Usted está aquí: sábado 30 de agosto de 2008 Mundo Incidentes en Tailandia entre la policía y los ocupantes de la sede del gobierno

■ El primer ministro Samak Sundaravej reitera que no renunciará

Incidentes en Tailandia entre la policía y los ocupantes de la sede del gobierno

Afp y Reuters

Bangkog, 29 de agosto. La crisis política que vive Tailandia desde hace cuatro días se agravó este viernes con incidentes entre la policía y los manifestantes que ocupan la sede del gobierno en demanda de la dimisión del primer ministro Samak Sundaravej.

Varios activistas fueron vistos vomitando luego que la policía disparó lo que parecía gas lacrimógeno a unas 2 mil personas. Los manifestantes forzaron el cierre de aeropuertos en los destinos turísticos sureños de Phuket y Krabi e interrumpieron el servicio de trenes en el cuarto día de protestas contra el gobierno.

Unas 25 mil personas ocupan el edificio, donde está la oficina de Sundaravej, a quien quieren obligar a dimitir sólo siete meses después de su llegada al poder.

Los agentes antidisturbios forzaron de nuevo su paso hasta la entrada principal del edificio.

Asimismo, usaron sus macanas para impedir que otros opositores entraran en el recinto y seis personas sufrieron heridas leves, según testigos. La policía reportó dos heridos en sus filas.

Samak, de 73 años, quien no está dentro del edificio gubernamental, reiteró este viernes que no autorizará el recurso de la fuerza contra los manifestantes, además de que subrayó que no tiene intención de dejar su cargo. “No dimitiré. En este momento no declararé el estado de emergencia”.

Algunos de los asesores de Samak lo presionaron para imponer el estado de emergencia, indicaron dos fuentes del gobierno, que pidieron el anonimato.

Las fuentes señalaron que Samak previamente se había reunido con oficiales de alto rango del ejército y la policía para discutir la escalada de protestas, lideradas por la Alianza del Pueblo para la Democracia (PAD, por sus siglas en inglés), coalición de nacionalistas, monárquicos y militantes de movimientos sociales que ha generado temores de violencia y asustado a los inversionistas.

Un estado de emergencia permitiría al gobierno desplegar soldados para dispersar a los manifestantes, pero el comandante del ejército, Anupong Paochinda, dijo que la situación no lo justificaba.

La crisis desencadenada el martes por el asalto a la sede del gobierno y a una cadena pública de televisión es un serio desafío para el primer ministro.

La PAD organizó numerosas protestas antigubernamentales desde mayo y acusa al primer ministro de ser el “hombre de paja” de Thaksin Shinawatra, magnate y ex primer ministro derrocado por un golpe de Estado en 2006.

El partido de Samak, dominado por los hombres de Thaksin, ganó en diciembre las primeras elecciones tras el golpe militar.

Además de la dimisión del primer ministro, los manifestantes exigen el mantenimiento de la Constitución elaborada bajo la precedente junta militar.

 
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