Usted está aquí: viernes 12 de agosto de 2005 Economía ECONOMIA MORAL

ECONOMIA MORAL

Julio Boltvinik

Un México para todos

Reflexiones sobre una tarea difícil: formular la plataforma electoral del PRD

La economía moral es convocada a existir como resistencia a la economía del "libre mercado": el alza del precio del pan puede equilibrar la oferta y la demanda de pan, pero no resuelve el hambre de la gente

LOS PARTIDOS POLITICOS están obligados a registrar ante el Instituto Federal Electoral (IFE) sus plataformas electorales antes del comienzo de la campaña. En enero de 2006 deben registrar la plataforma para las elecciones de ese año. A tal fin, el PRD pondrá en marcha mañana (sábado 13 de agosto) un ciclo de foros (debates). El ciclo empieza mañana con el tema Desigualdad social, pobreza y calidad de la vida, en el cual seré uno de ocho ponentes. Las que siguen son algunas de las reflexiones iniciales que, en el proceso de preparar mi ponencia, me han venido a la mente.

EN PRIMER LUGAR es importante considerar que, a diferencia de otras ocasiones, la formulación de la plataforma está precedida de tres documentos políticamente pesados, que por orden cronológico son: Un México para todos, respaldado por Cuauhtémoc Cárdenas (CCS) (febrero de 2004, 106 pp., de aquí en adelante Un México); Un proyecto alternativo de nación, de AMLO (2004, 162 pp., de aquí en adelante Proyecto alternativo); y 50 Compromisos para recuperar el orgullo nacional, también de AMLO (julio de 2005; 228 pp., de aquí en adelante 50 compromisos).

LOS ULTIMOS DOS son los más pesados, dado que AMLO es ya, de hecho, el candidato del PRD. Esto crea un dilema para quienes participamos en los foros y, sobre todo, para quienes habrán de redactar la plataforma. Si, en un extremo, hacemos como que estos documentos no existen, podemos terminar con una plataforma electoral coherente para un partido de izquierda en la coyuntura actual de México, pero que puede ser un documento totalmente inútil, que no se lea, que no influya en los discursos y mensajes de campaña. En el otro extremo, "copiar" alguno de los documentos o combinarlos (incluyendo el de CCS o no) haría (casi) inútiles los foros. Es obvio que una estrategia intermedia sería lo más sensato, pero su utilidad está condicionada a lo que se señala en el siguiente párrafo.

EN SEGUNDO LUGAR, es evidente que AMLO y sus equipos paralelos al PRD van a dominar la campaña; que en el mejor de los casos, las estructuras y militantes del PRD van a apoyarlos. Por tanto, la formulación de la plataforma electoral sólo tendrá sentido si participan en todo el proceso los miembros del equipo cercano a AMLO. Ojalá así sea. Pero hasta hoy las cosas no parecen pintar bien porque ni el candidato ni la gente que lo rodea de manera cercana, sobre todo quienes han ayudado a AMLO a arrastrar el lápiz, por lo que sé hasta ahora, asistirán a estos foros (o asistirán sólo a algunos).

EN TERCER LUGAR, debe uno preguntarse qué tan específica debe ser la plataforma electoral. Y debe adoptar una postura explícita al respecto y aplicarla de la manera más coherente a todo lo largo del texto. Si no se hace así, habrá partes más específicas y otras más abstractas, más generales, como ocurre con los tres documentos que hemos comentado. Entre los grados de especificidad, resalta uno que está (casi totalmente) ausente en los tres documentos. El primero de diciembre de 2006, cuando AMLO (se vale soñar) asuma la Presidencia de la República, heredará una legislación vigente y una administración pública en marcha, con programas vigentes. Por ejemplo, en lo social los dos programas (relativamente nuevos) más importantes que heredará son el Oportunidades y el Seguro Popular de Salud, este último instituido en la Ley General de Salud. Estará vigente también la Ley General de Desarrollo Social.

CUALQUIER COSA QUE el nuevo gobierno vaya a hacer, o plantear al Congreso para su aprobación, tiene que partir de esa realidad, que no es sólo jurídica, sino también humana y política. Si el Oportunidades beneficia a 5 millones de hogares (y el Seguro Popular a más de 2 millones), ello se convierte en una realidad que pesa, y que pesa mucho al tomar decisiones.

NINGUNO DE LOS TRES documentos dice qué hacer con estas realidades. En 50 compromisos no se aborda como tal el tema de la pobreza. En Proyecto alternativo, AMLO propone el Programa Nacional de Desarrollo Social (Pronades) como elemento central de la lucha contra la pobreza, como eje articulador de "todas las acciones del gobierno destinadas a mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la gente". Pero no dice si éste sustituiría al Oportunidades, aunque implícitamente parecería que sí.

CUANDO LA GENTE, los reporteros, o Creel o Madrazo pregunten a AMLO si su programa sustituirá al Oportunidades, ¿qué va a contestar? AMLO plantea que el Pronades estaría basado en una focalización territorial. ¿Qué contestará cuando los reporteros le pregunten qué pasará con los hogares que beneficiaba el Pronades y que no se ubican en las zonas elegidas para la focalización territorial? Cuando AMLO señala que el Pronades deriva de la experiencia "que hemos obtenido con la aplicación de políticas sociales en la ciudad de México", es obvio que eso no basta, que hay que tomar en cuenta la realidad nacional. Reconocerla no significa olvidar el cambio. Sólo que hay que instrumentar el cambio partiendo de dicha realidad (diseñar la transición) y previendo cómo resolver los costos humanos y políticos que la transición conlleva.

