Usted está aquí: sábado 30 de septiembre de 2006 Sociedad y Justicia Campesinos de México y EU exigen anular parte del TLCAN

Peligran los sectores agrícolas en los dos países, señalan

Campesinos de México y EU exigen anular parte del TLCAN

MARIANA NORANDI

La clausura del Primer Congreso Binacional de Agricultores pequeños y campesinos de México y Estados Unidos, llevado a cabo en el Centro Nacional de Misiones Indígenas del 26 al 29 de septiembre, finalizó con la lectura de una declaratoria en la cual se exigió la anulación del capítulo agrícola del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) "como medida de sobrevivencia de productores de ambos lados de la frontera". Asimismo, en dicha declaratoria, los campesinos expresaron su solidaridad con el movimiento magisterial y popular de Oaxaca y advirtieron que se mantendrán "vigilantes" de lo que ocurra ahí "rechazando enérgicamente cualquier salida al conflicto que utilice la fuerza pública".

El congreso contó con la participación de más de 80 representantes de 50 organizaciones campesinas de México y Estados Unidos, y se debatió la problemática que sume al pequeño agricultor en una "crisis profunda" frente a los intereses de las corporaciones trasnacionales de exportación y agroindustria.

La redacción de la declaratoria representa el principio de la unión de pequeños campesinos de ambos lados de la frontera y en ella se destaca la necesidad de crear un "comercio justo de productores agrícolas que respete la viabilidad de los mercados vecinos". Por ello, "nos oponemos a los tratados de libre comercio que facilitan y legalizan la invasión de productos por debajo del costo de producción y, que a la vez, favorecen a las corporaciones trasnacionales agroindustriales".

Recordaron que en 2008 se completará la apertura total de los mercados de México y Estados Unidos a los productos agrícolas, lo que significará para ambos países "la profundización de la crisis campesina y, como consecuencia, el desplazamiento de miles de agricultores e indígenas de sus lugares de origen y, en Estados Unidos, la casi desaparición de los productores familiares".

Consideraron que entre las causas principales de los altos niveles de migración está la concentración de poder económico y político de las grandes empresas trasnacionales y las políticas que las favorecen.

El congreso binacional se manifestó en favor de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos y abogaron por una reforma integral de las leyes de migración que faciliten los caminos hacia la legalización y ciudadanía de éstos. Como parte de esta demanda exigieron la desmilitarización de la frontera y la destrucción de muros.

Los campesinos que trabajan en tierras estadunidenses expresaron la urgencia de una reforma profunda de la ley agrícola de Estados Unidos, que se negociará el próximo año. "Queremos una legislación que posibilite un precio justo, garantizando un precio mínimo por encima de los costos de producción. Para ello hay que disminuir la sobreproducción y cumplir con las leyes antimonopolios".

Subrayaron la pérdida de tierras entre los agricultores afroestadunidenses, indígenas, asiáticoestadunidenses, latinos y mujeres y demandaron el fin de la discriminación hacia estos sectores sociales.

El congreso binacional rechazó rotundamente los cultivos transgénicos "porque son una amenaza contra la biodiversidad y los derechos de los agricultores de conservar las variedades de semillas, plantas y animales que han alimentado a la humanidad por milenios".

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.