberto Ruiz Esparza, quien dejó el blanquiazul para convertirse en ''independiente''.

En el dictamen, PRI y PAN fueron más allá de la petición del Ministerio Público Federal para retirarle el fuero constitucional: decidieron que sí ha lugar a proceder penalmente, y además determinaron que López Obrador ''queda separado del encargo de jefe de Gobierno en tanto esté sujeto a proceso penal y, en consecuencia, a disposición de las autoridades competentes para que actúen con arreglo a la ley''.

Con esto, priístas y panistas se retiraron del pleno camaral con la idea, compartida por la PGR, de que a partir de ayer dejó de ser mandatario capitalino.

Y es que ambas bancadas aprobaron la disposición de ''que quedan intocadas las facultades legales del Ministerio Público de la Federación y las autoridades jurisdiccionales, para que en ejercicio de sus funciones realicen las actuaciones que consideren pertinentes''. Esto es, que no sólo pueda ser procesado por haber supuestamente cometido el delito de abuso de autoridad, al desacatar una orden judicial para detener las obras en el predio El Encino, sino también por otros presuntos ilícitos que le enderece la PGR.

Estos dos puntos provocaron un nuevo debate en el salón de sesiones, porque agotados los dos turnos de oradores a favor y en contra del dictamen, y antes de que éste fuera sometido a votación, el coordinador parlamentario del PRD, Pablo Gómez Alvarez, desde su curul sostuvo que en apego al artículo 111 constitucional la Cámara de Diputados sólo debía votar sí procedía o no el desafuero, pero no las facilidades al Ministerio Público para actuar como determinara a sus intereses y mucho menos decidir la separación del cargo de López Obrador a partir del voto del pleno.

El reclamo del legislador perredista propició el titubeo del presidente de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, quien primero pidió consejo al ex director jurídico de la Presidencia de la República y ahora representante panista en San Lázaro, Juan de Dios Castro Lozano, quien admitió la observación de Gómez Alvarez.

Ese tropiezo fue detectado de inmediato desde su curul por el coordinador del PRI e impulsor del desafuero, Emilio Chuayffet Chemor, quien para no ver tambalearse su entramado legal y político para desaforar a López Obrador, tuvo que auxiliar a su contrincante por la dirigencia nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones.

A zancadas, Chuayffet subió desde su lugar en el pleno a la presidencia de la mesa directiva para aconsejar a Beltrones. Al regresar a su curul, el ex secretario de Gobernación llamó a Federico Döring Casar para utilizarlo como mensajero y explicara a sus compañeros panistas que la propuesta de Pablo Gómez podría modificar el rumbo del dictamen de la sección instructora.

Döring obedeció y operó de inmediato entre sus compañeros para defender el documento y las consideraciones incluidas en él. También, Chuayffet se encaramó de rodillas en su curul para dirigir una señal a Héctor Gutiérrez de la Garza y que éste desactivara la petición de Pablo Gómez. La maniobra no quedó ahí, también llamó a Francisco Cuauhtémoc Frías para que interviniera contra la propuesta del perredista.

En pocos minutos, y con el respaldo de los argumentos de los priístas y panistas, Beltrones Rivera consiguió salir del paso a la exigencia de Gómez Alvarez, y determinar que no habría modificación en el sentido de la votación que era necesaria para aprobar sin problemas el dictamen ''en sus términos''.

''¿Con qué cara verán a sus hijos?''

El debate se inició con posturas consabidas desde el lado del PAN y del PRI. Alvaro Elías Loredo, uno de los firmantes del dictamen de desafuero, subió a la tribuna para decir con tono socarrón: ''Estado sin derecho es un simple fenómeno de mando. El derecho sin la fuerza es impotencia, pero la fuerza sin el derecho es la barbarie''. En respuesta, Oscar González Yáñez, diputado del Partido del Trabajo, advirtió que el jurado de procedencia consumaba ayer ''un artero y brutal ataque al pueblo de México, a la democracia y al orden legal vigente''.

Desde la tribuna señaló con el índice a priístas y panistas para advertirles: ''Ustedes no creen en la democracia ni en el estado de derecho; manipulan la ley, la hacen y la deshacen; la interpretan a su antojo; sólo la usan para sus beneficios particulares''. Con dureza alertó que cerrar los espacios democráticos no es el camino: ''¡No se equivoquen! No se nos olvide que hay mexicanos en armas que están legítimamente insatisfechos por las condiciones políticas, económicas y sociales".

A esa hora, muchos diputados del PRI y del PAN habían abandonado el salón de plenos para ir a comer. Aun así, González Yáñez levantó el tono de la voz y les advirtió que es una vergüenza para los mexicanos ver cómo se pisotea la Constitución: ''El dúo del PRI y del PAN, que en contubernio legalizaron el fraude del Fobaproa, enterraron el Pemexgate y los Amigos de Fox, hoy olvidan diferencias y como socios vienen a cerrar un trato: asesinar la democracia para impedir que el pueblo de México elija a su presidente''.