EN UN MEXICO se señala: "debemos cambiar la orientación de los programas asistenciales de 'combate a la pobreza' para la población en condiciones de marginación social e indigencia", que "deben ser complemento temporal de las políticas económicas" de creación de empleo y de recuperación de los salarios reales, y "elemento compensador de las desventajas económicas y sociales, mientras los cambios estructurales (sic) aseguran transformaciones equitativas definitivas". Esta visión de la asistencia social como transitoria parece contradecirse, sin embargo, con la frase siguiente que señala: "la asistencia social debe dejar de ser objeto de manipulación política y de humillación para quienes la necesitan, y pasar a ser un derecho de quienes la reciben y, por lo tanto, una obligación del Estado prestarla con calidad y oportunidad". Los derechos no son transitorios. Aunque este derecho es peculiar, porque es un derecho condicionado a la situación de carencia, es permanente en el sentido en el que siempre habrá personas que sin la asistencia social estarán en carencia. Pero me estoy alejando del propósito inicial. En concreto, ¿qué contestaría CCS si se le pregunta si, en cuanto el empleo y los salarios empiecen a crecer, desaparece el Oportunidades? Pero el mismo documento agrega, páginas más adelante, que "es indispensable aplicar un Programa Nacional de Nutrición que garantice la alimentación de todos los mexicanos". No se estipula que se trate, sin embargo, de un programa temporal.

EN CUARTO LUGAR, para un partido de izquierda (algunos seguimos pensando que el PRD es y debe seguir siendo de izquierda), de manera más aguda que para otros partidos se presenta el dilema de cuáles son las restricciones inamovibles. En los planteamientos utópicos (casi) no se reconocen restricciones inamovibles, lo que permite plantear cambios radicales. Los conservadores, en cambio, ven restricciones inamovibles por doquier, por lo que tienden a administrar el status quo. Para los neoliberales (similares y conexos) la globalización impone restricciones absolutas y lo único que cabe hacer es adaptarse. Para la izquierda parlamentaria el mundo puede cambiarse a través de reformas. La restricción más severa es, por tanto, la debilidad política del partido. Si éste alcanza la mayoría parlamentaria, muchos cambios pueden lograrse.

AL REDACTAR LA plataforma política del PRD, ¿qué tantas restricciones (y sobre todo cuáles) deberían aceptarse como inamovibles? Por ejemplo, AMLO en Proyecto alternativo acepta como restricción inamovible (o que no quiere mover) las tasas impositivas, pero no las exenciones fiscales; propone suspender todas estas últimas y luego sólo mantener "aquellas que contribuyan a la política de fomento y a los criterios del Plan Nacional de Desarrollo" (¿incluyendo la tasa cero en el IVA a alimentos y medicinas?) (p. 160).

EN CAMBIO, EN 50 compromisos, si bien acepta como restricción inamovible la autonomía del Banco de México y la estabilidad macroeconómica (in-flación y déficit fiscal bajos), critica el concepto estrecho de estabilidad y propone uno amplio, que incluye el crecimiento económico (compromiso 45).

EN UN MEXICO, CCS y coautores se mueven en la ambigüedad por lo que se refiere a las restricciones inamovibles. Por una parte afirman que dado el proceso de globalización resulta muy difícil gravar al capital y, por la otra, proponen una reforma integral del sistema tributario que grave más al patrimonio que al trabajo, que grave más a quien más posee y más gana, y que modifique diferencialmente las tasas del IVA aplicando las tasas más altas a los bienes suntuarios. (p. 37)

EN QUINTO LUGAR, hay que partir de una caracterización de la globalización y de la división internacional del trabajo, agudamente crítica, pero también agudamente realista. De otra manera se puede caer en planteamientos ingenuos. No encontré esta lucidez en ninguno de los documentos referidos, salvo atisbos en algunos pasajes.

HAY VARIOS RASGOS de esa globalización que hay que tener presentes: 1) Es parcial y asimétrica porque libera los flujos de mercancías y capitales, pero no los de mano de obra, elevando la remuneración del capital y disminuyendo la de la fuerza de trabajo. 2) Supone una nueva división internacional del trabajo, que sustituye la división tradicional entre bienes manufacturados y materias primas, en la cual los bienes y los procesos se diseñan en el primer mundo y se fabrican en el tercero: la inteligencia y la información por un lado, la mano de obra por el otro. 3) Todos los países buscan basar su crecimiento en las exportaciones y los del tercer mundo lo hacen tratando de atraer capitales extranjeros bajando los costos de la mano de obra, a costa de disminuir su mercado interno. Como para el mundo en su conjunto no hay mercados externos, la contracción de los mercados internos genera la tendencia a crisis de sobreproducción. 4) La economía es global, pero la política económica es nacional, contradicción que da lugar a diversos tipos de inconsistencias y problemas. Por ejemplo, si en Estados Unidos hay presiones inflacionarias, la Reserva Federal aumenta las tasas de interés para frenar la inversión y amortiguar la inflación. Sin embargo, eso afecta el costo del servicio de la deuda de casi todo el mundo. Así se originó la gran crisis de la deuda de 1982.

PREVALECE EN LA OPINION pública la noción de que los políticos (incluidos los legisladores) son las personas más incapaces del país. Los académicos, los empresarios e incluso las figuras de los medios de comunicación representa-rían el mundo de los capaces. Sin embargo, las tareas más difíciles que me ha tocado en la vida desempeñar (y he sido académico, empresario, y he estado en los medios también) han sido las de legislar y formular políticas. En ellas concurren tantas determinaciones que tomarlas en cuenta simultáneamente eleva mucho su grado de dificultad. No es por ello de extrañar que cuando alguien hace bien su tarea en estas materias, su prestigio se vuelva legendario, como el de Alan Greenspan en la Reserva Federal.

[email protected]

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.