Usted está aquí: viernes 8 de abril de 2005 Política López Obrador convoca desde el Zócalo a movilizaciones pacíficas

Ante miles, confirma: ''esté donde esté, contenderé por la candidatura presidencial''

López Obrador convoca desde el Zócalo a movilizaciones pacíficas

Nada de violencia; sólo acuden a la fuerza los que no tienen la razón, expresa el gobernante

ANGEL BOLAÑOS Y GABRIELA ROMERO

Desde el Zócalo capitalino, ''la principal plaza pública del país'', Andrés Manuel López Obrador dijo no a la violencia y a la provocación, y sí a la búsqueda de la candidatura presidencial.

''México y su pueblo merecen un mejor destino; no nos quitarán el derecho a la esperanza'', señaló ante miles de personas que se congregaron ayer en el Zócalo, las cuales incluso desbordaron calles contiguas, en respuesta a la convocatoria que hizo el gobernante capitalino para dar a conocer su plan de resistencia civil pacífica en la defensa de la voluntad popular y de la libertad de elección.

En el acto confirmó que, ''esté donde esté'', contenderá en las elecciones internas del Partido de la Revolución Democrática para ser candidato a la Presidencia de la República.

''La canallada del desafuero, una provocación en la que no caeremos''

Acompañado de sus tres hijos -Andrés Manuel, Gonzalo y José Ramón López Beltrán-, el jefe de Gobierno llegó a la Plaza de la Constitución a las 9:40 y cruzó la plaza a pie, a través de corredor formado con vallas, hasta alcanzar el foro frente a la Catedral Metropolitana, donde lo esperaban, formando un medio círculo en torno al atril, los integrantes del gabinete del gobierno de la ciudad; los dirigentes nacionales y capitalinos -en funciones y electos- del PRD, así como diputados -locales y federales- y senadores del sol azteca, además de invitados especiales, como la escritora Elena Poniatowska y la candidata perredista al gobierno del estado de México, Yeidckol Polevnsky Gurwitz.

En su discurso, que duró 42 minutos, López Obrador llamó a sus simpatizantes a no caer en la provocación que significa "la canallada" del desafuero y que representa "un agravio a la ciudadanía y un golpe a la incipiente democracia mexicana".

"Pero no debemos quedarnos en eso -resaltó-; hay algo más importante: la defensa de nuestro proyecto alternativo de nación. No perdamos de vista que esto apenas comienza".

Antes de iniciar su discurso, López Obrador pidió guardar un minuto de silencio por el deceso del papa Juan Pablo Segundo, propuesta que la multitud secundó respetuosamente y que sólo quebrantó la turbina de un helicóptero de la policía capitalina que sobrevolaba a unas calles, por la Torre Latinoamericana.

''Amigas y amigos -comenzó-: está a punto de cometerse un atropello contra los avances democráticos conseguidos con tanto sacrificio por el pueblo de México. El desafuero nos regresa a la época autoritaria, cuando desde Los Pinos se decidía quién podía o no ser presidente de México, sin tomar en cuenta la voluntad popular".

El mandatario local explicó que decidió asistir a la Cámara de Diputados para ejercer ante el pleno su derecho a la legítima defensa, pese a tener la convicción de que el proceso en el órgano legislativo "es una farsa", y expuso que su decisión de reunirse primero con la gente y después con los diputados se debe a que el presente y futuro de su movimiento depende, sobre todo, del pueblo.

Advirtió que sus adversarios, además de pretender despojarlo de su cargo y de sus derechos políticos, quieren silenciarlo para que no siga denunciando el "rotundo fracaso de la política económica", la pretensión de vender las industrias eléctrica y petrolera, y la corrupción, el influyentismo y la impunidad en el gobierno federal.

"Pero sobre todo -expresó- apuestan, ante la gran provocación que es el desafuero, a que nosotros actuaremos de manera irresponsable, que perderemos la cabeza, y que podrán desatar una campaña, acusándonos de rijosos y violentos", y de esa forma capitalizar la situación a su favor, como sucedió en 1994 tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio con el llamado "voto del miedo".

Igualmente, alertó López Obrador, los adversarios pretenden el desgaste del movimiento para, de ese modo, ir solos -PRI y PAN- a las elecciones de 2006; para mantener el régimen de corrupción y privilegios, y "seguir devorando al país", de la misma manera que esas fuerzas políticas se aliaron para aprobar el Fobaproa y legitimar la elección fraudulenta de Carlos Salinas.

Pero, adelantó, no se caerá en la trampa de la provocación: "nuestro propósito debe ser mantener y acrecentar el respaldo popular que hoy tenemos y evitar, a toda costa, el desgaste. Debemos fortalecer nuestro movimiento; se trata de convencer y de aglutinar a más gente en favor de un cambio verdadero.

''Tenemos que actuar, por eso, con mucha inteligencia y con mucha decisión. Nada de violencia. Nada de caer en provocaciones. Este movimiento es, ha sido y será pacífico. Tenemos la mayoría. Sólo acuden a la fuerza los que no tienen la razón. Movimiento de resistencia civil pacífica, hacer lo contrario significa actuar en la lógica de los adversarios.''

Luego recordó su determinación de no ampararse ni solicitar libertad bajo fianza, y anunció que, una vez que la PGR consigne el expediente, acudirá al juzgado correspondiente para esperar allí su detención.

En este punto, el político tabasqueño adelantó: "desde este Zócalo, la principal plaza pública del país, anuncio que, esté donde esté, voy a contender en las elecciones internas de mi partido para ser candidato a la Presidencia de la República.

''No estoy obcecado en ser candidato -añadió-; lo que verdaderamente me importa es sacar adelante el proyecto de transformación, sea quien fuere el que lo encabece. La Presidencia de la República no es un capricho. No es una decisión personalista. Siempre he actuado, y voy a seguir actuando, con responsabilidad. Por encima de las aspiraciones propias, está el interés de la República.''

En memoria de luchadores anónimos

El gobernante capitalino recordó los ejemplos de Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas, quienes demostraron que desde la Presidencia se puede cambiar el país, pero aclaró que las transformaciones también se han producido gracias a hombres y mujeres que no ocuparon cargos públicos ni buscaron fama y fortuna: "en honor a ellos, tenemos que hacer el compromiso de luchar pacíficamente".

López Obrador cerró con una frase de Juárez: "el triunfo de la reacción es moralmente imposible", y pidió que no lo acompañaran a la Cámara de Diputados: "quiero ir solo para defender mis derechos".

Ante los gritos de la multitud de "¡no estás solo!", "¡no estás solo!", el gobernante indicó: "ya sé que no estoy solo"... Y se despidió: ''los quiero desaforadamente''.

 
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