El petista concluyó: ''Diputadas y diputados. ¿Con qué cara van a mirar a sus hijos y a sus familias después de convertirse en asesinos de la democracia? ¿Con qué autoridad moral le quieren quitar la esperanza al pueblo de México? Es una gran irresponsabilidad lo que pretenden''.

Con el ánimo que lo ha caracterizado, el de pretender asumirse como el principal crítico del jefe de Gobierno, el panista Federico Döring subió a tribuna para defender al Presidente de la República, Vicente Fox, y al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Azuela.

''La causa que nos trae hoy a este jurado de procedencia es eminentemente ciudadana, en la cual un ciudadano recurre al juicio de garantías para combatir el atropello de un acto arbitrario por parte del gobierno de la ciudad'', afirmó.

A la intervención de Döring siguió la participación del priísta Jorge Uscanga, quien se convirtió en la voz de Emilio Chuayffet en el pleno.

El veracruzano, con evidente nerviosismo, insistió en la vertiente jurídica del proceso de desafuero.

Enseguida, y en medio del griterío de sus compañeros de partido, que le reclamaron su '''traición'' y el haberse ''vendido por unas cuantas monedas'', el priísta Roberto Campa Cifrián afirmó que a López Obrador había que vencerlo en las urnas, ''porque estoy plenamente convencido de que este juicio tiene una razón y una motivación política: utilizar la ley para eliminar a un adversario, que se finge la legalidad, como dijera el presidente (Vicente Fox) en su lapsus del viernes, que su juridicidad es apenas un ropaje. ¡Admitamos al menos en nuestro fuero interno que esa es la razón y asumamos todos las consecuencias de nuestros actos!''

En la lista de oradores también figuraron Diana Bernal y Horacio Duarte, del PRD, en defensa de los derechos políticos del jefe de Gobierno, y más adelante tomó su turno Juan de Dios Castro, el ex asesor jurídico de Vicente Fox. Fiel a su estilo escénico de tribuno, con manoteos y desplantes de por medio, se desfondó al grado de que la dificultad con la cual respiraba se escuchó desde el micrófono de la tribuna.

De sus argumentos, el que más llamó la atención fue su conclusión de que conocía el pensamiento de Andrés Manuel López Obrador. En ese momento, Pablo Gómez le gritó desde su curul: ''¡Orale, es adivino!'' Y el veterano panista se defendió: ''¡Le voy a decir el pensamiento de don Andrés! ¡El tenía pensado... porque hay una prueba que se llama presuncional! El derecho penal establece que no se puede castigar el pensamiento, pero cuando se traduce en actos externos, como por ejemplo ¡tratándose del homicidio premeditado, el derecho penal permite saber qué pensaba el homicida! Y así puedo determinar qué pensaba don Andrés con estos elementos''.

La intervención de Juan de Dios Castro evidenció la fragilidad de los argumentos, supuestamente jurídicos, en favor del desafuero. Pablo Gómez subió a tribuna.

Con el índice señalando a los panistas, priístas y verdes responsables del desafuero, Gómez recordó que el subprocurador Carlos Vega Memije, ''portavoz de un general, Rafael Macedo de la Concha, procurador de un gobierno panista, reciclados vergonzantes, puestos al servicio del poder, ya tuvieron su oportunidad de ejercerlo; hoy hacen lo que se les ordena, tal y como fueron educados; eso se llama sometimiento; eso se llama renuncia de la conciencia propia para estar al servicio del jefe. Eso se llama politiquería de la que está harta este país''.

Dijo que Vega Memije se presentó en la Cámara, no para tutelar los derechos de todos los mexicanos, sino para amenazar a los ciudadanos que emprendan movilizaciones en favor de López Obrador.

Y acusó también al PRI y al PAN de mantener una sociedad vergonzante, ante la labor del Gobierno del Distrito Federal: ''Hoy han vendido los bancos al extranjero y vienen a exigir al gobierno de la ciudad de México, que es un gobierno popular y de izquierda, que se ponga del lado de los banqueros que le sacaron a este país 100 mil millones de dólares, con el voto de ustedes, priístas y panistas juntos, como cuando se defienden esos intereses, los peores, ¡los más bastardos intereses!, los de los poderosos, los de los banqueros, de los que se han enriquecido a costa de la pobreza de la inmensa mayoría de los mexicanos y las mexicanas''.

El coordinador de los perredistas reprochó al jurado de procedencia, porque ''¡es una farsa, iniciada por el Presidente de la República! Y yo les dije una vez a ustedes, señores del PRI, se les está haciendo agua la boca lo del desafuero. El Presidente inicia la aventura del desafuero y al PRI se le hace agua la boca, ¡chorrean, les sale espuma de la boca!''

 
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