Usted está aquí: miércoles 30 de agosto de 2006 Mundo Brasil, Argentina y Paraguay intentan frenar la intromisión de EU en la Triple Frontera

La creación del Centro Regional de Inteligencia, para disuadir planes de Washington

Brasil, Argentina y Paraguay intentan frenar la intromisión de EU en la Triple Frontera

STELLA CALLONI CORRESPONSAL

Buenos Aires, 29 de agosto. El reciente anuncio de los gobiernos de Brasil, Argentina y Paraguay sobre la creación de un Centro Regional de Inteligencia en la Triple Frontera para coordinar la seguridad y prevenir actividades delictivas y terroristas es un paso con el que no se descarta disuadir el proyecto militar de Estados Unidos para la región.

Desde la dictadura del recién fallecido dictador paraguayo Alfredo Stroessner (1954-1989), la zona de la Triple Frontera fue utilizada por éste y sus protectores estadunidenses para todo tipo de negocios sucios, como el contrabando de armas, en lo que Washington está hoy a la cabeza.

Esta zona estratégica no sólo tiene alcance sobre los tres países que se unen en la Triple Frontera, sino también hacia Uruguay y Bolivia, y es contemplada dentro del diseño militar de guerra de baja intensidad para la región desde antes de los años 90.

Mucho antes de que el Banco Mundial detectara el gran reservorio de agua del Acuífero Guaraní, lo que aumentó el interés de Estados Unidos por el lugar, la Triple Frontera ya estaba en el diseño del nuevo mapa para este periodo histórico y por esa razón la CIA estadunidense, junto con el servicio de inteligencia israelí Mossad, comenzaron a trabajar para satanizar a los habitantes de esa zona estratégica.

Cuando el "terrorismo" fue el "enemigo" que remplazó al "comunismo" de la guerra fría, la Triple Frontera quedó dentro de esos lineamientos de "necesidad de control" y, por supuesto, militarización.

Como lo han señalado estudiosos de los alcances del Plan Colombia, en el "proyecto geoestratégico de recolonización" y control de la región la "preocupación" estadunidense por la Triple Frontera es una parte fuerte dentro de ese trazado.

Ninguna investigación de los servicios de inteligencia de los países ligados a la Triple Frontera ha podido encontrar huellas de "terroristas" islámicos, pero sí fabulaciones de otra hipótesis: los antiguos comerciantes árabes de la Triple Frontera eran el sostén económico de Hezbollah, organización político-militar surgida de la ocupación israelí de Líbano entre 1978-2000, que nunca salió de sus fronteras.

Recientemente el presidente George W. Bush propuso al Congreso de su país que se pida a la Organización de Estados Americanos (OEA) crear una fuerza militarizada para controlar la Triple Frontera. La decisión de los países del sur de crear el Centro Regional de Inteligencia intenta salir al paso a este proyecto de militarizar la zona.

Washington ya tuvo éxito sobre Asunción al lograr que en mayo de 2005 el Congreso de ese país, bajo presión, votara la inmunidad para las tropas estadunidenses, que tendrán libertad de movimiento y sin control sobre equipos o armamentos que introduzcan al país, además de que sus aviones podrán aterrizar en la pista de 3 mil 800 metros de largo de Mariscal Estigarribia, cerca de la frontera con Bolivia.

En 2002 se creó el grupo tres más uno de Argentina, Brasil, Paraguay y Estados Unidos con la finalidad de "reforzar" la seguridad en la región, y desde 1996 funciona en Foz do Iguazú, Brasil, el llamado Comando Tripartito de la Triple Frontera, para coordinar las tareas de control.

Aunque los tres países que comparten esa frontera han dado un salto cualitativo con la creación del nuevo centro, esto también puede ser sometido a severas presiones por Estados Unidos. La presencia de "fuerzas especiales" estadunidenses en las tropas de Paraguay abre las puertas a cualquier acción para desestabilizar a los gobiernos o crear argumentos falsos como los que se utilizaron para invadir y ocupar Irak.

No hay que olvidar que poco después de los atentados contra las Torres Gemelas, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington, en septiembre de 2001, funcionarios estadunidenses propusieron el bombardeo de las ciudades de la Triple Frontera.

En febrero de 2004, las poblaciones de las ciudades fronterizas de estos tres países expresaron ante los gobiernos su preocupación por la "situación geoestratégica de la región en el nuevo panorama mundial".

Se establecía que "ante la presencia de miles de ciudadanos de origen árabe diseminados principalmente en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú y en la paraguaya Ciudad del Este, una de las principales hipótesis que plantean los analistas en el tema, a la hora de elaborar conjeturas, es la militarización extranjera de la región".

El pasado 25 de julio después de una reunión de los Foros de la Triple Frontera, el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos denunció "un nuevo acto de intromisión en los asuntos internos de países soberanos", por la solicitud de Estados Unidos de crear una fuerza antiterrorista en el lugar.

"Los pueblos no somos terroristas. Luchamos por nuestros derechos. Defendemos la vida y la tierra que nos cobija. Queremos preservar los bienes naturales para nuestros hijos y las generaciones futuras. No queremos a los efectivos militares de la OEA en la Triple Frontera. Exigimos el retiro de todas las tropas extranjeras, guardianas de un proyecto integral de dominación" que viola la soberanía y autodeterminación de nuestros pueblos", señaló el comunicado.

Días después se denunciaron sobrevuelos de aviones de Estados Unidos sobre estos territorios.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.